ALTER EGO
Toshiro Konishi – Un cocinero que no desafina Toshiro Konishi – Un cocinero que no desafina

Toshiro Konishi – Un cocinero que no desafina

60 años. Chef / Cantante

Escribe: Gianfranco Languasco / Foto: Macarena Tabja
Mucho antes de ser uno de los cocineros más reconocidos del país, tenía una banda de rock en su natal Japón, y grabó un disco. Al llegar al Perú, a fines de los setenta, cantó en el Festival Musical de Ancón y compartió escenario con Lucía de la Cruz y Ricardo Montaner. Pero la música no lo ha dejado.

Mucha gente piensa que yo vine como cantante, pero no es así. Llegué al Perú en 1974 para trabajar con el chef Nobu Matsuhisa en su restaurante, Matsuei. Fue en 1978 que incursioné en la música acá, cuando participé en el Festival de Ancón, apenas con lo que sabía decir, porque no sabía hablar nada de español cuando llegué. Me iba a quedar tres años nomás, pero sigo aquí.

Había un programa llamado AQUÍ JAPÓN. Se transmitía los domingos por la noche para los japoneses nostálgicos que vivían en el Perú. Me invitaron a cantar en una sección donde pasaban canciones infantiles japonesas. Luego, un productor del Festival de Ancón me contactó para cantar ahí. Canté Amor Eterno, no la de Juan Gabriel, la de Yuzo Kayama, un cantante japonés muy famoso. Tenía cerca de veinticinco años.

Desde los diez años ayudaba en la cocina de mi casa. Hacía cosas básicas como lavar las verduras. En casa todos cocinaban, desde mis bisabuelos, quienes tenían un restaurante que hoy ya no existe.

Desde niño quise ser cantante. A los dieciocho años, en Tokio, un productor me ofreció la posibilidad de grabar un disco, pero necesitaba el dinero. Hablé con mi papá, le dije que me dé solo una oportunidad: si vendía bien, me dedicaría a ser cantante. Grabé un disco llamado NOCHES DE MIYAZAKI, pero no vendió.

Para cuando estuve en el Festival de Ancón, ya salía en la sección gastronómica del programa de televisión de Linda Guzmán. Después de eso hice muchos comerciales. Comencé en 1976 haciendo el de Ajinomen, luego hice veintisiete comerciales de televisión con Panasonic. Ellos fueron los primeros en vender equipos de sonido y dar como obsequio los discos de karaoke. Yo estaba contento.