Talía Berckemeyer

Una joven diseñadora que decidió seguir su sueño

Escribe: Inés Patrón / Foto: Sergio Zuñiga
Es una diseñadora joven que en pocos años ha pasado de vender ‘pulseritas’ a presentar una colección admirable de vestidos de noche. En su hiperactividad encuentra tiempo para realizar con arte, pasión y cariño todo lo que se propone.
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«Trabajaba en un banco, pero siempre me gustó la moda», dice Talía Berckemeyer. Pero en medio de su rutina, se daba tiempo para hacer pulseras de plata. «Cuando empecé a ganar más con las “pulseritas” que con el banco, ahí dije ni más». Convencida de lo que quería, se fue a París a estudiar dibujo técnico. Así pudo plasmar todas esas ideas que tenía en la cabeza: las curvas, los vuelos, los drapeados. En su afán por seguir adelante, se fue a Nueva York a estudiar la carrera de Diseño de Modas en Parsons, una de las mejores escuelas de diseño del mundo. De su tiempo allí, comenta: «Puedes aprender costura en cualquier lado, pero lo que te da Parsons son las conexiones: mi mejor amiga era hindú y estamos diseñando joyas juntas. Otra amiga tiene familia en África y me manda unas telas preciosas. Estoy muy agradecida por ello».

Cuando regresó a Lima, en verano de 2011, empezó a trabajar en una colección de chompas de alpaca con el invierno en mente. La colección fue un éxito, tuvo incluso un modelo, “Chince”, que se puso de moda. Talía había leído que en una colección lo importante es ser coherente y consecuente con el tema, que la identidad nunca debía perderse. Con esa idea y con su background de negocios, supo crear una estrategia exitosa para “Boho Chic”, la marca de ropa joven, de tejidos prácticos y modernos que creó después.
Entretanto, recibía encargos para hacer vestidos. Le gustaba fijarse en cada clienta, ir con ella de la mano para crear una pieza única, hermosa y perfecta. En el 2012 su sueño era crear y presentar una colección, y lo logró. En noviembre, ante expertos y personalidades de la moda, desfilaron las sirenas de “Oceana”. Sus vestidos, de telas fluidas y de formas sensuales, iban de una gama de colores marinos y violetas hasta el dorado de la arena y la madreperla. El desfile fue en la magnífica Casa Pardo, y los asistentes lo calificaron como un éxito.

Es recomendable seguir de cerca a esta talentosa chica, tan activa como simpática. Entre sus proyectos futuros está crear una tienda concepto que integre elementos decorativos, su otra pasión. Dice que de chica no jugaba con muñecas sino que movía los muebles y jugaba a decorar. Con una vocación tan fuerte y un gusto tan exquisito, ¿cómo dudar de ella?