Bruce y sus demonios

Escribe: Carlos Hidalgo
Convertido en uno de los referentes del actual Congreso de la República, el ex peruposibilista Carlos Bruce, hoy en Concertación Parlamentaria, analiza las aristas de un año complejo para el país en las canchas de la política y la economía. Para él, Ollanta Humala ha sido una grata sorpresa aunque el actual gobierno dista mucho aún de tener ideas claras de un proyecto país.

Muchos podrán decirle de todo a Carlos Bruce, pero pocos podrían tildarlo de inconsecuente. Fiel a sus ideas y manera de entender la política, no tuvo reparos a la hora de despedirse de sus compañeros de ruta cuando Perú Posible decidió apoyar sin ambages al gobierno de Ollanta Humala, a mediados del año pasado. Entonces, todo parecía incierto y lo del Cholo más olía a reacomodo político que otra cosa. Tras dimes y diretes de calibre espeso, la alta dirección de la chakana decidió darle forata y Techitono pareció acusar el golpe. A las pocas semanas, apareció junto a sus nuevos socios, cuatro apristas y uno de Cambio 90, con los que formó Concertación Parlamentaria. Desde su escaño en el Legislativo, es hoy una de las figuras de una oposición parlamentaria que, dice, tomará nuevos bríos este año.

¿Cómo califica la labor del Legislativo en este primer tramo del gobierno?

Algunos pueden decir que la oposición dentro del Congreso no está ejerciendo su rol, pero lo que hemos hecho estos primeros seis meses es dejar al gobierno que se instale. En ese sentido, el gobierno de Humala no se puede quejar, porque la oposición ha apoyado las principales leyes que ha propuesto. Eso es lo democrático. Además, el presidente Humala nos ha sorprendido a todos con un viraje hacia posiciones mucho más responsables y eso lo que tenemos que apoyar.

¿Y qué opinión le merece la labor del gobierno en estos primeros meses?

Es un gobierno que da sorpresas. Debo decir, la mayoría sorpresas agradables. Sin embargo, creo que Conga marcó un viraje en el gobierno, que en nuestras peores pesadillas podía haber sido un gobierno chavista, de composiciones de izquierda de los setenta, con autoritarismo y poco respeto a las reglas democráticas. Pero estamos viendo un gobierno responsable en materia económica, que se ha alejado de sus aliados de izquierda y que, salvo algunos chispazos, respeta las reglas de juego.

¿Le preocupa el acercamiento con Venezuela?

Hay que reconocer que el presidente Humala se ha demorado en ir y besarle el anillo al presidente Hugo Chávez, tomando en cuenta que él apostó por Humala en las elecciones pasadas. Creo, en todo caso, que el presidente Humala sabe cuál es el costo político de darle la mano a Chávez, y en esta nueva línea en donde está, con injerencia positiva de su esposa Nadine, no le conviene esto.

En lo político se podría decir que hubo un control de daños tras el desmadre inicial, pero en lo económico, ¿cómo lo ve?

La información que se tiene dentro del gobierno es que la persona que más apoya a Luis Castilla, ministro de Economía, y a su equipo es Nadine Heredia, lo cual está muy bien. En materia económica casi le puedo asegurar que no se va a retroceder en lo ya andado. La mala noticia es que no se va a hacer nada nuevo y este sería el segundo gobierno con recursos que no hace nada en reformas.