En defensa de la creatividad

Por David Gavidia / Foto de Augusto Escribens
Con solo tres años de formado, el estudio Allende & García Abogados ha sido nominado a recibir lo que se consideran los premios Oscar del Derecho en materia de propiedad intelectual del 2014. Sus socios Jorge Allende y Magali García aseguran que el camino no ha sido fácil, pero celebran el trabajo del Indecopi y los avances para proteger la creación de los autores, y las marcas nacionales y extranjeras.
entrevista1

Los abogados Jorge Allende y Magali García analizan el tema de propiedad intelectual en el país. Cada uno con quince años de experiencia profesional se ha embarcado en una lucha sin tregua por proteger la creatividad de autores y de aquellos que fabrican ideas, y sus marcas puedan ser vulneradas. Este trabajo de defensa lo hacen desde su estudio Allende & García Abogados, una firma especializada en temas de propiedad intelectual con tres años en el mercado, y que ha sabido colocarse como uno de los referentes en la materia. Hoy aparecen en el short list de los cinco estudios nominados a firma del 2014 en temas de propiedad intelectual en el Perú por la revista inglesa Managing Intellectual Property, además de que figuran –también como nominado– en la lista de Firma Revelación del año en Latinoamérica, premios que, según Jorge Allende, son como los premios Oscar del Derecho en materia de propiedad intelectual. Con la experiencia que les da manejar cuentas como el Grupo El Comercio, Cencosud, América Móvil o Red Bull, entre otras cuatrocientas empresas, Jorge Allende y Magali García ofrecen un panorama de la actual situación de la propiedad intelectual en el Perú, y esperan la ceremonia de los premios a los que serán nominados el próximo 19 de marzo, en Londres.

En el Perú el tema de propiedad intelectual suele estar muy golpeado. ¿Cómo va ese trabajo hoy en día?

Magali: Se está avanzando. Hebert Tassano, presidente del Indecopi, está haciendo un buen trabajo y está tratando de arreglar las cosas. En cuanto a marcas, la Comisión de Signos Distintivos se está remodelando, se está reformulando, y creo que se vienen cambios importantes. Por el momento no hay vocales nombrados para la Sala de Propiedad Intelectual [segunda instancia], pero creo que se hará un buen trabajo a futuro. El Indecopi es una institución sólida, de buena reputación. Creo que la situación va a ir cambiando y mejorando en lo que corresponde.

Jorge: A nivel latinoamericano, el Indecopi es una institución modelo. Brasil se demora tres años en registrarte una marca. En el Perú se hace entre cuatro y seis meses. La actual legislación es adecuada para una correcta protección de la propiedad intelectual. Estamos entre los tres primeros de la región en cuanto a protección intelectual.

Por lo que ustedes dicen se entiende que la legislación realmente se cumple.

Jorge: Sí, la legislación se cumple. En el Indecopi jamás he visto un tema de corrupción, y eso a nosotros como abogados nos incentiva a dejar lo mejor porque vamos a ganar o perder pero por lo legal. No es que pierdes porque alguien pone más plata.

Magali: Por ejemplo, hay una legislación y un registro de marcas ante aduanas. Tú registras tu marca, entonces cuando llegan los contenedores con un montón de gorros de la marca Red Bull, a nosotros los abogados, desde la aduana nos mandan un e-mail y nos dicen: «El señor Juan Pérez está ingresando un contenedor lleno de gorros Red Bull. Confirmen si son originales o no porque, si no tendremos que detenerlo». Eso habla de un buen trabajo.

¿Recuerdan algún caso complicado?

Magali: Varios. Hubo una marca noruega que quería entrar al Perú, y un compatriota tenía la marca registrada desde 1980. Los noruegos tuvieron que comprarle la marca. Le pagaron 100 mil dólares. Existen tratados o leyes para recuperar una marca cuando ha habido mala fe en el registro. Por ejemplo, el Perú es miembro del Convenio de París, y con Estados Unidos tenemos el Convenio de Washington. Eso garantiza la propiedad intelectual en el Perú.

¿Qué es lo que busca una marca extranjera al llegar al Perú?

Jorge: El cliente extranjero, cuando viene a invertir al Perú, lo primero que quiere y necesita es proteger su marca, su propiedad intelectual. Coca-Cola vale lo que vale por su marca. D’Onofrio es un ejemplo de ello. Nestlé no compró maquinaria, sino esa marca que valía millones. Tal es su posicionamiento en el mercado y en el consumidor peruano, que han venido marcas como Bresler o Lamborgini, y no han podido vencer a D’Onofrio; la marca sigue allí, bien posicionada.

Magali: El extranjero se basa, entre otras consideraciones, en la información de revistas especializadas como Managing Intellectual Property, en que nos han nominado. Pero también observa las publicaciones británicas Chambers and Partners o Legal 500, en que nuestra firma aparece rankeada entre las mejores del país. Por eso recurren a un estudio especializado en propiedad intelectual para que registren sus marcas. Posteriormente a ello buscan al abogado que le constituirá la empresa, si piensan operar directamente desde el Perú.

¿Por qué es tan importante proteger una marca?

Magali: Porque es un activo intangible que se posiciona en las mentes y adquiere un valor inmenso en el consumidor. Para los consumidores no es lo mismo ponerse un polo de cuello normal o un polo de cuello con el logo de un lagarto en el pecho. Ese lagarto te da estatus, algo más. La gente sabe que ese polo no te costó quince, sino cien. ¿Por qué? Pues por la marca.