Lima, partido aparte

Por Martín Hidalgo / Fotos de Augusto Escribens
Lima no deja su cielo panza de burro, pero quiere dejar de ser la horrible. Para que ello ocurra, las promesas abundan a puertas de las próximas elecciones municipales de octubre. Pero ¿cuánto ha avanzado Lima para llegar a la meta? ¿O ha retrocedido? ¿Cuáles son los planes a futuro? ¿Es Lima la ciudad donde quisieras que vivan tus hijos? Los regidores Máxime Desmond y Danissa Zurek, y el asesor de la Municipalidad de Lima Augusto Rey cuentan su visión de lo que la capital del Perú es y de lo que pretende ser.
regidores_001

Intentar replicar una sesión del Concejo Metropolitano de Lima sin tintes políticos parece una tarea imposible. Más aún cuando sientas a dos regidores de oposición y a uno de los principales asesores de la actual alcaldesa de Lima, Susana Villarán, a pocos meses de llevarse a cabo una nueva contienda electoral. Pero no es así. Fuera de sus escaños municipales, su visión de Lima como ciudadanos confluye en una visión paisajística de lo que pretende ser Lima. Augusto Rey, Máxime Desmond y Danissa Zurek coinciden en que la capital, con sus grandes limitaciones, puede llegar a ser la gran protagonista del Bicentenario del Perú. Para ello consideran que los limeños están dejando de lado el lema de la urbe de cemento para dar paso a una nueva perspectiva de ciudad más humana. ¿Pero será eso suficiente? Un nuevo partido se juega por el futuro de Lima, y cada uno tiene su candidato.

Lima de hoy, Lima de ayer
AR: Para mí lo más importante de la gestión de Susana [Villarán] es esta lógica de concebir la ciudad como una unidad territorial y no como un espacio fragmentado donde cada obra era independiente de la otra, sin lógica de integración. Una ciudad de nueve millones de habitantes no puede estar desarticulada. Los grandes proyectos que se vienen dando conciben a la ciudad como una sola, donde un vecino de San Juan de Miraflores podrá conectarse de manera más rápida, segura y cómoda con un vecino de Santa Rosa.

DZ: Creo que no es una política tradicional, ya que siempre se teme los resultados del impacto social de las decisiones que se vayan a tomar. Las decisiones del transporte y [el cierre de] La Parada han sido perjudiciales, pero han fortalecido a Lima.
MD: Una cosa que nos dejará Susana es una ciudad un poquito más humana. [Luis] Castañeda nos dejó muchas obras en su gestión, muy visible, pero no había una comunicación muy cercana en trabajos sociales. Esta gestión se ha enfocado bastante en estar cerca de zonas vulnerables. Aunque también se han retrasado muchas cosas.

Hay osas que se han iniciado recién en el 2013, y que no se terminarán en el 2014. Se están dejando muchos cabos sueltos, pero es una ciudad mejor que la que recibimos de Castañeda.

Cemento vs. ciudadanía
MD: Hay gente que no tiene acceso a servicios básicos, ni escaleras. Esas obras de concreto son elementos indispensables para su vida. Las demás –la cultura, los eventos, la comunicación, los conceptos de ciudad, el transporte, los paisajes urbanos a futuro– son cosas indispensables, pero para mucha gente no son prioritarias. Ellos quieren ver algo que les sirva día a día.

DZ: El peruano está acostumbrado a ‘ver por los ojos’; esa es una forma de medir las cosas. Los problemas sociales no desaparecerán. La gente no reflexiona sobre qué tanta ayuda puede recibir a través de los programas sociales, la cultura, la educación, que son la base que toda persona necesita para cuidar la infraestructura que se le está dando. Esta gestión sí está dando eso, pero el limeño no sabe valorarlo. Las personas de las clases sociales más altas no lo valoran porque creen que ya tienen una formación, pero no ven la diferencia del otro lado.

AR: Yo sí creo que se puede revertir esa lógica bien limeña del cemento por el cemento. Está vinculada a una costumbre histórica. Si recordamos las últimas obras tenemos a [Javier] Bedoya con la Vía Expresa, imponente. [Ricardo] Belmont con el trébol de Javier Prado. Con [Alberto] Andrade tenemos la Javier Prado. En la gestión de Villarán también se están dejando obras, pero además se está haciendo un trabajo muy humano de contacto con la gente que está revirtiendo la visión del limeño. En los parques zonales se han instalado los Crealima (centros de cultura, recreación y educación ambiental de Lima). Susana está pensando lo mejor para la ciudad; no lo mejor para ella, y eso marca un hito en la forma de hacer política.

Promesas cumplidas, promesas incumplidas
DZ: Las promesas más resaltantes que no se cumplieron son los proyectos que se trabajaron con la inversión privada. Muchos de ellos ni siquiera se han empezado…

AR: ¿Cuáles?

DZ: Tenemos el túnel de La Molina.

AR: Pero eso no ha pasado por el concejo metropolitano.

DZ: Por eso son obras que a nosotros nos dijeron que estarían listas en verano del 2014. Se iban a iniciar, y todavía no se han iniciado. Son obras que faltan para terminar lo que se prometió. Sobre las promesas que hizo, las más resaltantes son la reforma del transporte y el cierre de La Parada, obras que cualquier político no se hubiera atrevido a hacer.

MD: Para mí el más decepcionante, el que hará más falta, es el avance de la reforma del transporte. Se ha iniciado, y por su naturaleza es muy lenta, requiere de mucha coordinación y concertación con transportistas y gremios complicados. Para los ciudadanos, los anuncios de los inicios de la reforma han sido continuos y se han ido posponiendo. A los nuevos regidores que entramos en enero, después de la revocación, nos dijeron que en junio habría en la avenida Arequipa un corredor con buses totalmente uniformes; estamos en julio, y no es el caso. Es una de las promesas interesantes que se ha demorado mucho, y no veo que para finales de la gestión sea realidad.

AR: Yo tengo una mirada distinta, conozco el proceso por dentro. En el caso de la reforma, en Londres tomó veinte años y en Chile casi ocho. En dos años hemos superado quince paros de transportistas. La gente para porque las cosas están cambiando, porque sienten que hay un empujón. Los dos últimos años se ha construido estructura legal modificando catorce o quince ordenanzas legales que permiten viabilizar la reforma. ¿Se han incumplido los tiempos? No, estamos dentro de los plazos previstos para implementar corredores.

Moderador: Según Máxime, se dijo que sería en junio.

AR: No sé de dónde ha salido ese plazo, pero el segundo corredor estará a fin de año, y en los siguientes años todo el plan integrado de transportes. Ahora todos los candidatos saben de la reforma, pero a nadie se le hubiera ocurrido hablar de esto en una elección previa porque el costo es muy alto; no se ve el resultado hasta después de mucho tiempo. Lo mismo con La Parada y la reforma de comercio mayorista. Además hemos canalizado cinco veces más inversión privada que todo lo que se había hecho en los últimos veinte años.

Moderador: ¿Qué promesas incumplidas puedes reconocer?

AR: Hay una deuda con la inseguridad ciudadana, una tarea pendiente que es súper compleja, y que en general tiene que ver con articular fuerzas. Recuerda que la Municipalidad de Lima no es la encargada de la seguridad de Lima Metropolitana, sino de la prevención de la seguridad en el Cercado de Lima.

MD: Volviendo a las promesas referidas al transporte, es algo que va de la mano de un tema de comunicación. Es un trabajo de titanes. Va a tomar muchos años más de los que pensaba la ciudadanía, pero no se han cumplido los plazos que la misma gestión estableció.

Planes de campaña, planes de futuro

MD: Seguridad es un tema candente porque nos afecta y porque vende mucho, sobre todo porque la gestión no se ha enfocado en el tema. Será un tema principal, junto con el transporte, los dos problemas más grandes de la ciudad. Pero los temas a tratar deberían ser otros.
Moderador: ¿Cuáles?

MD: Uno de los más grandes que no se tratarán son las atribuciones que tiene la municipalidad. El alcalde distrital del Cercado de Lima y el alcalde metropolitano tienen funciones a escala tan diferentes que restan eficiencia. Si eres alcalde distrital te encargas de serenazgo, de recojo de basura, del espacio público; si eres alcalde metropolitano tienes una región que gestionar. Es un problema grande de ineficiencia que se tiene que ver en el Congreso, y que no se ve porque se reduciría mucho poder. Se necesita un presupuesto acorde. Lima tiene un tercio del presupuesto de Bogotá.

AR: Si en realidad ves entre las grandes ciudades, Lima debe ser la única que tiene distritos.

MD: Y con ese nivel de poder no existe otra ciudad igual.

AR: En Bogotá, Buenos Aires o Madrid solo existen gobiernos locales que dependen del alcalde. Acá tenemos 43 espacios de administración con autonomía política, administrativa y económica. Sedapal, por ejemplo, es manejado por el Gobierno Central, y Lima ni siquiera tiene espacio en el directorio. Hay una serie de conflictos. Un ejemplo de esta contradicción es la Costa Verde: los acantilados son de los distritos, la pista de la Municipalidad de Lima y la playa, hasta la marea alta, de la Marina. Tres autoridades gobiernan en un mismo espacio sin una visión en conjunto. Hay que pensar la ciudad como unidad territorial. La gente tiene mucha expectativa, cuando en realidad se puede hacer muy poco. El presupuesto de inversión es de doscientos millones de dólares y la brecha de infraestructura es de treinta mil millones de dólares.

MD: Bogotá tiene seiscientos millones de dólares de presupuesto para una ciudad que tiene tres o cuatro millones de habitantes menos que Lima. Tenemos además una brecha en infraestructura. Hay temas de competencias que no tienen que ver con el presupuesto sino con lo político.

DZ: Cuando una persona es electa debe dejar de lado los colores políticos y trabajar en conjunto. Ahora que estamos a puertas de las elecciones no se puede llegar a nada. Se ponen trabas para que no puedan salir las cosas. Se retienen ordenanzas y regresan dictámenes a comisiones. Se retrasa el avance. Un alcalde debe olvidarse de todo y ser consciente de lo que se quiere alcanzar como equipo, como gestión para Lima.

MD: Además, el gran perdedor es el Cercado de Lima, porque no se mira al Centro Histórico con la atención con que se debería.

Polarización

AR: Va a ser una campaña muy fuerte, y en algún momento tendrá dos candidatos. Presumo que será después del mundial, cuando se despierte la preocupación por la campaña. Allí será Susana contra Castañeda.

Moderador: ¿No habrá una sorpresa?

DZ: En política nada se sabe hasta el final. Son muchos los candidatos, y esto perjudica también a la ciudad, pero hay que esperar y ver los resultados que se presenten.

MD: Hay candidatos potencialmente fuertes que la gente no ve. Somos Perú tiene a Nora Bonifaz, una mujer muy preparada, con un recorrido muy parecido a Susana Villarán. Jaime Zea, del PPC, que está con nosotros en el concejo metropolitano. Hasta que no se pronuncien y presenten planes de gobierno y se conozcan las fuerzas de cada uno, no se puede saber. Este último año es complicado, y hay muchos retos, pero no hay nada claro aún.