Elise Portugal

Elise Portugal está parada en una roca que parece un asteroide. Ella también parece de otro planeta cuando habla sobre su experiencia en Ironman, la competencia deportiva más exigente de la Tierra. En Florianópolis, Brasil, tuvo que nadar 3.8 kilómetros, hacer 180.2 kilómetros en bicicleta y, finalmente, correr otros 42.2 kilómetros. Habría que ser un Iron Man de verdad –o sea, el personaje ficticio de Marvel Comics– para someterse a tales exigencias sobrehumanas. Lo cierto es que las 11 horas y 47 minutos que Elise Portugal tardó en cruzar la meta le permitieron alcanzar el segundo puesto en la categoría mujeres de 18 a 24 años. El primer puesto lo ocupó Luca Glaser, una chica de Curitiba, que completó el reto en 10 horas y 49 minutos. Cosas así no son de este mundo. ¿Qué se siente perder? «Sabía que podía perder. La brasileña que me ganó tenía trece años como triatleta. Yo recién tengo uno. Es duro afrontarlo en el momento, pero después solo te queda mirar adelante. El simple hecho de llegar ya es increíble», explica Elise, de pie sobre esa roca gigantesca. Es muy competitiva, dice. No se detiene hasta conseguir lo que busca. Entonces lo primero que hizo al volver de Brasil fue inscribirse en el próximo Ironman, que se realizará en Cozumel, México, en diciembre. Quiere conseguir el primer puesto. Le dedicará esa victoria a su mamá, que es su fan número uno; y a su papá, que es quien la inspiró a dedicarse de lleno a este deporte.

Elise Portugal está parada en una roca que parece un asteroide. Ella también parece de otro planeta cuando habla sobre su experiencia en Ironman, la competencia deportiva más exigente de la Tierra. En Florianópolis, Brasil, tuvo que nadar 3.8 kilómetros, hacer 180.2 kilómetros en bicicleta y, finalmente, correr otros 42.2 kilómetros. Habría que ser un Iron Man de verdad –o sea, el personaje ficticio de Marvel Comics– para someterse a tales exigencias sobrehumanas. Lo cierto es que las 11 horas y 47 minutos que Elise Portugal tardó en cruzar la meta le permitieron alcanzar el segundo puesto en la categoría mujeres de 18 a 24 años. El primer puesto lo ocupó Luca Glaser, una chica de Curitiba, que completó el reto en 10 horas y 49 minutos. Cosas así no son de este mundo. ¿Qué se siente perder? «Sabía que podía perder. La brasileña que me ganó tenía trece años como triatleta. Yo recién tengo uno. Es duro afrontarlo en el momento, pero después solo te queda mirar adelante. El simple hecho de llegar ya es increíble», explica Elise, de pie sobre esa roca gigantesca. Es muy competitiva, dice. No se detiene hasta conseguir lo que busca. Entonces lo primero que hizo al volver de Brasil fue inscribirse en el próximo Ironman, que se realizará en Cozumel, México, en diciembre. Quiere conseguir el primer puesto. Le dedicará esa victoria a su mamá, que es su fan número uno; y a su papá, que es quien la inspiró a dedicarse de lleno a este deporte.

La rutina de una chica como Elise no es nada fácil. Se acuesta todos los días a las ocho de la noche y se levanta a las cuatro y media de la mañana para salir a entrenar. Lo hace contenta –dice– sin sentir que es un sacrificio. Llega al trabajo antes de las nueve de la mañana. Es jefa de marketing en Laboratorios Portugal, empresa familiar que funciona desde 1864 y que elabora productos farmacéuticos y cosméticos. Elise termina sus labores a las cinco de la tarde y se pone a entrenar otra vez. Una hora diaria, entre lunes y viernes. Hace yoga y también Crossfit con la entrenadora Vanna Pedraglio. Los sábados entrena más tiempo. Alguna vez ha llegado a dedicar hasta siete horas a la actividad física. Los domingos también entrena dos o tres horas. Entrena, entrena y entrena. El resultado: hoy se siente más fuerte y mejor preparada que cuando quedó en segundo puesto del Ironman.

¿Alguna vez has pensado abandonar este ritmo de vida? «No. Bueno, sí, compitiendo en el Ironman me he preguntado por qué coño estaba haciendo esto», dice Elise, y se ríe. «Pero dejar esta vida, no. Jamás. Es mi pasión, y me hace feliz».

Producción & Styling: Daniela Pereira
Maquillaje y peinado: Sara Nuñez
Ropa: Tienda Nike del Boulevard del Jockey Plaza /
Tienda Pulga en Miraflores.