Lujo

A la vuelta de la esquina

Escribe: Adriana Seminario / Foto: César Campos
Hace diez años hubiera sido impensable comprar una cartera de una firma de lujo italiana o adquirir trajes de unas de las marcas más top de Nueva York. Pero hoy, BCBG Max Azria, Versace Collection, Ermenegildo Zegna, Moschino. Grandes marcas internacionales de la industria de moda han llegado a Lima para quedarse

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Carolina Herrera, Salvatore Ferragamo y Zara son solo algunos de los gigantes de la moda internacional que han aterrizado en Lima en estos últimos años. Mucha tinta se ha gastado contando la historia de cómo batieron récord de ventas en su primera semana en la capital y del ritmo de reposición inaudito que manejan en sus tiendas. Pero no siempre fue así. De hecho, hace diez años tenías tres opciones: 1) Comprar ropa en tu viaje a Miami. 2) Que te traigan moda del hemisferio norte, con la temporada adelantada. 3) Viajar a Buenos Aires que está más cerca, y que siempre está bastante actualizada con las últimas tendencias. Hoy, en cambio, podemos encontrar desde Ermenegildo Zegna –lujo italiano masculino a la enésima potencia– hasta Adolfo Dominguez, el diseñador español que presentó su pasarela en la edición otoño-invierno del Lima Fashion Week 2012. El Perú está en la mira de la industria internacional y su éxito sube como la espuma.

BCBG Max Azria, por ejemplo, puso el ojo en Lima e inauguró su tienda a finales de noviembre de 2012 con un sofisticado coctel. «Hoy la mujer peruana tiene el interés suficiente por las tendencias y la moda como para recibir propuestas de ropa y calzado de alta moda de Estados Unidos y Europa», asegura Alejandro Letts, gerente administrativo de la marca en Perú. «BCBG Max Azria es una marca consolidada en en el extranjero, es lo de más chic que hay en el mercado, y hoy la consumidora se encuentra en una situación en la que puede y se atreve a experimentar más lujo». Letts no exagera. Lo que hasta hace un par de años significaba ver la colección online y traer las prendas de fuera [o en todo caso, llamar a una costurera de confianza], hoy es sólo cuestión de salir a ver los escaparates exclusivos y animarse a vestir las tenidas más glamorosas.

Cifras en azul
¿Y a qué se debe este revuelo de marcas? Vanessa Delacroix, compradora de las colecciones de Designers SAC y coordinadora de merchandising de la empresa, nos echa algunas luces sobre el tema. Ella, que maneja las cuentas de marcas como Ermenegildo Zegna, Moschino y Versace Collection, hace hincapié en la estabilidad económica que experimenta el Perú por estos días. «Hace diez años el mercado era mucho más pequeño de lo que es ahora. El mercado de lujo es un nicho, no mucha gente puede acceder a pagar prendas de tan alto precio. Sin embargo, hay una nueva generación que tiene un trabajo mejor remunerado, puede viajar más y estar al tanto de la moda en otros países». Para Delacroix, la estabilidad económica es básica, pero no solo eso.

Hasta el año 2003, sólo 1,4% de hogares peruanos contaba con acceso a internet, asegura el INEI. Hoy, diversos dispositivos portátiles hacen posible ver en tiempo real las pasarelas de Chanel y Alexander McQueen desde París. El mundo virtual y la globalización han preparado el terreno para la llegada de las grandes marcas.

El otro lado de la moneda
Quizá la respuesta más clara pueda dárnosla un insider de la moda. Fernando Torrejón es productor de moda, asesor de reconocidos diseñadores peruanos como Sitka Semsch y Fátima Arrieta, y una de las mentes maestras detrás del Lima Fashion Week. Sus viajes a Europa tienen un ritmo casi mensual y es asiduo del circuito de moda en Madrid y Milán.

Nuevamente, el tema económico sale a relucir. Europa está en crisis. El viejo continente viene sufriendo los estragos y la moda está siendo claramente afectada. «Estuve en Madrid a finales de febrero y las ofertas de noviembre seguían vigentes. Antes no era así. Yo viajo a Europa hace años y las fechas de ofertas eran específicas. Ahora hay siempre algo para que la gente se anime a comprar», analiza Torrejón. Debido a esto, el mercado latinoamericano es la nueva cereza del pastel. Con una economía estable, los números indican que el Perú, luego de Chile y Brasil, es el mejor en el tema de la balanza comercial. La gente compra, y en muchos casos paga en efectivo.

En Madrid, Torrejón asistió a las pasarelas de Cibeles para luego reunirse con diseñadores del calibre de Roberto Torretta, Roberto Verino, Victorio & Lucchino y la afamada Agatha Ruiz de la Prada. «Victorio y Lucchino están a punto de presentarse en el Fashion Week de México, pero están más que ansiosos por venir a Perú. Agatha Ruiz de la Prada también está encantada y será la diseñadora invitada este año», revela Fernando.

Pero la mejor noticia, asegura el productor, es que son diseñadores peruanos los más impactados. «Antes los diseñadores giraban alrededor de su propio eje. Ahora tienen que estar más al tanto de qué es lo que consume el público, tienen que informarse más», asegura Torrejón, convencido de que las marcas de lujo han elevado los niveles de competencia.

Ellos gastan más
Como lees. Son ellos y no ellas quienes más gastan en las tiendas de lujo. Vanessa Delacroix dice que los tickets de compra masculinos muestran las cifras más elevadas. La razón es sencilla: «Los hombres necesitan algo, van y lo compran. Les gusta un traje, se lo prueban y se lo llevan. La compra de la mujer es totalmente distinta. Ella mira, piensa, se prueba, va a otra tienda, regresa, evalúa los precios. Es diferente, muy diferente». Pero Delacroix cree que eso sucede también por otra razón: en el Perú, las mujeres aún no gozan de una independencia económica tan fuerte como que hay en países del primer mundo. «Es lo que he percibido, que en Perú no hay tantas mujeres empresarias exitosas o ejecutivas de muy alto nivel, como en el caso de los hombres. Esto influye mucho en cómo gastan unos y otros», comenta la empresaria.