Remedio al Caos

Un nuevo rostro al Parque Zonal Sinchi Roca de Comas

Escribe: Joaquín Salas/ Foto: Macarena Tabja
La arquitectura puede ser la solución a nuestros problemas. Maya Ballén y Peter Seinfeld lo saben muy bien y por eso se las ingeniaron para darle un nuevo rostro al imponente Parque Zonal Sinchi Roca de Comas. La iniciativa, que les valió para ser premiados por la Municipalidad de Lima y SERPAR, conjuga la actividad deportiva y cultural en un mismo espacio público.

Dios se volvería loco en Lima. Tendría demasiado por hacer, cambiar y corregir en una urbe que ha crecido sin criterio, desordenadamente, a la de Dios. Un tráfico de los mil infiernos, pocas áreas verdes, edificios de concreto que crecen por todas partes, y de todos los estilos, nos hacen suponer que transformar la ciudad en un lugar mejor tomaría más que siete días.

Por suerte, para nosotros quedan otras iniciativas, algo más terrenales, como la de los arquitectos Peter Seinfeld y Maya Ballén. Ambos son la dupla creativa detrás de Más Uno Studio, firma que, si bien solo tiene un año de fundada, recientemente ha sumado un nuevo galardón: el primer puesto en el concurso público organizado por Servicios de Parques de Lima (SERPAR) y la propia Municipalidad, por el diseño de un centro cultural y un polideportivo para el Parque Zonal Sinchi Roca de Comas.

Los dos proyectos premiados buscan vincular la arquitectura con el espacio público, adecuándose a las características de los más de 7 mil metros cuadrados del emblemático parque. Adecuándose, por ejemplo, a condiciones como la presencia de un cerco que rodea el área mencionada, recurso que es utilizado por los municipios para la conservación y el mantenimiento de los ambientes. Ballén y Seinfeld, ambos arquitectos jóvenes con experiencia laboral en Estados Unidos, decidieron convertir este obstáculo en una oportunidad para sacarle provecho. De esta manera, en lugar de un puñado de polvo, utilizaron papel y lápiz para crear una realidad paralela que, se espera, sea llevada a la práctica en los próximos meses. «Este concurso fue una oportunidad espectacular. Primero, porque no se ganan concursos todos los días. Segundo, porque nuestra oficina recién está inaugurada, así que obtener un galardón como este es muy motivador. Además, hace muchísimo tiempo que los municipios no tenían plata para invertir en espacios públicos, pero ahora sí lo están haciendo. Es un momento muy optimista para el desarrollo de la ciudad», dice Maya Ballén. Ambos arquitectos ven su oficio como una respuesta frente a una situación específica. En el caso de Comas fue, más bien, topográfica. «Lo que busca es lidiar con este gran muro de tres metros que rodea todo el proyecto y que no permite el contacto directo del parque con el ciudadano. Tiene que ver con no mostrar el muro, con ocultarlo o disimularlo de alguna manera», dice Peter Seinfeld.