ALTER EGO
Max Alzamora Max Alzamora

Max Alzamora

30 años. Médico/ DJ

Por Alejandro Guzmán / Fotos de Augusto Escribens
En sus primeros años de universidad reprobó algunos cursos; no pudo matricularse en todo lo que le correspondía y aprovechó el tiempo libre para formar su vocación de DJ. Cree que la música es la mejor terapia. Llegar a casa, prender las tornamesas, colocar los vinilos y ponerse los audífonos es su mejor fórmula para relajarse y no llevar el estrés de los hospitales a su casa.

Trabajo como médico ocupacional para Duraplast durante las mañanas. Las empresas con más de doscientos empleados están obligadas a tener un médico que las evalúe anualmente. Lo que más atiendo en la fábrica son cortes en las manos por la actividad de los trabajadores. En las tardes atiendo a pacientes en el consultorio privado que comparto con mi esposa. Realizo tratamientos de plasma, saco sangre del brazo, la pongo en una máquina centrífuga para separar el plasma y lo infiltro donde sea necesario para mejorar la piel y regenerar tejidos. Mi abuela fue enfermera, a quien cuidé en mi casa hasta que falleció, de ahí me viene el interés por la medicina. El trato con el paciente es importantísimo. Si no te ganas su confianza, no te dirá qué tiene ni qué le duele. La medicina no me ha alejado de la juerga, pero conozco el peligro de las drogas. Creo que la marihuana abre otro canal de sensibilización, pero sé el límite del éxtasis y de la cocaína, que se la he inyectado a ratones de laboratorio. Diferencio bien esas cosas.

Era raver en Lima y en el 2004 me fui de intercambio a trabajar un verano en Estados Unidos. Mi vecino tenía equipos, me los prestó y comencé a practicar. Luego me compré otros, una maleta que tenía un mixer y una compactera. Cuando volví a Lima, comencé a tocar en fiestas de amigos. En el 2006 me fui al Cusco mochileando y conseguí tocadas; primero a cambio de tragos gratis y después me empezaron a pagar. En el 2008 entré a Gótica y conocí a Marco Tegui, con quien tengo el dúo Backtobasics. Hemos sellado varios discos afuera, ya tenemos ocho EP y acabamos de sellar en King Street Records, de Nueva York, una disquera que tiene quince años. Siempre tocamos house casi todos los fines de semana. Cada canción dura máximo ocho minutos. Una vez al mes toco en el Cusco y en 28 de julio organizamos el Inkafest. Hace unas semanas toqué en el BPM Festival en Playa del Carmen, México, y aproveché para tener mi luna de miel.