Alejandra Gonzales Daly, Michelle Casis y Carolina Cubas

Escribe: Carlos Fuller / Fotos: Ronald Martínez

Uno: el lunar sobre los labios de Michelle Casis.
Dos: los ojos verdes de Alejandra Gonzáles Daly.
Tres: la sonrisa lado a lado de Carolina Cubas.
Tres. Dos. Uno.
Un verano, el del año 2012.
Dos meses en un apartamento en Miami.
Tres contratos con la agencia Elite Model.
Todo esto ocurrió aquel verano cuando las tres comenzaron sus carreras de modelaje a nivel internacional. Todos los días posando en sesiones de fotos como la que les están haciendo en este momento. Ahora las están maquillando. Ahí está Michelle y la peinan con un cerquillo de lado. Ahí está Carolina, escribiendo en su celular mientras le planchan el pelo. Alejandra ya está maquillada y conversa conmigo. Me cuenta sobre cómo es que comenzó su carrera en el modelaje.
Alejandra tenía seis años y ya rodaba un comercial de champú. La llevaba su hermana, la top model Anahí Gonzáles Daly. Al igual que ella, solía ir a las sesiones de foto con el uniforme del colegio.
A Michelle la encontraron. Estaba en el boulevard de Asia con sus amigas. Era un día cualquiera del verano de sus trece años. Una cazatalentos se le acercó para ofrecerle hacer fotos para Saga Falabella.
Carolina no se lo buscó, lo buscaron por ella. Fue su hermana la que envió las fotos de Carolina al concurso Elite Model Look Perú de 2006. Ella tenía quince años. No solo llegó a la final, ganó el certamen y se fue a Marruecos con clasificadas de todas partes del mundo.
Las tres se conocían pero no se frecuentaban. Fue Anahí Gonzáles Daly la que lograría juntarlas. Anahí: la top model internacional que tenía a Elite Model Miami como su agencia principal. La que andaba en busca de talentos para contactarlas con la agencia. La que tenía un apartamento en Miami, desde donde partía a distintos puntos del mundo para modelar. Tres fueron los viajes que Anahí organizó para iniciar la carrera de sus modelos fuera del país.
Verano de 2010: llevó a Alejandra por una semana para presentarla a la agencia.
Verano de 2011: esta vez llevó a Alejandra con Carolina para probar suerte.
Verano de 2012: finalmente llevó a las tres juntas por dos meses de cástings, sesiones de fotos y una firma de contratos con Elite Model.
Aquel verano aprendieron a la fuerza. Una casa para tres veinteañeras que nunca habían vivido solas. Anahí casi siempre estaba fuera, el apartamento no tardaba en quedar hecho un desastre y ellas tuvieron que aprender a vivir por su cuenta. Alejandra era la más responsable, la que las ponía en orden. Carolina mandaba a ordenar la casa. Michelle, por suerte, tenía algunos dotes culinarios. Sabía preparar pescado al ajo, pollo al curry o tortillas de arroz. Ella era la más pilas, la que sacaba de la casa a sus dos amigas, que eran mucho más sedentarias.

Cada día, temprano por la mañana, llamaban a la agencia y preguntaban qué cástings tenían. Algunos días habían tres o cuatro; otros no había nada y se iban de shopping. O se iban a la playa que estaba a un paso. O al cine a ver una película. Nunca una de terror porque a Carolina no le gustaban. Ella estaba convencida de que en aquel apartamento penaban y se moría de miedo cuando se quedaba sola. Alejandra y Michelle siempre esperaban a que se quedase dormida para lanzarse a su cama y asustarla. Pero fuera de eso nunca hubo peleas. La máxima discusión fue por una cuestión de temperatura: Michelle era muy calurosa, Alejandra muy friolenta y esperaba a que Michelle se quedase dormida para levantarse y apagar el aire acondicionado. Michelle se levantaba por las mañanas muriéndose de calor.
Calor. Hace mucho calor. Marcan las dos en una tarde de verano de 2013. Las tres están en una sesión de foto acá en Lima, no en Miami. Este año decidieron quedarse para avanzar sus carreras. Michelle, Marketing; Alejandra, Nutrición; Carolina, Psicología. Las tres modelos de Elite se preparan para la última foto de esta sesión. Allá, en el patio, hay un fotógrafo probando las luces, un asistente con los rebotadores, dos directores de arte que hacen cálculos. Acá, en la sombra, están ellas sentadas. A Michelle la peinan, mientras Alejandra y Carolina están por tomarse fotos con su iPhone. Allá, en el patio, hay una sesión de fotos. Acá sucede otra.
—¡Esperen, esperen! —dice Michelle—. No se tomen sin mí, pues.
La maquilladora se detiene y Michelle se acerca a sus dos amigas.
Ninguna para de sonreír, no hay fotógrafo que consiga esas sonrisas. Juntan las caras, miran a la cámara que Alejandra sostiene.
Tres. Dos. Uno.

Producción: Daniela Pereira Asistente de producción: Micaela Payet
Dirección de arte  styling: Gerardo Larrea y Antonio Choy kay
Make up: Carolina Indacochea  Peinado: Elvira Sabino para Carolina Indacochea Make up Artist Asistente de fotografía: Galia Gorriti Agradecimientos: Erika Moreyra, Michelle Casis, Carolina Cubas y Alejandra Gonzales Daly. LaLaLove Signature Shoes: 975436327 Ropa y accesorios: Atomika, Sirana y Cocó Jolie