JUEGO DE ROLES

Por Gabriela Ramos
Fotos de Oliver Lecca

Cine, teatro, televisión… diversos formatos han recogido sus rostros y algunos saltan entre uno y otro con la facilidad con la que interpretan nuevos papeles. De izquierda a derecha, Cindy Díaz, Rodrigo Palacios, Carlos Galiano, Nidia Bermejo y Fernando Luque y son los rostros de una generación avocada a una actuación pasional y desinhibida.

En medio del supuesto boom del teatro en nuestro país, la escena limeña ha dado paso a nuevas figuras que captan la atención por la fuerza de su interpretación, su habilidad en la dirección, o sus ganas de aprender de los mejores, ya sea en las tablas, las pantallas o en el cine. Una generación reciente que, a diferencia de sus predecesores, no temen experimentar al navegar por esos diferentes formatos. En definitiva, estos jóvenes actores se abren paso en medio de los reflectores que hasta hace poco enfocaban a interpretes consagrados y ahora empiezan a trasladarse hacia ellos. Y hasta el momento, han demostrado estar a la altura.

Nidia Bermejo

Cautiva del Teatro

La historia de Nidia Bermejo en la actuación es casi cíclica. A inicios de su carrera, hacía teatro callejero en las esquinas de Perú, Venezuela o Ecuador junto a la agrupación Perú Fusión Teatro en una gira artística bastante rústica. Luego se dedicó un tiempo a la televisión. «Fue gracias al boom de las miniseries», me explica. Eva del edén, María de los ángeles, Viento y arena, Nacida para triunfar, y Clave uno, son solo algunas de las producciones en las que ha participado. Sin embargo, siempre ha vuelto hacia su lugar de origen: el teatro. Precisamente, el año pasado estuvo protagonizando La Cautiva en el papel de María Josefa, un personaje que le ha cambiado la vida no solo por la polémica que desató la obra sino por lo que despertó en ella.

Nidia supo que quería hacer teatro desde una edad muy temprana. Cuando terminó el colegio, le suplicó a su mamá estudiar actuación. Aunque no se opuso, sí le recomendó que pensara bien las cosas, que los actores tenían una vida muy bohemia, que no se casaban, que siempre estaban involucrados en escándalos. Pero ella le respondió que su caso podía ser diferente.

– ¿Eres distinta al concepto que tu mamá tenía de los actores?

– ¡Ja, ja, ja!… Bueno –arrastra la e con tono de culpabilidad-. Mi mamá tenía razón. El camino fue difícil porque ser tan emocionales a veces nos perjudica, pero soy bastante feliz.


¿Dónde la verás?

En julio, en Sueño de una noche de verano en el Teatro La Plaza. Próximamente en una adaptación de la vida de Edith Piaf en el Teatro de la Alianza Francesa.

Carlos Galiano

El aprendiz voluntario

Una interrogante que suele escuchar Carlos Galiano es por qué, a pesar de que ya cuenta con varios años de experiencia en el medio, sigue cumpliendo el rol de asistente de dirección. Carlos ha asistido a Jorge Villanueva en Casa de muñecas, ha sido director adjunto de Ricardo Morán en Dos hombres en pugna, fue asistente de dirección de Norma Martínez en Vergüenza, y nuevamente fue director adjunto de La cautiva con Chela de Ferrari y de Otras ciudades del desierto con Juan Carlos Fisher. Y aun así quiere seguir.

«Hubiera querido estudiar una carrera de dirección pero en el Perú no existe, así que la mejor manera que encontré para aprender era hacerlo a medida que asistía. Acompañar a estos directores me hizo enfrentar obras a las que probablemente no me enfrentaría», apunta Carlos.

Pero más allá del mundo del teatro, Carlos ha migrado por Artes Escénicas, Filosofía, Historia del Arte, Fotografía y Literatura. También es guitarrista de Los Chabelos y de otra banda de power metal. Como dicen, todo suma y, a la par de adquirir toda esta experiencia, Carlos abrió paso a sus propios montajes cuidando cada detalle desde la musicalización hasta la conceptualización. En 2012 dirigió NEW MARKET en el Festival Otras A-puestas y, al año siguiente, montó Falsarios en el MALI.


¿Dónde lo verás?

Dirigiendo LAS TRES VIUDAS, una comedia costumbrista escrita por Manuel Ascencio Segura, en junio de 2015.

Fernando Luque

El nuevo talento de TV

Para Fernando Luque, lo peor parte de ser actor es bastante subjetiva. «En el proceso creativo, te vuelves vulnerable y, aun así, debes vencer la resistencia a pasar un momento de vergüenza. Lo malo es que no cruzas el umbral una sola vez y desaparece, es algo que se repite en cada montaje».

Este año dio el salto a la pantalla chica y probablemente lo reconozcan en las calles por su papel de Xavi en la teleserie Locura de amor o como Bobby en la comedia Somos family, pero la historia de Fernando con la actuación empezó sobre un tableado de madera. En tercero de media, empezó a hacer impro; en el último año de secundaria se matriculó en algunos talleres libres del TUC; y, saliendo del colegio, se metió al taller de teatro de Roberto Ángeles. A partir de allí llegó una larga hilera de personajes a sus manos.

– ¿Se puede vivir de la actuación?
– Solo del teatro, no. Tienes que combinarlo con televisión o cine. La televisión, por ejemplo, llega a todo el Perú; el teatro solo llega a Miraflores.

Aun así, Fernando sigue apostando por el teatro. Este año, incluso, dirigirá su primera obra. «Tengo un momento de arrepentimiento cada día, pero igual sigo armando todo y está saliendo bien», cuenta emocionado.


¿Dónde lo verás?

Dirigirá El camino de los pasos peligrosos, con las actuaciones de Omar García, Julián Legaspi y Renato Rueda, en el CC El Olivar – San Isidro.

Cindy Diaz

La estrella de cine

Cada vez que terminaba de ver una película, Cindy Díaz seleccionaba a su personaje favorito y lo emulaba. Poco importaba que estuviera en la sala de su casa o en la salida de un cine. Ella no se avergonzaba. Varios años después, el sueño de esa niña con alma de artista se volvería realidad y pudo aparecer por fin en la pantalla grande. CONTRACORRIENTE, de Javier Fuentes-León, fue la primera película en la que participó. Luego protagonizó Evelyn, la película española de Isabel de Ocampo, y luego interpretó a la colegiala Isaura en el Evangelio de la carne, de Eduardo Mendoza.

Pero la estrella de Cindy no solo brilla en el séptimo arte, el año que pasó obtuvo su primer rol protagónico de teatro en la INCREIBLE Y TRISTE HISTORIA DE LA CÁNDIDA ERÉNDIRA Y SU ABUELA DESALMADA. «Lo curioso es que la primera vez que fui al teatro fue al Teatro Británico a ver KING KONG. Ese día me paré en el escenario y me pregunté cuándo actuaría ahí. Así que cuando me llamaron solo me puse a llorar de felicidad».

Este año está asumiendo nuevos retos. Acaba de dirigir el montaje de LA 18, una pieza de terror escrita por ella misma y se está adaptando a un nuevo formato, el televisivo. «En un inicio me costó encontrar el punto medio entre cine y teatro, y entrar al código de la televisión. Pero es necesario porque un buen actor tiene que manejar estos tres códigos».


¿Dónde lo verás?

En DE MILLONARIO A MENDIGO, la nueva producción de Latina.

Rodrigo Palacios

El alquimista de aficiones

Cuando Rodrigo Palacios llegó a la entrevista, se sentó y me pidió, preocupado, que no ponga palabras en su boca, que ya antes había tenido una mala experiencia en prensa. Probablemente su trabajo como abogado en una empresa dedicada a la asesoría de inversiones y gestión de patrimonio lo obliga a mantener una posición mucho más seria.

Casi al terminar su carrera de Derecho, Rodrigo inició un taller de teatro con Bruno Odar y descubrió una pasión que hasta ese momento había estado oculta. Por esos días, participó de extra en Jugo de lima, un montaje del propio Bruno. Aun así, no bastaba para dejar de lado su profesión. Continúo con la carrera y, recién al terminarla, se matriculó en el taller de Roberto Ángeles.

«Siempre vi al teatro como un hobby, pero a veces te dan ganas de dedicarte a eso por completo», anota Rodrigo abriendo mucho los ojos. Sabe que un día va a tener que tomar una decisión respecto al derecho o a la actuación, sobre todo en períodos en el que el estrés le impide hacer las cosas al 100%. Hace poco, sumó una carga más al incursionar en el cine con solos, el filme que Joanna Lombardi acaba de estrenar en el Festival de Rotterdam.

Juan Carlos Fisher, director de la obra en la que actualmente participa Rodrigo, irrumpe cerca a las butacas donde estamos sentados y me advierte: «¡Todo lo que dice es mentira!». Rodrigo solo se ríe.


¿Dónde lo verás?

Actualmente está en OTRAS CIUDADES DEL DESIERTO en el Teatro La Plaza. En julio actuará en el gol, la nueva puesta de Roberto Ángeles en el ICPNA de Miraflores. Próximamente participará en la nueva temporada de Microteatro.