Susana Villarán

Lo que el mar no se llevó

Escribe: Carlos HIdalgo / Foto Cortesía: Peru 21

Martes 3 de enero. 1 p.m. Sede de la Municipalidad de Lima. La alcadesa Susana Villarán expone ante un nutrido contingente de periodistas los alcances de su primer año de gestión. En uno de los ambientes del segundo piso del Palacio Municipal, Villarán ha hablado cerca de dos horas respecto de lo que se ha hecho y no se ha hecho durante estos meses con la ciudad bajo su mando. Sin embargo, las primeras preguntas de los colegas no giran en torno al balance de lo ejecutado, sino sobre las insistentes acciones de cierto sector de la opinión pública por mandarla a su casa. Tan solo un día antes, en el primer lunes útil del año, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) había vendido hasta siete kits electorales a entusiastas que buscan sacarla del cargo a través de una revocatoria.

Se necesitan 400 mil firmas.

«Un proceso de revocación significa un año de inestabilidad hasta que haya una nueva elección. Para tener un nuevo alcalde, año y medio. Eso es. No voy a decir nada más sobre este proceso», dijo ese día, tratando de vadear entre la incomodidad entendible, la curiosidad periodística y el derecho ciudadano amparado por la Constitución. «Perderé yo, pero mucho más pierde Lima. Y pierden los pobres que esperan que Lima sea también para ellos», añadió.

Con una revocatoria oleada y sacramentada en contra de la actual alcadesa de Lima perdería, también, la institucionalidad democrática. Y es que por más que esta figura esté reconocida por nuestra Carta Magna, parecerían no haber motivos reales para vacar a una funcionaria que recién ha cumplido su primer año de gestión.

No hay una sola acusación de corrupción flagrante. Tampoco una de ineficiencia clamorosa.

Solo existe una campaña mediática brutal que ha pateado ahí donde las falencias, de forma y no de fondo, eran más que obvias.

«La ineficiencia de Villarán en el manejo de la municipalidad de Lima y el incumplimiento de su programa de gobierno» ha dicho, a manera de justificación, el abogado Marco Tulio Gutiérrez del Comité Promotor Ciudadano, una de las entidades que impulsan la salida de la alcaldesa. Pero ¿será cierto esto?

Durante su exposición, ese martes, Villarán aseguró haber ejecutado el 77.7% del presupuesto total de la municipalidad y el 55.9% del prepuesto de inversión (240 millones de soles). Un gasto por encima del promedio comparado con la gestión de Luis Castañeda Lossio, que solo ejecutó el 39.9% del presupuesto de inversiones. Villarán, además, destacó avances como la reforma de transporte con el ordenamiento del tránsito en avenidas congestionadas como la Abancay o la Túpac Amaru.

En una conversación que nos concedió días después de la presentación de su balance, con una faringitis de por medio, sostuvo que no permitirá que el ruido político le impida trabajar este año, clave para los intereses de la ciudad y de su gestión.

¿Cómo se siente después de una semana intensa?

Siento que con el balance se demuestra que hubo actividad a favor de Lima, que hubo obras y no solamente en lo social, en el tema de seguridad y en el ordenamiento del transporte, sino también en inversión. Hemos presentado un balance ordenado que da cuenta de una gestión de un año. Junto a esto, simultáneamente, viene un pedido de revocatoria que estaba anunciado. No me sorprende. Me parece que es un mecanismo constitucional legítimo, tienen todo el derecho de hacerlo, sin embargo no es algo positivo. No me coge de sorpresa, sabemos que hay personas interesadas en hacer este proceso de revocatoria y a nosotros no nos queda otra cosa que seguir trabajando y mejorar nuestra capacidad. Este año las cosas que, en términos de obra física, muchos reclaman van a verse. Creo que la tarea está cumplida.

¿Cuáles son los grandes anuncios para este año en gestión municipal?

Se viene la Vía Parque Rímac. Esta gran obra que va a cambiar el centro de la ciudad y la relación entre once distritos. Comienza en Los Frutales y termina en el Callao modificando el centro de Lima con un parque en el río Rímac. Además de un avance muy importante en el chatarreo de unidades de transporte. Al menos cuatro mil unidades van a salir de las pistas de todas maneras. Vamos a tener empresas modernas, constituidas, de transporte y vamos a poder terminar al menos dos de los cuatro corredores viales. Son avances muy importantes. En cuanto a la Costa Verde, la van a ver terminada, con el malecón, las pistas y las escaleras de acceso. Una cuarta gestión es la mudanza de La Parada a Santa Anita y la remodelación de toda esa extensión que hoy ocupa el mercado. Vamos a construir cuatro parques zonales nuevos también. Eso es parte del 2012.