Nicolás Schreirer vuela sobre el mar

Nicolás Schreier campeón mundial de windsurf se enfrenta al mar y al viento por quinta vez

Escribe: Pamela Ravina / Foto: Macarena Tabja
Es cuatro veces campeón del mundo. Y se va por el quinto, esta vez en casa. La próxima competencia mundial de windsurf se realizará en Paracas y Nicolás Schreier está listo para enfrentarse al viento y deslizarse a toda velocidad sobre el mar. Dice que el windsurf es un estilo de vida, uno que se desarrolla en comunidad con la naturaleza.

El día que Nicolás Schreier navegó por primera vez en un bote tuvo dos revelaciones.

La primera. Era 1998 y tenía once años. Él y su familia habían regresado de vivir en Guatemala. Su madre estaba preocupada porque sus hijos eran adolescentes recién estrenados y pensaba que debían invertir sus energías en algún deporte o habría problemas en casa. Probaron con el tenis. Nicolás y su hermano mayor, Sebastián, lo intentaron durante un tiempo. Su madre dice que se aburrían porque no encontraban mancha. Eran ellos dos solos, no había amigos con los que ir al cine después del entrenamiento. Probaron, entonces, navegar. Una de las primas había comenzado en optimist, una pequeña embarcación de vela. Es la clase de velero para competencia de categorías menores. Nicolás Schreier aprendió rápido. «Es como que te alejaras. Ves todo desde otra perspectiva. Y nadie más lo entiende porque nadie más lo ve. Es otra forma de percibir el mundo, la tierra desde el mar. Te hace pensar distinto. A veces, uno puedo estar en un solo sitio, rodeado de mucho agua, y no estás en la sociedad. Es increíble». Esa primera vez, Schreier vio el mundo desde el mar.

La segunda. Mientras observaba la Costa Verde chiquitita desde el mar, vio pasar, rápidas como alcatraces en pesca, las velas de los windsurfistas del Club Regatas. «Estaba yo en mi botecito, todo lento. ¿Qué hago yo en esta tina? Yo soy más chévere, tengo que aprender ese deporte». Se había enamorado del viento y de la rapidez con que sobre el mar lo movilizaría.