El chico de la cumbia digital

Qechuaboi

Escribe: César Ochoa / Foto: Marco Garro
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¡Ven pa’ acá, Qechuaboi! Así es como lo llamaba un amigo suyo de Barcelona, ciudad en la que vivió seis años. Y así es como regresó a Perú hace unos meses, con ese apelativo que para él significa «chico peruano». Qechuaboi era un muchacho obsesionado por el metal, el hip hop y el reggae que, cuando se vio lejos de casa, comenzó a sentir una nostalgia inusitada por su país. Es así como hizo un viraje musical e indagó en sus raíces folklóricas: la cumbia psicodélica de los años setenta y chicha de los noventa. Para su primer EP cogió la canción El milagro verde de Los Mirlos, ese legendario grupo de cumbia, y lo mezcló con música electrónica. Al resultado lo llamó I just wanna rumbearte. Desde entonces es un explorador de la cumbia digital, ritmo cuyo objetivo es lograr que la gente baile y goce al máximo. «Soy puro vacilón. Me gusta divertirme sobre el escenario: solo así puedo divertir a los demás». Qechuaboi dice que es como un chef, uno que sabe mezclar sus ingredientes, alguien que cuando ve que la gente responde, se atreve a agregar más condimentos a los ritmos. Se considera un espíritu libre que ahora quiere expandirse en la escena musical. Es miembro del Colectivo Auxiliar, un grupo de artistas que promueve la cultura electrónica, y se presenta a menudo en Toro Retro Bar de Barranco. Su vida se rige por una ecuación simple: sampler+sintetizador=Qechuaboi.

+ABREBOCA

«No uso laptops, ni discos: solo sampler y sintetizador, una dupla con los que armo las fiestas de electrocumbia a todo volumen»
1 Libro: Zen y artes marciales japonesas.
Es mi biblia, me lo regaló mi padre. Me despeja la mente.
2 Película: Dub echoes
Documental de Bruno Natal. Cuando lo veo hago música.
3 Disco: Vulgar display of power.
El heavy de Pantera es el colchón de mi cumbia digital.
4 Afición: Sampleadelia.
Es un género que mantiene mis sentidos alertas y serenos.
5 Ciudad: Chaclacayo.
Aunque es un pueblo, me encanta: sol, jardín y mi familia.