Magaly Jacobs

Escribe: Rebeca Vaisman. / Foto: Marco Garro
Para coordinar una cita con Magaly Jacobs no hay muchas horas disponibles. Es decir, hay que ajustarse al tráfico de clientes de su local. Y no hay muchos momentos del día en que se pase frente a su tienda sin encontrar una multitud. Maga… Mis Suspiros es uno de esos rinconcitos miraflorinos que se ha convertido en todo un éxito.

La premisa sigue siendo la misma que en el 2005, cuando abrió sus puertas: ofrecer postres caseros. Tan simple y sabroso como eso. Sin la sofisticación de postres perfectamente decorados que se encuentran en lugares comerciales. En los dulces de Maga, el fudge se rebalsa, el relleno se escapa, y al hundir una cucharadita, la crema se chorrea. Además, todo es hecho en casa: el fudge, el manjarblanco, cada insumo es hecho por las trece personas que trabajan en el taller ubicado en Surco, o por las seis que rotan en el local de Benavides. “No hay bolsas ni preservantes. Todo es fresco”, precisa la propia Maga. “Si no es así, está mal”.
Aún recuerda lo que tomó que la gente la conociera. En realidad, pasaron un par de años hasta que el negocio despuntó. Además del literal boca a boca, Maga explica que mucho le debe a la primera visita de Gastón Acurio, quien promocionó su ya famoso suspiro a la limeña en su programa de televisión. Después de eso, ha recibido su visita dos veces más. Y las invitaciones a Mistura, y a otras ferias gastronómicas (como aquella en el Centro de Lima en el 2009, que costaba solo un sol la entrada), han terminado de consolidar el dulce sabor de su éxito. Maga acepta ir con gusto adonde la inviten, asegura.
Definitivamente, su producto más buscado es el mencionado suspiro. Tiene 18 tipos, muchos de ellos con frutas peruanas: el de maracuyá, lúcuma y chirimoya, por ejemplo, son un empalago que se agradece.
Además de su clásico local, Maga… Mis Suspiros tiene un módulo en el Centro Comercial Open Plaza. Sin embargo, en este momento Magaly Jacobs se encuentra buscando espacios en otras zonas de Miraflores y, por qué no, de otros distritos. Lo que sí, el ambiente será siempre pequeño, acogedor. Como si se estuviese cuchareando un postre en la cocina de la propia casa.