La Fiesta de los 11 años

Entrevistas
Pablo Panizo y César Becerra

En Asia Sur estamos de aniversario y queremos celebrarlo con once personajes emblemáticos que nos han ayudado a crecer. Actores, artistas plásticos, diseñadores, músicos, restauradores y deportistas, ninguno quiso perderse nuestra fiesta patronal.

Que empiecen los festejos.

Christian Bendayán

+ Sólido referente del arte peruano, el pintor y curador iquiteño no se cansa de crear.

1. ¿En qué lugar fuiste plenamente feliz?

En una discoteca, bailando con varios travestis. Estábamos sudando porque no había ventilación. Pensaba: «esto es felicidad, esto es vida». Tenía 26 años.


2. ¿A quién regalarías una obra tuya?

Se me hace más fácil obsequiar mis obras a gente que no conozco. No acostumbro hacerlo con personas conocidas porque me da vergüenza.


3. Coleccionas arte. ¿Te has arrepentido de alguna adquisición?

He comprado obras que no me fascinaron, pero nunca me he arrepentido. Una vez que pagas, te olvidas. Como deseo armar una colección de arte amazónico, soy constante en mis adquisiciones.


4. ¿Qué momento ha sido crucial en tu vida?

Un día antes del cierre de la convocatoria para Pasaporte para un Artista, año 2000, me sentía cansado del mundo del arte, pero un amigo me animó a participar. Trabajé toda la noche, me presenté y gané el premio. Eso cambió el rumbo de mi vida.


5. ¿Has vuelto a querer abandonar el arte?

Me suele aburrir su entorno, pero no el arte. Lo que hago es desaparecer por un tiempo.


6. Imagina que alguien que jamás ha ido a Iquitos te pregunta cómo es la ciudad. ¿Qué le dirías?

Que se prepare para ser sorprendido y que se deje llevar. Iquitos es una ciudad que te obliga a pensar la realidad con otros parámetros.


7. ¿Te sigue sorprendiendo?

Siempre. Cada vez que voy, me sorprende en cada metro. Me explota el cerebro.


8. ¿Cuál es el recuerdo más antiguo que tienes?

Cuando era niño, desde mi ventana veía a unas vecinas, muy gordas ellas, que se bañaban con unos tazones. Treinta años después hice una pintura basada en ese recuerdo. La titulé Pocha y sus hermanas.


9. Si no hablaras de arte y de la Amazonía, ¿de qué te gustaría hablar en una entrevista?

Siempre hablo de eso, ¿no? [Risas]. Bueno, hablaría de música. Provoca mucho placer.


10. ¿A qué personaje no podrías retratar?

A los políticos. En mis obras he plasmado personajes de todo tipo, pero los políticos no me provocan ninguna conexión emocional.


11. ¿Qué soñaste anoche?

Nada. Estoy de boleto.


Anahí de Cárdenas

+ La actriz y cantante reparte su tiempo entre el Twitter, sus presentaciones musicales y TÉ DE TÍAS, la obra teatral que ha escrito.

1. ¿Las redes sociales son un reflejo de tu vida o te estás burlando de todos?

Cuando tuiteo, no pienso en que tengo casi medio millón de seguidores. Tuiteo para mí. En Instagram, en cambio, luzco mi lado selfie y narcisista.


2. ¿Te sientes tía?

Hay ciertos momentos en que sí. Ya no puedo comer tanto porque engordo, y si tomo alcohol una noche, tengo una resaca horrible. Debo chambear más para tener el cuerpo que quiero tener.


3. Dejaste la gaseosa un tiempo. ¿Cómo vas?

Volví. Estuve dos meses sin tomar Coca-Cola, pero rompí mi palabra. Ahora me tomo tres al día.


4. ¿Qué le diría la Anahí de 31 años a la Anahí de 20?

«Lee, hijita. Por favor, involúcrate con tu país». Me da pena no haber desarrollado mi lado cívico y social. El otro día escuché a Mónica Sánchez y pensé «¡‘ta mare, cómo no leo!».


5. ¿Con qué frecuencia te aburres?

Cada quince minutos.


6. ¿Estás aburrida ahorita?

No, pero cuando termine esta entrevista es probable que me aburra.


7. ¿Qué objetos te gustaría tener en un apocalipsis zombie?

Agua… Coca-Cola, en realidad; pero mejor agua, alimentos enlatados, armas que no necesiten municiones… tendría una espada como la de Michonne, de The Walking dead.


8. ¿Serías capaz de decapitar a un zombie?

¡De todas maneras!


9. ¿Con qué personaje te tomarías un selfie?

Con ninguno, creo. Me da roche y causaría incomodidad. Por ejemplo, una vez me crucé con Michael Cera y no me pude acercar.


10. ¿Cuándo fue la última vez que te quedaste misia?

Hace poco. Antes de casarme, cuando compré mi departamento. Me quedé sin un sol y, encima, endeudada.


11. ¿Cuál es el peor pick up line que has recibido?

No recuerdo uno, pero sí algo que vi en Punta del Este: un tipo ebrio pasó una tarjeta de crédito entre los senos de una chica. ¡Qué horrible forma de hacerle el habla!


Stephanie Cayo

+ La actriz y cantante se ha mudado a Nueva York. Esta es la tercera vez que aparece en la portada de Asia Sur .

1. ¿Es fácil que se te pegue el dejo colombiano?

Después de tanto tiempo ya no te das cuenta de que hablas así [lo dice con marcado dejo colocho].


2. ¿Te gustó el discurso feminista de Emma Watson en la ONU?

Sí, y mucho, porque creo en la equidad de géneros. Me ha pasado lo que ella contó: sentirme menos en una sociedad machista.


3. ¿Has tenido menos oportunidades por ser mujer?

No, para nada, pero algunos hombres no me han tomado en serio porque soy mujer. Eso me molesta muchísimo.


4. ¿Qué has descubierto recientemente?

Que el hombre más inteligente es el más seguro. Ese es el tipo de hombre que me gusta.


5. Hay decenas de cuentas en Facebook que llevan tu nombre. ¿Cómo tomas eso?

Seguro son fans. No es algo que me preocupe porque poco a poco eliminan esas páginas.


6. En la época de Torbellino, cuando tus hermanas Fiorella y Bárbara eran unas estrellas, ¿entendías la magnitud del fenómeno?

¡Claro! Y multiplicado por mil porque estaba muy pegada a ellas. Recuerdo que el grupo llenaba estadios, cerraba centros comerciales… era una vaina muy loca.


7. ¿Por qué no fumas?

Porque no me gusta el tabaco. Nunca me ha gustado; no lo entiendo.


8. ¿Sabías que en 1988, el año en que naciste, también nacieron Rihanna, Adele y Emma Stone?

¡No sabía!


9. ¿Qué te estresa?

Llegar tarde.


10. No, no es cierto. Fue un chisme nomás. ¿Es verdad que rechazaste un papel en Hollywood?

A los políticos. En mis obras he plasmado personajes de todo tipo, pero los políticos no me provocan ninguna conexión emocional.


11. ¿Alguna vez has borrado un tuit?

¡Quién no! Vale arrepentirse.


Bruno Ascenzo

+ Tras 17 años de trabajo ininterrumpido, el actor y guionista quiere tomarse las cosas con calma.

1. ¿Qué hay de horrible en una discoteca que te haga preferir las reuniones pequeñas?

De horrible, nada, pero prefiero conversar y tomarme unos tragos sin que se me revienten los oídos.


2. En una edición de Asia Sur te describiste como un «lorna chévere». ¿Por qué?

[Risas] ¡¿Eso me pusieron?! Me pareció un titular gracioso. No sé si hay lornas chéveres… Bueno, en todo caso no sé si soy chévere; lorna he sido en el colegio.


3. ¿Te era más difícil ser un rostro conocido en la infancia o ahora?

La gente me ha visto crecer en la tele, me ha visto cachetón y hasta con granos, y siento que hay una relación cercana. Quizá lo difícil sea mantener al margen mi vida privada.


4. ¿Repetir que tu vida es aburrida es una estrategia para mantener ese margen?

[Vuelven las risas] No, es una realidad. Mi vida es bien aburrida. Stephanie [Cayo] me acaba de pedir que le recomiende un sitio para comer y no sé qué decirle.


5. ¿Porque tus placeres no son los mismos que aprecia Magaly, por ejemplo?

No quisiera mencionarla, pero mi vida no es escandalosamente divertida, en todo caso. Tengo conflictos y preocupaciones, pero los mantengo en privado.


6. Tienes 17 años trabajando en la tele. ¿Cuándo vas a hacer una pausa?

¡Qué bestia!, ni yo me la creo. Pero ya quité el pie del acelerador. Quiero tomarme más tiempo para beneficiar mi vida privada.


7. ¿Sigues escribiendo un libro de ficción?

Sí, en eso sigo. La locura de la película [A los cuarenta] ha terminado hace poco, y ahora estoy retomándolo.


8. Como actor has interpretado a mil personajes. ¿Cuál se parecía más a ti?

Alonso, de Esta Sociedad. Lo escribí yo, así que es con trampa [suelta una carcajada]. Él trataba de ser lo más sensato posible, era consecuente con lo que pensaba, y yo también trato de serlo.


9. ¿Cuál te hizo sufrir más?

El Duque de Valmonté, de La chica del maxim. Era un papel pequeño y no sabíamos muy bien por dónde llevarlo, hasta que apareció una peluca y salió el personaje. Es el personaje que más satisfacción me ha dado.


10. ¿Te arrepientes de haber rechazado algún papel?

Alguna vez Norma Martínez me dijo que las carreras se construyen a partir de los no, y se me quedó grabado. No me arrepiento de ningún no, sino de algunos sí.


11. ¿Como cuáles?

No te los voy a decir. ¡Después la gente me lee y va a decir que soy un traidor! Pero sí, hubo una obra de teatro que quisiera no haber hecho.


Marisa Guiulfo

+ La insuperable dama del catering aún no piensa en el retiro.

1. ¿Alguien te ha dicho: «Marisa, no me gustó lo que preparaste» ?

A veces pasa, pero no me lo dicen directamente. Me entero por terceros. Mira, no me molesta que alguien quede inconforme. Al contrario quiero saber para mejorar.


2. ¿Te consideras una mujer rebelde?

Me fui a Estados Unidos a los 19 años y tenía un novio que me doblaba la edad. Mi papá se enteró, pero de todos modos me fui. Era un escándalo hacer algo así en esa época. Sí, he sido rebelde.


3. ¿Qué aprecias de las chicas de ahora?

Son más libres y tienen planes para realizarse. Quieren estudiar, trabajar, viajar, hacer muchas cosas. Me encanta eso.


4. Muchos negocios familiares suelen fracasar. ¿Cómo has hecho para trabajar con tus hijos?

Este negocio tiene una mística especial y mis hijos la han captado. Sin proponérmelo se han involucrado en el trabajo de mi vida.


5. ¿ Una mamá puede ser amiga de sus hijos?

Claro que sí. El secreto es dejarlos ser. Trato de no opinar ni decir «me parece que deberías hacer esto». No me entrometo en sus vidas.


6. ¿A qué celebridad te gustaría ofrecer tus servicios de catering?

Me encanta Jack Nicholson; es un chiflado. También Diane Keaton.


7. ¿ Cuán importante es el sentido del humor para ti?

El que no tiene sentido del humor está muerto. El humor sirve para reírte de las cosas malas y te da fuerza para seguir adelante.


8. Te gusta el box. ¿Qué te atrae de este deporte?

Los movimientos de los boxeadores. Por eso no me gustan los pesos pesados: son muy lentos y las peleas suelen terminar rápido.


9. ¿Quién es la persona más elegante que has conocido?

Óscar de la Renta. Lo conocí en Lima y me pareció un hombre elegantísimo.


10. ¿Has pensado qué harás después de retirarte?

Todavía, pero estoy trabajando menos. Veo más a mis amigas, voy al teatro, a desfiles de moda… [«a misas también», interrumpe su hermana Titi]. Sí, ya estoy como mi mamá cuando veía la página de defunciones del periódico para saber a qué misa le tocaba ir [risas].


11. Recibes distinciones, regalos; te entrevistan en los medios. ¿Cómo conservas la humildad?

El reconocimiento me hace sentir bien, pero no hace que se me suban los humos. Una lección de la vida es que nunca terminas de aprender. Tienes que ser bien imbécil para sentirte lo máximo.


Jean Pierre Magnet

+ El saxofonista que quiere conquistar el mundo con su música no tolera la bulla.

1. ¿Qué instrumento has intentado tocar y no has podido?

La guitarra. No puedo dominarla, me complico demasiado… increíble, ¿no?.


2. Hoy no has perdido de vista tu saxofón. ¿Por qué es tan valioso?

Es de 1936; lo compré en una tienda en Boston y el sonido que emite es impresionante… ¡Mejor no te digo cuánto me costó para que no te asustes!


3. Traffic Sound, tu banda de juventud, sonaba a Jimi Hendrix, Cream y otros clásicos. ¿Eres de los que juran que la música del pasado es mejor?

No, cada época tiene una importancia, pero sí creo que durante esos años, los sesenta y setenta, había una gran creatividad.


4. En tu música y tus presentaciones hay elementos andinos. ¿Qué te gusta de ese mundo?

No estoy al día en cuanto a costumbres, pero me encanta la parte estética, el color. Me maravilla el uso infinito que les dan.


5. ¿Qué has descubierto con la edad?

La comunicación positiva. Poder decir cosas como «amigo mío, eres muy importante para mí»; «hermano, te quiero»; «hijo, ¿por qué no me llamas?»… He entrado en esa onda desde hace tres años. Quizás ya estoy viejo, ¿no?


6. ¿Te consideras gracioso?

Tengo la habilidad de hacer reír a la gente, pero no soy un payaso.


7. ¿Con qué músico te gustaría tocar?

Con Sting. Es un músico que tiene mucho gusto; un capo.


8. ¿Es posible crear una canción perfecta?

A veces te salen cosas que se aproximan a ese ideal. Tengo una canción, Carnaval, que me deja la sensación de haber terminado algo casi perfecto.


9. Has dicho que quieres conquistar el mundo con tu banda Serenata de los Andes. ¿Cómo va ese plan?

Aún nos falta mucho, pero estamos trabajando en eso. Se viene un segundo disco y un concierto en Londres, así que espero que podamos lograrlo.


10. Los Beatles tocaron en una azotea; Metallica en la Antártida. ¿En qué lugar inusual tocarías?

En la punta de un apu. Me encantaría.


11. ¿Qué te hace perder la paciencia?

Las bocinas de los carros, hermano. Me pasan de vueltas porque me asusto con mucha facilidad. Me ponen muy mal.


Mateo Liébana

+ El hiperactivo artista que dejó la arquitectura sigue pintando de manera frenética.

1. ¿Es verdad que pintas 25 cuadros a la vez?

Sí, lo puedes comprobar [dirige la mirada a sus obras]. Ahora estoy trabajando en una, dos, tres… [sigue contando mientras señala cada cuadro]…veinte pinturas.


2. ¿Es normal para ti tener esa carga laboral?

Creo que sí. Tener tantas obras evita que me estanque. Si no puedo con una, me voy a otra. No siempre termino todas.


3. ¿Has creado una obra que consideres perfecta?

Me suele pasar que cuando estoy pintando una obra, la veo desde cierta distancia y me quedo mirándola durante horas. Es algo placentero para mí… ¡Ojo!, para mí.


4.Físicamente te pareces a tu hermano mayor Joaquín. ¿Te han confundido con él en la calle?

¡Siempre! Sobre todo gente de promociones mayores del colegio. Me dicen: «Joaquín, ¿cómo estás?». ¡Cuántas veces he tenido que decir que no soy él!


5. Trabajaste como arquitecto a tiempo completo hasta 2011. ¿Fue difícil cambiar de rumbo a los 37 años?

Fue difícil, pero no te voy a mentir: fue progresivo. Cuando presenté mi primer trabajo para el hotel Westin, aún seguía siendo arquitecto. Estuve seis meses más trabajando normal y luego tres meses a medio tiempo.


6. ¿Influyó en tu decisión que tu papá [Jaime, coleccionista] y Joaquín [escultor] se hayan dedicado al arte?

Claro. Mi papá me ha llevado desde chico a museos y exhibiciones, y he estado en contacto con las obras que adquiría. Y de Joaquín, además de su trabajo, me gustaban sus horarios flexibles. Envidiaba esa libertad.


7. Se te nota muy hiperactivo. ¿Cómo haces para estar tranquilo?

Estoy aprendiendo a respirar con calma. Cuando no puedo controlar mi ansiedad, me voy al mar. Si me mantengo quieto mucho rato, me vuelvo loco.


8. También he notado que, en dos oportunidades, no encontrabas tu celular. ¿Te distraes con facilidad?

Sí. A veces me puedes hablar y, después de un rato, no tengo la menor idea de lo que estuvimos hablando. O, mientras estamos hablando, te puedo mirar y al mismo tiempo estoy pensando en cualquier otra cosa.


9. ¿Qué soñaste anoche?

Que estaba en un bus haciendo un viaje, pero resulta que este bus no tenía puertas. Por las ventanas veía un montón de sitios que quería conocer y no me podía bajar. Qué angustiante, ¿no?


10. ¿Te han tildado de loco alguna vez?

No… Bueno, sí, pero no de manera ofensiva… creo [risas].


11. Tienes 40 años. ¿Te sientes chibolo?

¡Chiboliiito! Por dentro mi sensación es esa. Luego me miro al espejo y la historia es otra [vuelven las risas].


Álvaro Malpartida

+ El tablista y campeón, que se recupera de una lesión, quiere correr hasta que tenga ochenta años.

1. Si pelearas con Kina, ¿quién ganaría?

Kina. Siempre. Ella gana desde el primer día que hemos peleado.


2. ¿Te ha pegado alguna vez?

Claro. De chiquita hacía karate, para colmo.


3. Pareces un tipo tranquilo. ¿Qué te hace explotar?

El tráfico.


4. Has sido retratado por Mario Testino. ¿Te sientes cómodo en las sesiones fotográficas?

Al comienzo me costaba mucho, pero luego aprendí que si eres un personaje público, tienes que aceptar todo esto con buena onda.


5. ¿Qué película con temática surf te ha impactado?

Point break es una clásica. Otra es Chasing mavericks, basada en la vida de Jay Moriarity, un tablista que corría las olas más peligrosas del mundo.


6. Has hablado de películas que tienen un tema común: enfrentarse a una gran ola. ¿Tienes retos así?

¡Por supuesto! En Tahití hay una ola espectacular que me gustaría correr.


7. ¿Qué se siente perder?

Es horrible. Después de todo el esfuerzo y la inversión que haces, perder duele como no tienes idea.


8. ¿Tienes cábalas o rituales antes de competir?

Nada. Alguna vez tuve unos que eran tontísimos y que no servían.


9. ¿Qué temas te interesan además del surf?

El medio ambiente y la conservación. La gente no se da cuenta, pero el tiempo avanza y el mundo está peor en esos aspectos. Hay que tomar conciencia.


10. ¿Te gustaría tener una carrera tan extensa y exitosa como la de Kelly Slater?

De todas maneras. Slater tiene cuarenta y dos años y sigue ganando competencias. Por eso he dejado de correr para recuperarme al cien por ciento y no tener fecha de vencimiento.


11. Todos necesitamos ayuda para crecer. ¿Qué persona tuvo un gesto inolvidable hacia ti?

No tengo que pensarlo mucho: Magoo de la Rosa. Cambió la historia de mi vida porque me consiguió un auspicio cuando tenía veintitrés años. Siempre me tuvo fe.


Vanessa Saba

+ La actriz se siente muy bien en esta etapa de su vida, pero dice que no le vendría mal que el tiempo se detenga.

1. ¿Por qué prefieres sostener la grabadora en esta entrevista?

Porque temo que no se escuche. Me ha pasado porque suelo hablar bajito.


2. ¿Quedaste conforme con tu papel en El elefante desaparecido?

Es un personaje breve, pero me gustó mucho por la trascendencia que tiene en la película.


3. En 2005 lanzaste el disco Hasta el sol. ¿Te gustaría grabar otro?

Me gusta cantar, pero no escucharme. Por ahora veo difícil volver a grabar uno.


4. Cuando hacía zapping, vi que te clavaron un cuchillazo en una serie. ¿Qué se siente morir en la ficción?

Esa serie se llamaba Comando alfa. No es fácil morir, ¿sabes? Sobre todo si tienes alguna línea de diálogo.


5. ¿Te sientes una mujer interesante?

Me siento más segura que cuando era más joven, pero este año me ha chocado entender que el tiempo pasa.


6.¿Qué pregunta te molesta que te hagan?

La prensa ha mejorado en ese sentido, pero hay una pregunta pesada: «¿qué proyectos tienes?».


7. ¿Qué película reciente sugieres ver?

¿Además de El elefante desaparecido? Gone girl, de David Fincher. Buenísima. Habla del matrimonio de una manera muy paja… y sé que se basa en un libro, ¿valdrá la pena leerlo?


8. ¿Sabes que tiene otro final?

¿Sí? Es una razón para buscarlo.


9. Por tu ascendencia palestina, ¿estás conectada con los problemas que ocurren en el Medio Oriente?

Estoy al tanto. Me apena, no solo porque mi familia proviene de Palestina, sino también porque soy un ser humano.


10. Hace unos años tuviste un blog que era muy leído. ¿Sigues escribiendo?

Ahora escribo guiones con Frank [Pérez Garland, su esposo]. Tengo por ahí algunos textos más personales, pero no sé si son publicables.


11. ¿Tienes alguna habilidad especial?

Sí, mira [cierra un ojo mientras mantiene el otro abierto, como esas muñecas cabezonas cuando se malogran]. Mentira, no creo tener algo destacable.


Rafael Osterling

+ El chef reniega de las definiciones de su cocina y pisa tierra en medio del ‘boom gastronómico.‘

1. Hoy es hasta cool estudiar cocina. ¿Cómo era hace veinte años?

¡Olvídate! Era anticool. ¿Qué hacías como cocinero?… ¿trabajar en Sedapal? Ahora se ha vuelto algo como de rockstar, pero uno siempre debe tratar de no pensar en eso, sino se vuelve un tonto.


2. ¿Es exagerada la celebración que se le hace al boom gastronómico?

Total. Nos quedamos en una suerte de espíritu de fiesta. Nos une como personas dentro de un mismo país, pero no es un logro político; es el logro de un puñado.


3. ¿Qué es lo que no te gusta del chauvinismo gastronómico?

Que se la crean: ¡estamos en pañales!


4. ¿Qué es exactamente la cocina inspiración-fusión?

No sé quién puso ese término; me suena un poco huachafo, la verdad. Detesto dar denominaciones a mi gastronomía. Mi estilo es personal.


5. ¿Qué mantiene a un chef cosmopolita como tú en el Perú?

Buena pregunta: ¡¿qué carajo hago acá?! [Risas]. Me siento cómodoen todo el sentido de la palabra, y siento que todavía hay muchísimas cosas por hacer.


6. ¿Aún no tienes una cuenta de Facebook?

¡No! Tengo muy poco tiempo, y mis prioridades son muchísimo más importantes que meterme a chatear. Soy oldschool: si quiero hablar con alguien, lo llamo. El contacto personal es mucho más interesante.


7. ¿Qué libro tienes sobre la mesa de noche?

¡Un cerro! El que está arribita es Páginas del viejo armario, de mi papá [el abogado y político Felipe Osterling, recientemente fallecido]. Es de esos libros de memorias a los que no les prestas atención mientras la memoria aún está viva. Ahora le doy prioridad.


8. ¿Qué sensación te genera leerlo a dos meses de su muerte?

Un poco de pena por no haberle preguntado más sobre su vida siendo un hombre tan complejo e interesante. Me provoca hacerle muchas preguntas y ya no está para responderme.


9. ¿Es verdad que tomaste la decisión de ser chef después del autogolpe de 1992?

Claro. ¡Fujimori me empujó a la carrera de cocina! Y me truncó la carrera de diplomático, porque no solo botó a los diplomáticos y cerró la escuela, también impuso el arresto domiciliario a mi padre, que por entonces era presidente del Senado.


10. ¿Hoy te cuesta imaginarte como diplomático?

Me hubiese encantado. Me formé para ello desde los 14 años; me causó mucha frustración y dolor dejar la carrera. No debería decirlo porque suena arrogante, pero creo que hubiese sido un fantástico diplomático.


11. ¿Recuerdas el día en que decidiste que la dejabas?

Sí, la madrugada del 6 de abril de 1992. Por la mañana, con mi papá bajo arresto domiciliario, le dije que había decidido cambiar de carrera y él me entendió. Era una persona bastante sabia.


Chiara Macchiavello

+ A pesar de sus compromisos como diseñadora y mamá, Chiara encuentra tiempo para todo.

1. ¿Qué es lo más bonito que te has puesto?

Un vestido que usé en Nueva York para el lanzamiento del libro Lima Perú de Mario Testino. Era increíble: una especie de armadura orgánica, con semillas y cobre, que parecía de alta costura.


2. Has podido quedarte a vivir fuera. De hecho, podrías irte en cualquier momento. ¿Por qué quedarse?

Porque aquí hay mucho por explotar. La cultura, la artesanía, el desarrollo textil… he apostado por el Perú.


3. ¿Desearías vivir en un lugar lejos de la ciudad?

Amo la ciudad y la vida moderna, pero también la naturaleza porque soy una persona bien ‘de tierraʼ . Tener un balance sería genial.


4. ¿Qué encuentras en las comunidades andinas?

Un trabajo artesanal impresionante. Además tienen un ritmo de vida que las ciudades han perdido.


5. ¿Puede un limeño considerarse peruano sin visitar el interior del país?

No, porque el Perú es muchísimo más, y justamente sus mayores atributos están fuera de Lima. La realidad cambia de pueblo en pueblo, y esa diversidad te enriquece.siento que todavía hay muchísimas cosas por hacer.


6. ¿A qué le tienes miedo ahora que eres madre?

A no estar ahí para mi hijo. Antes era más libre y aventurera, pero cuando tienes a alguien que depende de ti te cuidas más.


7. ¿Qué lección has aprendido y te gustaría transmitir a tu hijo Milán?

Hay un concepto que se llama ‘resiliencia’: es la capacidad para sobreponerte a las adversidades. Quisiera que Milán lo aprenda ahora que es un niño.


8. ¿Tienes tiempo para ti sola?

Diseñar y ser mamá han hecho que mi tiempo personal pase a segundo plano. No me quejo, pero con organización puedes recuperarlo.


9. ¿Qué metas quieres conseguir?

Que mi marca Escudo sea reconocida internacionalmente, y que el Perú exporte diseño y no solo materias primas.


10. Si no hablaras de diseño o de arte, ¿de qué te gustaría hablar?

Sobre temas que me interesan mucho en este momento: yoga, proyectos sociales y alimentación. Soy vegana, así que mi dieta es bastante estricta.


11. Siempre se te ve de buen humor. ¿Qué hace falta para sacarte de tus casillas?

Mentirme… es lo que más me molesta.