Garantía sobre ruedas

Por Jorge Chávez Noriega / Fotos de Oliver Lecca
Sobre la cobertura de los seguros vehiculares, la desinformación es grande. ¿Cómo operan las compañías aseguradoras? ¿Cuál es el protocolo a seguir luego de sufrir un accidente de tránsito? Aunque parecen sencillas, son interrogantes que la mayoría no sabe resolver: apenas un 10% de los asegurados está al tanto de lo que le corresponde recibir.

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En nuestro país, el negocio de los seguros mueve, en general, cerca de 3 mil millones de dólares al año. En el rubro de los automóviles, las compañías aseguradoras tienen una amplia gama de coberturas contra todo tipo de riesgo: vuelco, incendio, robo total, robo parcial, rotura de lunas, muerte de ocupantes, responsabilidad civil [daño a terceros], etc. Sin embargo, de acuerdo con la Asociación de Consumidores y Usuarios de Seguros [Acuse], solo un 10% de los asegurados está al tanto de lo que le tocaría recibir en caso de que tuviera el infortunio de protagonizar uno de estos incidentes.
«Lo que tiene que hacer una persona en el momento de adquirir un vehículo es pensar en dos cosas: primero, en proteger su patrimonio. Segundo, en tener la capacidad de solventar algún daño como consecuencia del uso del automóvil», afirma Gonzalo Valdez, gerente central de negocios de Contacto Corredores de Seguros.

Por ejemplo, si un asegurado maneja por la carretera y sufre un accidente fatal, en primera instancia recibirá la asistencia del Soat [gastos médicos y funerarios]. Luego entra a tallar el seguro de desgravamen a cuenta de la empresa financiera que estableció la compra del vehículo. Si fue adquirido a través de un crédito –como ocurre con el 20% de las transacciones–, la deuda se liquida y la familia del titular fallecido se posesiona del auto.

«Para que no haya desinformación, nosotros sugerimos la contratación de un corredor de seguros, quien, a la larga, va a ser el asesor directo del cliente cuando tenga una pérdida. Es la persona encargada de sugerir qué coberturas se deben contratar», agrega Gonzalo.

El riesgo de sufrir un accidente automovilístico constituye el principal motivo por el que la gente se afilia a un seguro vehicular. El segundo nace con miras a protegerse de un posible robo. Según la Dirección de Protección de Vehículos [Diprove] de la PNP, en el transcurso del año pasado se reportaron más de 7 mil hurtos de automóviles en Lima, donde, a diario, entre 14 y 20 personas son víctimas de la pérdida de sus autos [la mayoría de las autopartes van a parar al mercado negro de San Jacinto].

«Hoy los carros tienen más componentes electrónicos. Muchos llevan computadoras adheridos que pueden costar hasta 20 mil dólares y son fácilmente negociables en el mercado negro», detalla Valdez. «De otro lado, es importante saber elegir bien el auto, ya que es difícil encontrar repuestos chinos o indios», añade el especialista.

En medio de las protestas juveniles que reclaman mejores condiciones laborales, habría que señalar que a todo trabajador que ha estado en planilla durante cuatro años le corresponde el Seguro Vida Ley [16 veces el sueldo por muerte natural y 32 por accidente]. Otro punto a tener en cuenta es el seguro de riesgo que se establece de manera implícita dentro de los contratos con las entidades bancarias al financiar un automóvil [ que incluye coberturas de 20 mil dólares por cada asiento ocupado, por ejemplo].

Así como, a pesar de la desaceleración económica, ha habido un crecimiento en la venta de vehículos, el negocio de los seguros también se ha mantenido en un constante ascenso. ¿Qué factores pueden complicar la correcta implementación de una póliza? Desde la orilla de las aseguradoras, Gonzalo Valdez advierte que uno de los mayores problemas se genera «cuando no se aclara el verdadero empleo que el propietario va a dar al auto». Si el vehículo está asegurado para uso particular pero se le da uso público y genera ingresos que no se declaran [como movilidad escolar, taxi, etc.], la compañía no cubrirá los posibles daños causados.

En medio de estas particularidades y antes de adquirir un seguro vehicular, salta una recomendación común: comencemos por manejar con cuidado.

UN MERCADO QUE AVANZA
Al cierre de 2014, el negocio de los seguros creció en 15.9% en relación con el año anterior. De acuerdo a un estudio realizado por la consultora Maximixe, las coberturas vehiculares tienen una participación de 18% en el mercado, lo que representa un movimiento de aproximadamente US$562 millones anuales. De cara a 2015 se espera un crecimiento general de 18%.