Historia de una vaca flaca

[O la verdad detrás del milagro económico]

Perú, la ‘estrella macroeconómica’ de América Latina, no sucumbe a la tormenta de la crisis global, pero ingresa a aguas turbulentas por la caída del precio de los metales. Ahora el éxito de la economía dependerá de más maña que del azar. Melvin Escudero, CEO de El Dorado Investments y director de la Maestría en Finanzas de la Universidad del Pacífico, con más de veinte años de experiencia en el mercado de valores, explica cómo el Perú dejó de ser una vaca flaca de un día para otro.
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Predecir qué pasará con la economía global es tan azaroso como advertir qué pasará con la bolsa de valores el día de mañana. No obstante, ese es el trabajo de Melvin Escudero, CEO de El Dorado Investment, empresa dedicada al mercado de valores. Desde el laboratorio bursátil de la Universidad del Pacífico, donde se desempeña como catedrático, Escudero se transforma en el capitán de un barco, que deber observar desde la proa los índices de las bolsas de valores más importantes del planeta, para saber si habrá tormenta. Desde esta habitación, el economista afirma que nada volverá a ser cómo hasta el año 2012, en el que la expansión de la economía peruana estuvo impulsada por un viento de cola, que nos llevó a mejores puertos. Ahora, dice Escudero, estamos solos, a merced del capricho del mar.

Respecto a las vacas, ¿están gordas, flacas o robustas?

Si tuviera que utilizar la misma metáfora diría que las vacas están musculosas. Las economías poseen ciclos, pueden ser expansivos [de crecimiento] o de corrección [de caída]. Se deben a veces a una coyuntura, como la crisis, son estructurales, como el ciclo de los commodities, que durante una década se comportaron al alza principalmente por una alta demanda de China, pero que una vez que esta se contrae provoca un impacto en el resto de economías del mundo.

El súper ciclo de los metales llegó a su fin, ¿cómo afectará esta caída de precios a los proyectos mineros en cartera?

Si lo ves en perspectiva de largo plazo, sí. Existe en este momento mucha volatilidad, pero es verdad que los precios no volverán a ser los del año 2011 o 2012, incluso podrían hasta caer más. Ahora, muchas empresas están consolidando su cartera de inversiones. Hasta el año pasado, las compañías que entraron al sector minero desarrollaron proyectos con precios altos, pero son proyectos que dejaron de ser rentables, por lo que se deberán reevaluar a precios bajos.

¿Por qué los inversionistas han perdido la fe en el oro?

El oro es un metal de refugio. Durante la crisis de 2008, así como la secuela de 2012 en Europa, muchos inversionistas empezaron a invertir en oro, no comprando barras, sino como CTF [instrumento financiero que se cotiza en la bolsa] que permite que hasta personas naturales especulen con el precio. Eso disparó el precio los últimos años. Pero, frente a la recuperación de Estados Unidos, lenta pero mejor de lo esperado, y de Europa, la catástrofe que se temía no pasó.

¿Por qué el dólar ha empezado a dar un rebote?

En ese escenario de crisis, el dólar cayó, producto de la enorme emisión de billetes de parte de la Reserva Federal [FED] para el salvataje. Y, cuando el dólar se debilita, históricamente los americanos buscan activos reales, y el preferido es el oro. Pero, finalmente, la FED anunció que dejará ese estímulo, porque Estados Unidos crece a 2%, y Europa se recupera. Nuevamente los inversionistas buscan dólares, el oro cae. Ahora que Estados Unidos es otra vez atractivo para los inversionistas, el capital deja los mercados emergentes como el Perú, y el dólar sube.

A broker uses his phone in front of the main display at the Stock Exc

¿Cómo quedará la cartera minera con estos precios?

Todo el sector minero está reevaluando sus estructuras de costos para buscar ser más eficientes. Mi impresión es que incluso se están analizando aquellos que ya estaba con Estudios de Impacto Ambiental [EIA] aprobado. El gobierno debería hacer una lista de proyectos prioritarios, para tratar de sacarlos adelante en lo que va del año, como Toromocho, Las Bambas y Tía María. Pero preocupa en el sector que esta caída del precio, que ha provocado una caída del canon en las regiones mineras, contribuya con elevar el clima de conflictividad, peor aún, en meses preelectorales para las elecciones regionales del 2014.

EL MIEDO AL MIEDO

Para Melvin Escudero, en este clima de incertidumbre, de caída del canon minero, se deben establecer canales de comunicación entre el gobierno, los gobiernos regionales y las empresas del sector, para avanzar en dirección a un mismo objetivo. No obstante, Escudero sabe que esta frase, sacada del manual de respuestas del ministro de Economía para la prensa, no es real. El oportunismo político de presidentes regionales, que buscan reelegirse en las próximas elecciones de fines de 2014, es de temer. En este escenario, lo último que busca el empresario minero, afirma Escudero, es un clima de conflicto social, encabezado por autoridades irresponsables, que están pensando más en el corto plazo, como Gregorio Santos, que llevó a Cajamarca al borde de la recesión.

¿Fue acertado que el Presidente declarara que la crisis llegó al Perú?

Existe una desaceleración, pero en este clima es importante dirigir los mensajes con claridad. Temerle a la crisis podría provocar que muchos ajusten sus proyectos de inversión, provocando una verdadera crisis. En el mundo de las inversiones, las expectativas económicas son importantes. En vez de hablar de crisis, se debe promover una ambiente de confianza. Si no miremos a Brasil.

¿Qué lección debemos aprender de la última crisis económica, política y social de Brasil?

Brasil ha crecido a partir de un modelo de asistencialismo, con un enorme gasto fiscal. Es una economía que, a diferencia del Perú, no se ha abierto al mundo. La caída de la inversión privada, sumado a la devaluación de su moneda, ha provocado enormes pérdidas en el sector privado, equivalentes al 30%. El Perú, a través de espacios como la Alianza del Pacífico, está dando saltos importantes, al amarrarse a economías cuyos modelos miran al sudeste asiático, mezcla de apertura a la economía global, eficiencia de los mercados y confianza en los inversionistas.

Pero los presidentes de estos países [México, Colombia, Chile y Perú] aún no logran consensos respecto a una integración más profunda de tipo financiero, bursátil e impuestos.

Lo que se ha avanzado no tiene precedentes. Más allá de que no hayan consensos sobre aspectos como unión financiera o bursátil, es la primera vez que estos países ponen en debate estos temas. Tratados como Mercosur, con más años, no han podido ni poner estos temas en el tapete. Si en los próximos dos años se logra homologar la estructura de la regulación para fondos de pensiones, fondos mutuos, bolsa de valores, renta fija, temas tributarios, impuestos a las ganancias de capital, cosas que a la Unión Europea no logra definir, será un récord.

«Existe una desaceleración en la economía en el país, pero temerle a la crisis podría provocar que muchos ajusten sus proyectos de inversión, provocando una verdadera crisis. En el mundo de las inversiones, las expectativas económicas son importantes. En vez de hablar de crisis, se debe promover una ambiente de confianza»

Hay trabajadores independientes están molestos por la norma respecto al pago de AFP, que sumado al impuesto de 10%, les recorta casi el 23% del salario, ¿cómo comprender que esto a la larga nos beneficia como país?

Las clasificadoras de riesgo, como S&P, Fitch & Ratings y Moody’s, evalúan el concepto de solvencia país, indicador que se basa en la acumulación de reservas de todos los agentes económicos, como personas, bancos, empresas y cuentas fiscales. El Perú, tras la reforma de 1993, después de más de 180 años, por fin desarrolló la posibilidad de generar ahorro doméstico, un sistema de AFP, que representa el 80% del ahorro previsional. Esto no es solo en el Perú, es en todo el mundo. No solo genera la posibilidad de una pensión digna para adultos mayores, sino a la larga consolidar al Perú como una economía con credibilidad.

El informe de S&P señala que el Perú es una economía de largo plazo. ¿Es casi como una réplica a la crisis que anunció el Presidente?

Una clasificadora evalúa la capacidad de pago de deuda de una economía. Tras un análisis de diferentes factores, como los ingresos y la liquidez, determina con seguridad si el país pagará o no su deuda internacional en moneda extranjera. Desde la perspectiva de S&P, somos un país con esta capacidad. Pero, en el fondo, esto tampoco significa que estamos en una carretera directa al desarrollo. Si mañana se toman decisiones erradas, o no se desarrolla en el Perú una planta industrial para desarrollar productos con mayor valor agregado, nos quitan la calificación y se acabó.