Electra Pilosa

¿Quién dijo que el tejido era cosa del pasado?

Escribe: Gloria Ziegler / Fotos: Gustavo Arrué
La artista y diseñadora Mozhdeh Matin presenta Electropilosa, una colección joven y delicada en tejido a mano para la temporada primavera-verano. Alta costura peruana, como la define ella.
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No es ninguna palabrita nueva. Nunca fue trendy, chic o grunge, ni tampoco se volvió hipster. ‘Electrapilosa’ es una palabra tan sencilla y –hasta ahora– casi desconocida que parece sacada de otro mundo. Mozhdeh Matin la descubrió hace poco más de un año, mientras revisaba una mesa de saldos en un puesto del jirón Quilca. Allí, en un libro llamado Seres extraños del mar, encontró una foto antigua de ese organismo en forma de malla transparente con pequeños huecos, que crece sobre las algas y que, como los corales, puede llegar a calcificarse hasta formar un arrecife.

Días antes había visto Fondos del mar, un video que por entonces había presentado la BBC, y ya se había quedado pensando en ese mundo que hay en las partes más profundas de los océanos, en esos bichos y criaturas que aún no conocemos.

Pero cuando vio aquel libro con fotografías antiguas, se obsesionó con las texturas, con los colores que podían tener y pensó que podría jugar con la idea de los monstruos marinos en algunos de sus diseños. «A menos que tenga un proyecto específico, mis colecciones son el resultado de lo que soy. No es nada más que eso: algo que me gusta, que me obsesiona, y diseñar es un ejercicio que me sirve para botar todo», cuenta la diseñadora y artista Mozhdeh Matin desde Los Ángeles, mientras monta una instalación del proyecto Knitting Nation con la artista Liz Collins, una neoyorquina que, como ella, trabaja con tejidos.

Así, guiada por su obsesión, nació su nueva colección de primavera-verano: siete looks, compuestos por once piezas, tejidas completamente a mano en algodón pima y mostacillas, que juega con los patrones marinos y una paleta de colores que va desde los azules y celestes hasta los tonos rosas y rojo ladrillo. «Son piezas delicadas confeccionadas a mano por tejedoras limeñas y de la comunidad shipiba en Cantagallo», cuenta Matin.

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En octubre del año pasado, después de investigar, buscar más libros, videos y revisar cuanta cosa relacionada al fondo del mar encontraba, Mozhdeh Matin empezó a dibujar las primeras texturas de estos animales. Contactó al grupo de tejedoras con las que trabaja en Lima y comenzó a investigar cómo podría imitar la textura transparente de la electrapilosa, pero no encontraba nada. No había lana ni hilo que se pareciera. Hasta que un día, en su casa, se reencontró con una artesanía shipiba confeccionada con mostacillas de colores y se dio cuenta de que esa era la técnica que buscaba. Lo único que necesitaba era que se desarrollara con mostacillas transparentes. En la comunidad de Cantagallo, finalmente, encontraría a quien sería la mujer encargada de tejer las mallas que tienen algunos de los vestidos, pantalones y tops de la colección. Matin creó un anticipo de tres piezas que se presentaron en el Flashmode 2012. Pero después de eso –y contra lo que se esperaba–, la dejó de lado por un tiempo. Pensó que en algún momento la completaría y, finalmente, pasó el verano y no diseñó nada. Era como si la adrenalina se hubiera pasado. Porque si hay algo que diferencia a Mozhdeh Matin es que no se ciñe a la próxima temporada que marca el calendario. Diseña solo por diversión.

«Recién este año empecé a sentir que era el momento de retomar el proyecto, porque sentía que lo había dejado a la mitad», cuenta. Ya tenía definida la carta de colores y la mayoría de los bocetos. Para julio, poco antes de viajar a Nueva York, donde trabaja de manera permanente con la artista Liz Collins, la colección, que requiere cincuenta horas de trabajo manual para las piezas más pequeñas, ya estaba lista.«Vengo trabajando el tejido desde hace cuatro o cinco años, y realmente esta es nuestra alta costura. Mi trabajo ha tenido este propósito: demostrar que en el Perú se hacen piezas especiales, de diseño, a mano y con un trabajo justo con distintas comunidades», cuenta la artista y diseñadora peruana.

Hace un mes, durante el Nueva York Fashion Week, la blogger Tana Rendón, de Le Coquelicot, se encargó de presentar el primer look de Electrapilosa, una propuesta fresca, juvenil y delicada que Matin preparó para esta temporada. «Detesto definirme –dice ella–, pero si hay algo que siempre me ha interesado es llevar la moda a un nivel mucho más artístico».