La Nueva Ola

Más de una década después del boom de las grandes franquicias de gimnasios en Lima, una oferta de centros deportivos especializados invade la ciudad . Crossfit, pilates y el entrenamiento funcional son algunas de las alternativas más populares.

Por Hugo Flores

Cuando era adolescente, Vanna Pedraglio buscó diferentes formas de entrenar su cuerpo. Probó matriculándose en un gimnasio, practicando deportes como el box, el frontón o la natación, e incluso siguió cursos de culturismo y musculación. Así consiguió trabajo en un gimnasio, y al tiempo descubrió el entrenamiento funcional. «Vi que los deportistas entrenaban utilizando su cuerpo», apunta Vanna. «Eso me motivó a especializarme en preparación física [estudió en el Centro de Alto Rendimiento de Barcelona]».

Desde hace unos meses tiene su propio «centro de entrenamiento y de preparación física» en Miraflores, Vanna Coach, que destaca por haber creado una metodología para cada tipo de cliente. Al igual que ella, otros empresarios y entidades han encontrado potencial en el creciente interés de los limeños por los centros deportivos que propongan rutinas distintas a las de los gimnasios tradicionales.

Todo indica que la variedad de ofertas para hacer deporte seguirá incrementándose en la ciudad. «El acondicionamiento físico con máquinas de aislamiento muscular está evolucionando hacia movimientos más acordes con la vida cotidiana y más parecidos a los deportes que todos conocemos, como la gimnasia o el atletismo», refiere Jaime Arashiro, director de CrossFit Perú. Tradicionales o no, lo importante es seguir practicándolos [o comenzar a hacerlo].

Vanna Coach


La metodología que propone implica tres fases: un acondicionamiento o entrenamiento metabólico; un entrenamiento de fuerza o atlético, y el performance, un entrenamiento más profesional, específico y abocado exclusivamente a deportistas que busquen competir. «Tenemos grupos de máximo doce personas por cada coach, cifra que consideramos adecuada para que el entrenador dedique tiempo a cada persona», dice Vanna.

A través del entrenamiento de Vanna Coach se espera que las mujeres puedan quemar entre 400 y 600 calorías diarias, y los hombres, entre 800 y 1.000. Sin embargo, Vanna Pedraglio indica que el concepto de su centro de entrenamiento no prioriza la pérdida de kilogramos, sino la consolidación del hábito de practicar deporte.

Pilates


Este método desarrolla el cuerpo de modo uniforme, corrige las malas posturas, restablece la vitalidad física y fortalece la mente y la musculatura. «Con el pilates se adquiere, primero, un control completo sobre el propio cuerpo y, luego, con la correcta repetición de sus ejercicios, el ritmo y la coordinación naturales propios de todas las actividades inconscientes, como caminar o saltar», afirma Micaela Marrera, gerente general de Pilates Plus.

Crossfit


«Combina el levantamiento de pesos [sacos de arena, kettlebells, etc.] con ejercicios sin peso y actividades monoestructurales como correr, nadar, pedalear y remar. Todo esto se mezcla según una plantilla teórica para lograr el desarrollo de capacidades como resistencia cardiovascular, agilidad, fuerza, potencia, flexibilidad, entre otras», detalla Jaime Arashiro. «El entrenamiento es extremadamente variado y se adapta a distintos niveles de capacidades físicas. La clase dura unos 50 minutos, incluidos el calentamiento inicial y el estiramiento final, pero el WOD (workout of the day) dura 20 minutos en promedio», añade. «El objetivo es que la intensidad del ejercicio te deje en una situación metabólica que te permita seguir quemando calorías varias horas después del entrenamiento».

Entrenamiento Funcional


«Es el trabajo de englobar la mayor cantidad de cadenas de movimiento del cuerpo. Se entrenan para que sean más efectivos, automáticos y, en consecuencia, eficientes. El entrenamiento clásico de musculación, en cambio, aísla grupos musculares independientemente», detalla Álvaro Velásquez, entrenador de la cadena de gimnasios Bodytech.

«Con este tipo de entrenamiento se puede quemar entre 280 y 500 calorías aproximadamente. Los resultados dependen de los objetivos del programa de entrenamiento, sea mejorar la agilidad, la coordinación, la potencia, la resistencia o disminuir el porcentaje de grasa».

Alimentos sugeridos:

La práctica de pilates no genera gran estrés físico, pero se sugiere ingerir frutas y líquidos media hora antes del ejercicio, y también al finalizar.

Importante:

Debe mantenerse una alimentación balanceada a lo largo del día.

Alimentos sugeridos:

Cereales, avena instantánea, frutas como melón, piña o plátano, y azúcares como la miel. Todos ellos consumidos unos 30 minutos antes de realizar el entrenamiento.

Importante:

Durante el ejercicio debe considerarse la ingesta de 500 a 700 mililitros de bebida hidratante o agua, y, al finalizar la práctica, se puede recuperar la energía consumida con jugos y frutos secos como las pecanas o almendras.

Víctor Agüero Soto, especialista en nutrición deportiva, da algunas recomendaciones para las personas que desean practicar crossfit, pilates y entrenamiento funcional.

Alimentos sugeridos:

El crossfit requiere las mismas recomendaciones nutricionales que el entrenamiento funcional. Sin embargo demandará un mayor consumo de alimentos como frutas, cereales, agua y bebidas hidratantes.

Importante:

Este deporte genera un gasto de energía mayor al entrenamiento funcional y, por ende, mucho mayor que el pilates. El crossfit utiliza el glucógeno muscular [energía almacenada en los músculos], que provoca un aumento de ácido láctico y se percibe como un ardor dentro de los músculos durante el ejercicio.

En la práctica de cualquier tipo de actividad física es conveniente incrementar su intensidad de forma progresiva. En paralelo se debe empezar un plan de alimentación de acuerdo a los objetivos planteados.

Si practicas pilates y llevas una alimentación balanceada, podrás enfocar tus resultados en bajar de peso o mejorar tu salud. Pero, por la intensidad de este deporte, no podrás enfocarte en la ganancia de masa muscular, objetivo que sí se podría alcanzar con el entrenamiento funcional o el crossfit.