Microteatro por amor al arte

Por Brenda Cuzcano/ Fotografía de Rafo Iparraguirre
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Foto: Night Club Bildelberg: Lizet Chavez, Gianni Chichizola y Jose Diez Canseco.

“La idea de microteatro es que puedas salir ilusionado de la sala dos, encontrarte a tu amigo en la sala común y decirle que ‘Graciela Grapa Paola ha hecho un trabajo increíble’. Y, que él te responda, igual de entusiasmado,‘yo acabo de salir de la cinco y no sabes lo que es’ ”, dice Jordi Vilalta, vehículo y productor de esta nueva propuesta de teatro en la escena local. Sentado sobre una silla blanca de plástico, dentro de la habitación que será el cuarto de un burdel en una de las siete obras que se estrenarán por primera vez en el país, bajo la premisa de contarlas en solo 15 minutos, nos explica qué es Microteatro por dinero y por qué Lima es el nuevo escenario para hacerlo.

Cuando Jordi llegó a Lima desde España, no tardó mucho en comprender que la necesidad de consumir arte en nuestra ciudad se había incrementado a tal punto, que el menú de obras estaba completo hasta fines de este año. “El panorama está como una ola de surf, ha crecido muchísimo”, dice, para luego explicar que Microteatro por dinero nace en Madrid hace cinco años, con el experimento de hacer obras en un burdel abandonado a las espaldas de Gran Vía, en pleno corazón madrileño. Como parte del proceso de rehabilitar aquella zona que había sido hogar de la prostitución por largo tiempo,aquí nació la idea de ofrecer teatro por dinero. Eran 13 habitaciones que se tornarían, cada una, en una sala habitada por actores que producirían, crearían y protagonizarían su propia obra para una cantidad de público, incluso menor al número del reparto. Una pequeña prueba que tenía la intención de funcionar una sola semana y ya tiene cinco años, renovándose todos los meses.

Jordi venía con la idea de montar un teatro estable desde hace algunos años, un proyecto propio, pero necesitaba que alguien más apostara por su trabajo. Rafo Iparraguirre, dedicado a la fotografía, por su lado, buscaba invertir en un bar. “¿Un bar?, a mí me gustaría un montón un teatro”, le dijo, para luego llevarlo a Microteatro por dinero en Madrid y convencerlo que apostar por este formato no tenía pierde. No en vano ha sido replicado con éxito en ciudades como Madrid, México DF, Veracruz y Buenos aires desde hace ya tiempo. Todas están dentro de la misma red que les permite ser la sede oficial, compartir el logotipo y lo más importante, intercambiar los guiones de las obras para así llevarlas, con o sin el elenco, a todos las sedes. Con Jordi no fue tan diferente, levantó el teléfono y se comunicó con unos amigos de la misma red para proponerles la idea. Aceptaron, Microteatro por dinero tenía nueva sede: Lima.

“Cuando Microteatro por dinero sea estable, habrá una programación continua de lunes a domingo, todos los días del año”, dice el actor que ha trabajado en la penúltima película de Almodóvar “La piel que habito” y que cree que todo es orgánico, como haber sabido, desde siempre, que se dedicaría a la actuación. A Jordi la profesión lo acompañó toda su vida, no despertó un día con la idea de querer ser actor. Comenzó desde niño con pequeñas obras en el colegio y poco a poco se vio envuelto en todo lo que involucraba un escenario. La necesidad de habitar otros cuerpos como medio de expresión se hizo más grande y pasó de ser un hobby a una forma de trabajo, llena de compromiso. Y, cuando le preguntaban “¿y el niño que va a estudiar?”, él respondía “¿cómo que voy a estudiar? Si yo voy a ser actor, pues claro”.

Como proyecto piloto, la sede será en Barranco, en una casona vieja de la calle San Martín, quea finales del 2014 será demolida. El lugar perfecto para comenzar Microteatro por dinero, existirá en el recuerdo como su casa, como el teatro en sí mismo, que se hace y luego se va. Y, aunque esté un poco desordenada, llena de gente que se mueve de aquí para allá, trabajando para que todo quede en su sitio, el 5 de agosto abrirá sus puertas y estará preparada para recibir a todo aquel que busque una nueva forma de ver teatro. “Cuando haces las cosas con mucha pasión, el esfuerzo no se nota hasta que llegas a la cama y no puedes dormir de la tensión que traes del día. Soy afortunado, es tanto el trabajo que hasta ahora no he podido sentarme y saborear la gran repercusión que Microteatro por dinero tendrá”, dice Jordi con una gran sonrisa.

Siete salas, quince metros cuadrados

Son siete las obras que se presentarán y girarán en torno a un tema en específico: el dinero. Situaciones que van desde un hombre que ve un duende y se lo cuenta a su pareja, que no le cree, hasta una mujer mayor que contrata los servicios de un gigoló enmascarado de DarthVader. La comida la pone Veggie Pizza y la cerveza te puede acompañar en cada obra. Lo importante es que te sientas cómodo en la intimidad de una habitación, preparado para vivir el inicio, nudo y desenlace de una historia en 15 minutos.