La revolución se escribe con tiza

Una entrevista a Álvaro Hensler, director ejecutivo de Enseña Perú.

Escribe: Luis Felipe Gamarra / Foto: César Campos
Ser uno de los diez países del mundo con los niveles más bajos de aprendizaje académico no es novedad. Así ha sido la última década. Pese a haber alcanzado logros económicos como pocos, no hemos sido capaces como país de dar ese mismo salto en el campo educativo, un factor clave para sostener ese crecimiento. Pese al estado de coma que atravesamos, Álvaro Henzler, director ejecutivo de Enseña Perú, cree que es posible convertirnos en veinte años en líderes en reforma educativa en América Latina. La pregunta de siempre es: ¿Y cómo se hace?
tiza

Hace cuatro años, Álvaro Henzler regresó a nuestras tierras luego de haber trabajado en la Embajada del Perú en Washington, donde afiló el TLC con Estados Unidos. Tenía una beca en Harvard, así como una prometedora carrera en banca corporativa. Pero antes de ir a Boston, tomó sus maletas para recorrer el Perú, al que solo conocía por estadísticas. Durante ese recorrido, que lo hizo acampar en apartadas comunidades del ande [Arequipa, Cusco y Puno], conversó con dos amigos –Daniella Raffo y Javier Navarro, egresados de prestigiosas universidades– que querían formar un movimiento para elevar la calidad educativa en el país. Álvaro les dijo que no, porque su mira apuntaba a Harvard. Pero les dijo que podía colaborar por unos meses.

Ahora, aquellos meses se transformaron en años y Henzler dejó de ser un cómplice para convertirse en cabeza de una revolución llamada Enseña Perú, un colectivo de jóvenes en el que la única ideología es transformar el futuro académico de miles de niños en el Perú.

¿Crees que has perdido algo en términos académicos?

Siempre hay costos de oportunidad, cosas que dejas de hacer. Pero he ganado más, en un sentido más profundo, por tener la oportunidad de conocer niños, docentes, jóvenes, padres. Todos de diferentes regiones, de distintas realidades, en un país tan complejo como el Perú, donde la desconfianza es lo común. El hecho de haber trabajado en una política pro mercado, pero pertenecer ahora a una organización que algunos calificarían de izquierda, de pasar de la banca de inversión a colegios públicos, me ha dado una mirada balanceada para buscar más soluciones.

¿Qué lleva a los profesionales que trabajan contigo a involucrarse en Enseña Perú, un proyecto que para algunos significa interrumpir su carrera?

Parecía que iba a ser imposible reclutar egresados con altísimo talento, para llevarlos a la punta de un cerro, a los que les pagarías lo mismo que gana un profesor público. Pero, felizmente, la realidad nos demostró lo contrario. Ahora, más de mil jóvenes postulan cada año al programa, en busca de trascender lo cotidiano.