Mónica Hoyos

No es otra chica plástica

Escribe: Manolo Bonilla / Foto: Musuk Nolte / Dirección de arte: Mr. Coco
La peruana que hizo carrera en España (‘topless’ incluido) como actriz y animadora de televisión, ahora interpreta a Virginia en La Bodeguita, una virgen de treinta años, chapada a la antigua. Las grabaciones de la miniserie, sin embargo, no la distraen de su otro quehacer, el diseño. Una noche sale a comer con un polo seductor, prenda que ella hizo con cortes y retazos de un polo XXL. También hace creaciones para su madre y para su hija. Alguna vez salió de fiesta con un vestido sujetado con alfileres que ella misma confeccionó. Tiene una marca de zapatos y otra de ropa. Y un sábado por la mañana va de compras a Gamarra, por primera vez, para vestir a una modelo.

Mónica Hoyos aparece con un breve vestido blanco que le cubre apenas los muslos. Solo en cuestión de minutos, se ha arreglado el pelo con unas pequeñas trenzas que parecen arados y el resto lo deja suelto. Se le ve bien. Acaba de regresar al taller de María. En realidad, es el cuarto de vestuario en el set de grabación de la miniserie que protagoniza. Hay anaqueles con varios looks y mudas para el resto de actores, un espejo, dos armarios y una máquina de coser. Y María es una señora que sujeta los alfileres con la boca como las costureras de antaño. Lleva 36 años en este oficio y una vincha en el pelo que no la abandona nunca. Hoyos está vestida de blanco porque se alista para salir a grabar una escena como Virginia. Para ser una chica ingenua en la ficción, luce sus piernas con
bastante más atrevimiento.
–Mmm… ¿qué te parece como cinturón?– Hoyos le muestra un elástico y una tela de encaje a María. Luego se lleva la mano derecha al mentón, pensativa.
No está buscando un cinturón para ella, sino para Sol, la complaciente modelo que sirve de conejillo de indias para los caprichos creativos de Hoyos esta tarde de sábado. Claro, la olvidamos en la escena, pero Sol también está en la sala de vestuario, esperando a Hoyos mientras se alista en las salas de maquillaje y peinado. Ha sido una tarea de diseño express. Toda una mañana buscando materiales y accesorios en el emporio textil de La Victoria para armar un vestido que Sol usará esa misma noche para asistir a una fiesta. Esa era la idea. Pero, ¿qué hace Mónica Hoyos un sábado por primera vez en Gamarra?