Josefina Miró Quesada: Dos pasiones en armonía

Por Rodrigo Alomía
22 años. Cantante. Estudiante de Derecho. Futura periodista.

Josefina Miró Quesada pudo ser economista, como su madre, o química, como su padre, pero la vocación que finalmente eligió dista de las profesiones de ambos. Ahora ella divide sus días entre el canto y sus estudios de Derecho en la PUCP. Para Josefina, las dos carreras, aunque distintas, pueden sobrellevarse a la par, y no esconde la emoción que esto le produce.

¿Por qué estudiar Derecho y no una carrera en una escuela de música?
Son carreras que no se complementan mucho, pero tampoco son excluyentes. A mí me encanta leer, desde historia y filosofía hasta ciencias políticas y economía, y, de todas las ramas de las humanidades, el Derecho me pareció la más amplia, la que es transversal y está inmersa en todo.

¿Cantas desde niña?
Desde que tenía seis años. Recuerdo que me reclutaron cuando estaba en primero de primaria. Me enviaron una nota para invitarme a ser parte del coro; esos fueron mis primeros pasos. Sabía que mi potencial era el canto.

¿Desde entonces querías ser cantante?
¡Quería ser todo a la vez! [Risas]… Tenista, bailarina, cantante, actriz, científica… Poco a poco fui descartando opciones y poniendo los pies sobre la tierra.

¿Luego qué siguió?
A los dieciséis fui vocalista de la banda Numera. Tocábamos rock y pop, e incluso participamos en un concurso de bandas de garaje en el que llegamos hasta el tercer puesto. Me gustaba estar en la banda porque me llevó a producir mis propias composiciones.

¿Qué géneros o artistas influyen en ti?
Me gusta mucho el jazz, la música alternativa, y todo lo que sea acústico. Es más, todas las canciones que escucho, sean del género que sean, son mejores en acústico. La voz se hace más presente y los instrumentos se agudizan. Me encanta Norah Jones, Sara Bareilles y Mariah Carey.

En tu cuenta de Facebook sueles pronunciarte sobre temas de actualidad. ¿Crees que el artista debe tener una voz política?
Puede ser un mecanismo útil para difundir ideas, y hay muchos cantantes que lo hacen, pero yo prefiero mantener ambas cuestiones por sendas diferentes. Si voy a cantar, prefiero enriquecerme de cuestiones humanas e íntimas antes que de temas políticos o ideológicos.

¿En qué rama del Derecho vas a especializarte?
Quiero ejercer la carrera de un modo diferente, a través del periodismo. Hay bastantes periodistas que han seguido la misma pauta, y gracias a eso tienen un valor agregado. Ahora tengo una columna en Espacio 360 y otra en EnfoqueDerecho.com, un portal de periodismo jurídico.

¿De qué trataba la última columna que escribiste?
De la obra de teatro La cautiva y de la investigación que hizo la Dircote sobre una supuesta apología al terrorismo. Cuando uno lee el informe de investigación, parece un disparate… Frente a este tipo de temas no me puedo quedar callada.

Probablemente a futuro te veamos en una doble faceta, como la abogada que canta.
¡Nunca se sabe! [Sonríe]. De día cubriendo noticias y de noche en los conciertos.

Josefina Miró Quesada pudo ser economista, como su madre, o química, como su padre, pero la vocación que finalmente eligió dista de las profesiones de ambos. Ahora ella divide sus días entre el canto y sus estudios de Derecho en la PUCP. Para Josefina, las dos carreras, aunque distintas, pueden sobrellevarse a la par, y no esconde la emoción que esto le produce.

¿Por qué estudiar Derecho y no una carrera en una escuela de música?
Son carreras que no se complementan mucho, pero tampoco son excluyentes. A mí me encanta leer, desde historia y filosofía hasta ciencias políticas y economía, y, de todas las ramas de las humanidades, el Derecho me pareció la más amplia, la que es transversal y está inmersa en todo.

¿Cantas desde niña?
Desde que tenía seis años. Recuerdo que me reclutaron cuando estaba en primero de primaria. Me enviaron una nota para invitarme a ser parte del coro; esos fueron mis primeros pasos. Sabía que mi potencial era el canto.

¿Desde entonces querías ser cantante?
¡Quería ser todo a la vez! [Risas]… Tenista, bailarina, cantante, actriz, científica… Poco a poco fui descartando opciones y poniendo los pies sobre la tierra.

¿Luego qué siguió?
A los dieciséis fui vocalista de la banda Numera. Tocábamos rock y pop, e incluso participamos en un concurso de bandas de garaje en el que llegamos hasta el tercer puesto. Me gustaba estar en la banda porque me llevó a producir mis propias composiciones.

¿Qué géneros o artistas influyen en ti?
Me gusta mucho el jazz, la música alternativa, y todo lo que sea acústico. Es más, todas las canciones que escucho, sean del género que sean, son mejores en acústico. La voz se hace más presente y los instrumentos se agudizan. Me encanta Norah Jones, Sara Bareilles y Mariah Carey.

En tu cuenta de Facebook sueles pronunciarte sobre temas de actualidad. ¿Crees que el artista debe tener una voz política?
Puede ser un mecanismo útil para difundir ideas, y hay muchos cantantes que lo hacen, pero yo prefiero mantener ambas cuestiones por sendas diferentes. Si voy a cantar, prefiero enriquecerme de cuestiones humanas e íntimas antes que de temas políticos o ideológicos.

¿En qué rama del Derecho vas a especializarte?
Quiero ejercer la carrera de un modo diferente, a través del periodismo. Hay bastantes periodistas que han seguido la misma pauta, y gracias a eso tienen un valor agregado. Ahora tengo una columna en Espacio 360 y otra en EnfoqueDerecho.com, un portal de periodismo jurídico.

¿De qué trataba la última columna que escribiste?
De la obra de teatro La cautiva y de la investigación que hizo la Dircote sobre una supuesta apología al terrorismo. Cuando uno lee el informe de investigación, parece un disparate… Frente a este tipo de temas no me puedo quedar callada.

Probablemente a futuro te veamos en una doble faceta, como la abogada que canta.
¡Nunca se sabe! [Sonríe]. De día cubriendo noticias y de noche en los conciertos.

Fotografía: René Funk / Producción y dirección de arte: Paula Ramírez / Maquillaje y peinado: Beauty Bar