Bruno Stecconi

Conoció la fotografía a través de su abuelo, un apasionado de las imágenes que tenía varias cámaras, su propio cuarto oscuro y hasta construyó una ampliadora. Para Bruno la fotografía se convirtió en su medio de vida, en una forma de experimentar la realidad, de poder encontrar belleza a su alrededor y rescatarla en una imagen. Siempre está en la búsqueda de una imagen que nunca llega. Siente la necesidad de ganarle al tiempo. Aunque eso suene imposible

La foto finalista

«Esta foto fue tomada en la Patagonia, que es donde nací, actualmente vivo en Buenos Aires, estaba en un viaje visitando a mi familia en una zona cercana a Bariloche y este esqueleto de cabaña estaba latente al lado del camino. Es una foto que en un primer momento no le había prestado atención. Revisando fotografías fue que la encontré y la rescaté, a veces no somos conscientes en un primer momento de lo que estamos fotografiando y luego tomamos conciencia de la idea que hay detrás. El momento siempre está adelante de nosotros, solo vemos la estela de lo real y es lo único que podemos fotografiar, la realidad se nos desvanece antes de que podamos ser conscientes de ella.»

José Antonio Nasser

Tomó sus primeras fotos a los 15 años. Acostumbraba robarse la Canon AE-1 de su padre. Un día él lo vio muy interesado en el tema y comenzó a enseñarle las técnicas de revelado y las diferentes funciones de la cámara. De pronto se convirtió en el fotógrafo oficial de los viajes familiares.

Sin embargo, los trabajos de los fotógrafos acuáticos han sido su mayor influencia. Hombres de mar que dedican miles de horas en el agua buscando aquella toma perfecta, como Ricardo Barbato a quien considera su mentor.

La foto finalista

«Soy tablista desde los 10 años, me convertí en fotógrafo cuando tenía unos 22 y para ese momento sólo me dedicaba a la fotografía de surf (acción específicamente) luego comencé a hacer paisajes y poco a poco fui conceptualizando el elemento agua y sus miles de diferentes formas, son visiones que tengo, salgo con mi equipo acuático y trato de reflejar lo que realmente veo, sin secuencias ni nada al azar, trato de manejar todo lo que me rodea en pro de generar esa visión que tengo en la cabeza. Actualmente me encuentro trabajando en mi proyecto personal "Aguas Cercanas" siendo esta foto una de las protagonistas. Esta foto en especial nació en Panamá, aprovechando el cambio de condiciones de luz etc, sentí que podía hacer algo diferente para mi proyecto, creo haber logrado lo que quería.»

Simón Altkorn

Su padre era un fotógrafo amateur y en su hogar siempre estuvo presente el gusto por el cine. Sus imágenes llevan la marca cinematográfica o la fotografía tipo teatral (stage photography). Para él, una imagen resulta de un trabajo muy largo de estudio y de desarrollo de la temática, de pensar en los personajes y en la historia que va contar. Un proceso creativo que inicia en un boceto, para luego armar los sets y capturar la imagen.

La foto finalista

«Esta foto es parte de un trabajo mucho más extenso que voy a presentar en Buenos Aires en el mes de noviembre. No solo incluye fotografías, sino video e instalación. Es una movida que me llevó mucho tiempo de trabajo y en la que estoy transitando la etapa final. La fotografía y el cine estuvieron desde temprano en mi formación, en mi casa. A eso hay que adicionarle el estudio formal, tanto técnico como teórico (desde historia de la fotografía hasta filosofía de arte), y muchas, pero muchas horas de trabajo; las que siempre viví apasionadamente.»

Herbert Mulanovich

A los 15 años empezó a tomar fotos. Siempre viajaba con un amigo al que le pedía prestada la cámara de su madre. Un par de años después armó un cuarto oscuro en el techo de la casa de su abuela. Y así empezó todo.

No busca dar un mensaje con sus fotos, pero le parece interesante la interpretación que las personas puedan darle. Espera que sus imágenes generen sensaciones a quienes las vean, que las atrape de una manera más sensorial que racional.

Foto finalista

«Ese fue un lugar recurrente para mi este verano. Era como si la neblina perteneciera ahí, creando un lugar misterioso, ambivalente, donde se ve y no, donde se sabe y se intuye. Las primeras veces al llegar temprano en la mañana la neblina densa sólo dejaba ver la silueta de las personas deambulando como pequeñas partículas vivas y al fondo de la playa sólo se sentía la presencia de un gran cerro. La tercera vez que fui al medio día la neblina empezó a bajar dejando ver esta enorme pared natural con las mismas personas deambulando por ahí entre las partículas de agua.»

Lihuel Gonzalez

En su adolescencia descubrió el gusto por la fotografía. La escuela de arte a la que asistía tenía un laboratorio fotográfico para los alumnos y eso la motivó a capturar su entorno, su intimidad, su familia y amigos.

A partir de esas experiencias comenzó a interesarse por el lenguaje fotográfico y luego, su formación cinematográfica, le dio esas herramientas para concretar sus ideas: desarrolló una forma de encuadrar, iluminar y de contar una historia. La vivencia de tomar fotografías, la creación, las diferentes miradas sobre una imagen es lo que siempre la motiva.

La foto finalista

«En general en todas mis fotografías la problemática es la misma, me interesa fotografiar personajes que se encuentren dentro de una narrativa, un fotograma de una situación que dé cuenta de un universo existente. Trato de mostrar las huellas, lo que a simple vista quizás no se ve. Evocando lo ausente construyo imágenes de una manera bella y misteriosa.»

Vanessa Colareta

Escogió la fotografía como un medio por la cantidad de posibilidades que le ofrece para abordar un tema. En el caso de “Éxodo” y “Migrant”, proyectos donde trabajó la migración femenina, la fotografía se convirtió en el medio ideal para poder hacer un trabajo tipo documental, lo que le dio la posibilidad de incluir texto como parte de su obra.

La foto finalista

«“Bodegón con melón y nuggets” pertenece a la serie “Éxodo” que aborda la emigración de peruanas al extranjero. Para realizar la imagen partí del testimonio de una mujer nacida en Lima que ha vivido en Miami, New Jersey y Cebú en el cual se abordaron las principales problemáticas que pueden afectar a este colectivo. Después de obtener el testimonio compuse el bodegón. En él se habla del recorrido realizado a través de los elementos que lo componen y lo acompañé con un breve extracto del texto, en este caso me centré en sus impresiones acerca del machismo y la homofobia que pudo observar al retornar a Perú. »

Evelyn Merino-Reyna

La fotografía la cautivó cuando se fue a vivir a Europa. Le dieron una cámara para hacer fotos durante una semana y nunca más la quiso devolver, dice que la cámara la atrapó por completo. Para ella, la técnica puede hacer la diferencia en una fotografía, pero sabe que al mismo tiempo se puede prescindir de ella. «Pienso que como en cualquier disciplina la técnica puede hacerte mejor, pero tienes que tener la madera, el ojo, la intensión para que la fotografía tenga fuerza.» Su trabajo recibe la influencia de personas con las que he trabajado como el historiador Henry Mitrani, el arquitecto José Canziani, el sociólogo Juan Infante, y muchos directores de fotografía en cine. Ellos han cambiado su forma de mirar.

La foto finalista

«Las pozas de Oxidación de Punta Hermosa, son pozas de tratamiento de agua y gracias a ellas Punta Hermosa se ha colocado como uno de los distritos más verdes de Lima, siempre vuelo por ahí porque despego de Santa María y sí he visto la evolución que ha tenido en desarrollo Urbano y buen manejo de áreas verdes en los últimos años. La fotografía además no es fácil de interpretar y eso me gusta también que sea una imagen que primero impacte por el color, la textura y la abstracción y que luego vayas descubriendo de qué se trata en realidad. Saber que con una sola imagen se puede decir y sentir tanto es cautivador y se vuelve un reto cada día»

Alejandra Devéscovi

La fotografía empezó a interesarle desde niña. Robaba la Kodak con Flash Cube que tenía su padre y recuerda las quejas de su madre cuando descubría que había vuelto a romper algunas fotos de su nuevo revelado. «Tenía la manía de deshacerme lo más pronto posible de todas aquellas fotografías que no me gustaban. Creo que antes de fotografiar, me gustaba editar. Captar instantes y detenerlos en el tiempo.»

La foto finalista

«La foto la tomé durante un viaje a Buenos Aires, se llama “La Cochera” y forma parte de “A lo lejos”, un ensayo fotográfico acerca de historias detenidas en el tiempo. Son paisajes que invitan al espectador a descubrir con una historia.

Hans Stoll

En el año 1987 sus amigos le regalaron un equipo fotográfico por su cumpleaños. En ese momento la fotografía se convirtió en un hobbie, pero luego descubrió que hacer fotos era lo suyo. Estudió fotografía en el instituto Kodak y luego de eso no hubo marcha atrás. «Me gustaba, me salía bien y con el tiempo pude vivir de ello. Creo que se trata de una relación muy parecida a la de un escultor en piedra, ellos dicen que la piedra te elige y pienso lo mismo con respecto a las imágenes, a veces vas a buscarlas, pero casi siempre son ellas las que te encuentran.» Por eso, busca transmitir la misma sensación que le dio ver esa imagen en vivo.

La foto finalista

«La foto que presenté al concurso este año fue hecha en La Habana el año 2012, Yo en realidad buscaba talleres, y tengo una serie de estos, pero una noche que salí con mi cámara a dar vueltas por la parte antigua, me encontré con esta cantina e inmediatamente me sentí ante un cuadro de Edward Hopper. Así puse mi trípode e hice una serie de fotos de la cual salió ésta. Mi trabajo por lo general es muy contemplativo, espero que el espectador se quede la mayor cantidad de tiempo frente a la foto y encuentre algo en ella, y si compartimos la misma sensación....está hecho.»

Mafe García

El interés por la fotografía surgió mientras estudiaba los primeros años de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Para ella captar una imagen es un proceso instintivo, algo que se logra a través del tiempo, de conocerse a uno mismo y de descubrir qué se quiere decir y cómo.

La foto finalista

«Esta imagen es parte de una serie que se llama Promesa. Es una serie que voy avanzando de manera muy libre, sin presión de tiempo ni estructura de trabajo.»

Germán Ruiz

Encontró en la fotografía la manera inmediata de expresarse. Le prestaron una cámara digital -de las primeras- y empezó a tomar fotos, ahorró, se compró la primer pocket y desde ahí no para de capturar imágenes. Le gusta pensar la fotografía como algo necesario, porque para él es así.

La foto finalista

«La foto fue sacada en un refugio para perros "El Campito" en la provincia de Buenos Aires, en donde varios de los perros que viven ahí son discapacitados. Me llamo la atención la fortaleza de los perros, y me propuse tratar de representar eso, que se vea en la mirada, la conexión con el retratado y rescatar el orgullo que siguen teniendo. Utilizar la fotografía como lenguaje, los recursos de la publicidad, y lo de "merecer" una foto. Más que provocar quiero abrir un diálogo con el espectador, a cada uno le toca por diferente lado, creo que eso es lo mejor, yo veo la fotografía, la intensión, la relación con la fotografía contemporánea, el retrato; pero también veo a un perro, que no tiene sus patitas de atrás pero que mantiene orgullo en su mirada»

Adrián Portugal

En el colegio conoció a Óscar Limache, un profesor que era fotógrafo y que les enseñó –a él y a un grupo de amigos- a usar la cámara mecánica, a ampliar las fotos y a jugar con las luces. Ahí empezó todo. Hoy le gusta estar en lugares y con personas que de alguna manera le atraen, donde hay algo que quiere entender y conocer mejor. Personas que crean su propio mundo, con sus propias reglas. Por eso, a través de sus fotografías busca transmitir al espectador esas sensaciones que tiene mientras captura sus imágenes.

La foto finalista

«Un día estaba haciendo fotos en el Centro de Lima. Estaba en el parque de la Muralla y veo este paisaje enfrente, era muy especial cómo se veían los juegos inflables con el cerro San Cristóbal de fondo. Gracias al teleobjetivo, los planos se juntan y se funden, y ayuda que los colores se repitan y combinen. Incluí a la familia que se asoma desde el balcón para que haya un tercer plano en la imagen. Y también porque, en mi interpretación, la imagen habla de una generación de migrantes que llegó a vivir en condiciones precarias, pero con años de trabajo ha podido dar comodidades a sus hijos. Y puede tomarse un tiempo y una distancia para apreciar esto. Espero captar imágenes que tengan una armonía interna, que digan algo nuevo, y sobre todo que transmitan sensaciones.»

Jorge Miño

Su padre es fotógrafo y arquitecto. Se dedicaba a fotografiar para la revistas de arquitectura de los años ochenta y para Jorge ver esas imágenes era magia pura. Con el tiempo cuando le dijo a su padre que quería hacer fotografía le sugirió que haga un curso. Y el amor con la fotografía llegó cuando hizo un taller con Alejandro Kuropatwa y Alberto Goldenstein.

Mucha de su obra es inexistente. Lo suyo es la pos producción, la creación que surge cuando se sienta en su computadora, cuando toma como punto de partida una imagen de la que muchas veces no queda rastro.

La foto finalista

«Yo no cuento historias con mi obra, yo creo irrealidades. Esta es una imagen que tenía desde hace un tiempo en muy mala calidad digital, eso me da la posibilidad de recrearla y volver a hacerla con matices mas plásticos que si fueran de una fotografía de formato tradicional.»

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