Ellas no están solas en el mar

Por María Alejandra López
Vania Rivero, Valeria Arbulú, Kiki Dibos de Tramontana y Alejandra Lulli, ex chicas Asia Sur, reflexionaron sobre el paso del tiempo, el amor y las lecciones que han aprendido en una sesión íntima para celebrar el verano. ¿Qué dicen las mujeres cuando miran hacia el mar?
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Estoy en una van rumbo a la playa. A mi lado, tres chicas que son amigas de toda la vida y un fotógrafo. Solo ellas se conocen. Aún no saben que las voy a entrevistar. En Santa María nos espera una fiesta ambientada en un lujoso yate.

Aun sin conocerlas empiezo a escuchar lo que conversan entre sí: tienen veinte años y no se ven hace un año. Hablan del pasado, del presente y, casi nada, del inadvertido futuro. Una de ellas, Vania Rivero, cuenta que llegó de un examen de macroeconomía a las siete de la mañana. La segunda, Valeria Arbulú, les cuenta de su nueva relación. Lleva tres meses con su actual enamorado y –asegura– «está más feliz que nunca». Y la última, Kiki Dibos de Tramontana, es la que menos habla, aunque sus imponentes ojos azules parecen decirlo todo.

El sol empieza a salir del horizonte conforme cruzamos el peaje. El camino a la playa se hace cada vez más corto. Aún falta una invitada más, Alejandra Lulli; ella va en otro auto. Este soleado día de febrero parece ser descrito por Hemingway: «nadie jamás está solo en el mar».

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UN VIAJE HACIA EL SOL

Hace dos años, Vania, Valeria y Kiki recibieron una llamada telefónica con una propuesta difícil de rechazar. A Valeria y Vania las invitaban a ser parte de la sección Chica Asia Sur [en Máncora], y a Kiki [en Chicama]. La revista las llevó junto con otras chicas a soleadas y exclusivas playas del norte para realizar una sesión de fotos. Ellas, en aquel entonces, no alcanzaban la mayoría de edad. ¿Qué ha cambiado desde esos días?

Kiki [sorprendida]: ¡Teníamos diecisiete! ¡Cómo ha pasado el tiempo!
Vania: Claro, y ahora estoy en la universidad, ¡tengo más responsabilidades!
Valeria: Ese año [2013] me cambié de carrera. Ahora estudio algo que realmente me apasiona.

¿Qué recuerdan de aquella experiencia?
K: En el viaje a Chicama [2012], todo el mundo repetía “ya llega el fin del mundo”. Y el 21 de diciembre nadie podía dormir por el miedo. Hasta que finalizó el día y ‘sobrevivimos’ [risas]; fue muy gracioso.
V: Valeria y yo nos metimos al mar de noche. Justo vinieron unas olas gigantes y la productora se asustó. Pensó que nos íbamos a morir, ¡y que iba a tener que llamar a nuestros papás a medianoche a darles una mala noticia! [risas].
Val: Además llegamos en la madrugada a Piura. Todavía teníamos que trasladarnos hasta Máncora. Mi mamá me llamaba por celular a cada rato; ¡estaba histérica!
V: Aun así yo repetiría todo. ¿Ustedes no?

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DE LA PLAYA Y OTROS AMORES

Un bote nos traslada rápidamente al yate. Ni bien nos alejamos de la playa y nos sumergimos en el océano, la música empieza a sonar en cada rincón de la embarcación. Valeria, la más alta del trío, se aparta hacia la esquina donde se pone el sol. «¡Necesito broncearme!», dice. Acaba de regresar de un viaje a Europa y aún no ha ido a la playa.

—Escuché que tuviste una experiencia mala en una entrevista para una revista hace unos meses.
Val: ¡Se supone que sería una entrevista sobre mí y la nota terminó enfocándose en mi ex! —dice, más relajada que indignada—.
K: Yo cancelé una entrevista en la madrugada una vez.
V: ¿Cómo así? [le pregunta a Kiki]
K: Las fotos eran a las ocho de la mañana y el día anterior no podía dormir. No tenía un buen presentimiento.

—A propósito del amor, para ustedes ¿cuál sería la relación perfecta?
V: Se necesita respeto.
Val [la interrumpe]: ¡Y no tramitar!
K: ¡Claro! Que no te haga problemas por todo —y agrega pensativa—, por venir acá, por ejemplo.

—¿Las mujeres no somos así?
V: ¡También! Y está mal. Sin importar quién lo haga no hace bien a una relación.
Val: Yo nunca he tenido una relación así porque no soy así.
K: ¿Ya dijimos que sea educado?
V: Y detallista…

—¿Se refieren a las sorpresas?
V:¡Más que eso! –reflexiona–, que no solo te regale cosas materiales, sino sorpresas reales que marcan la diferencia.
K: Para mí la educación dice mucho de alguien, y que se lleve bien con tu familia y haya confianza.
V: Cuando no confían en ti, empiezan a ‘tramitar’.

—¿Han tenido una relación así?
Val: He aprendido algo de todas. Si no funcionan, al menos dejan lecciones.
K: Son experiencias.
Vania [reflexiva]: ¡Soy mejor gracias a mis ex! Me han hecho mejor persona –y ríe–.

—¿Consideran que los chicos que frisan los veinte son inmaduros?
Val: No lo creo, pero estar con una persona mayor te ayuda a aprender. Yo siempre me he juntado con mis hermanos y primas mayores.
K: Mi ex me llevaba varios años y ha sido mi única relación seria.

—¿Qué debe tener una relación para catalogarse como seria?
V: Es importante que conozca a tu familia.
K: Si hacen cosas juntos y piensan de a dos.
Val: Planear cosas juntos pensando en un futuro. Por ejemplo, mi actual enamorado es más que un ‘te quiero mucho’. Es mi amigo y mi apoyo.
V: Si tienes planes y consideras a alguien, no le informas qué vas a hacer, lo incluyes –dice decidida–.

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REFLEXIONES EN EL SUNSET
Kiki estudia Nutrición y administra Amaranta, una página en Facebook en la que escribe tips de comida saludable. Además, ella también gestiona su propia marca de salidas de baño, Sur La Plage. Valeria ama el arte, la fotografía y la moda; estudia Comunicación y Marketing, y le encantaría en un futuro vincular su carrera con el glamoroso mundo de la moda. Y Vania estudia Administración de Empresas; su sueño es trabajar en una agencia. Le apasiona leer a Isabel Allende y no ve televisión.

Las tres, aparte de los gustos que las diferencian, buscan vivir la temporada de verano al máximo. Muy pronto retornarán a clases en la universidad.

—¿Dónde creen que estarán en el futuro?
V: La universidad me ha vuelto una persona más ambiciosa. Así que espero seguir dando lo mejor de mí y cumplir las metas que tengo con mi carrera.
K: Me gustaría ir a una comunidad para transmitir mis conocimientos de nutrición. Viajar al interior del país y ayudar a las personas, sobre todo a los niños.
Val: El próximo verano también me veo practicando. Y si no estoy trabajando, me gustaría hacer un viaje largo, y conocer otra cultura. Siempre me ha gustado analizar y observar las tradiciones de otras partes del mundo.

—¿Cuál es el viaje que más las ha cambiado?
Val:
Viajé a Estados Unidos, totalmente sola, por primera vez. Aprendí lo que era ‘mantener un hogar’; cocinaba y hacía todo por mi cuenta.
V: Cuando fui a Hawái con toda mi familia, alquilamos una casa para todos. Nunca había compartido tanto tiempo con ellos. Fue muy especial.
K: Unas vacaciones en la isla Contadora, en Panamá. Viajé con mis papás y mis dos hermanas. Fue una aventura que nos unió bastante; lo recuerdo con mucho cariño.

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CHICA ASIA SUR
La última invitada de esta sesión ha llegado por su cuenta. Tenía una reunión de trabajo. Son días ajetreados para Alejandra Lulli. No está en Lima de vacaciones. La diseñadora de modas vive en Milán, donde dirige y gestiona Punto Tessuto, su empresa de importación textil.

Cuando se acondiciona en el yate, con más tranquilidad, me cuenta que fue la primera chica Asia Sur de la revista.

—¿Cómo llegaste a ser chica Asia Sur?
Una mañana me llamaron de la revista y me contaron sobre la sección, por tanto yo accedí. Era 2000. Las fotos fueron en una playa desierta. ¡Ahora Playa El Golf! Las cosas han cambiado bastante desde aquel entonces.

La carrera de Alejandra Lulli empezó desde muy joven. A los quince años, la contactaron como modelo en el desaparecido programa de televisión que conducía Raúl Romero, R CON ERRE. En aquel entonces, sus papás tuvieron que firmar un permiso especial para que ella saliera en la televisión. Cuando salió en ASIA SUR, tenía catorce años.

—¿Qué te llevó a Italia?
A: Siempre quise viajar a Europa. Soy mitad italiana, mitad peruana. Desde pequeña soñaba con ir a Milán. Cuando acabé mi carrera en Lima [de Diseño de Modas], me di cuenta de que era el momento adecuado para irme del país. En Italia fundé mi empresa.

¿Qué dicen las mujeres cuando miran hacia el mar? Este día el sonido de las olas y el viento evoca el paso del tiempo. Y, aunque transcurre rápido, nos da un periodo para reflexionar sobre la vida. El verano aún no termina y sus voces aún siguen sonando en altamar.

Fotografía: Javier Falcón.
Producción: Pía Gonzales Vigil y Micaela Payet.
Styling: Pamela Castañeda.
Maquillaje y peinado: Sono Salón.
Agradecimientos: Alma del Mar Expeditions, Aplauzzi, Beso de Sal, Melissa, Lilac, Dahlia swimwear, Feline swimwear, Toque de Sol, Do it, Molamola, Yahel Waisman, Personna