La Leche: Cebiche Nueva Onda

Por Nabil Katabi [nkatabi@grupoas.com.pe] / Fotos de Oliver Lecca
Tiraditos con sabor oriental, espesas leches de tigre y cebiches frescos son algunos de los platos que ofrece La Leche, del chef Fernando Oechsle, en su nuevo local en el centro financiero de San Isidro.
culinarias2

Tenía que ser de quien fue chef de uno de los mejores restaurantes de Lima – Fernando Oechsle en La Gloria – para regalarnos esta cebichería llena de energía en el centro de la zona financiera de Lima.

El que visitamos en San Isidro es el segundo local de la marca, ambos abiertos en pocos meses de existencia. El primero es poco más que una barra y está ubicado en La Encalada. El de San Isidro es más amplio, pero también entra fácilmente en la categoría huarique. Son cuarenta asientos, repartidos en tres pequeñas barras y algunas pocas mesas. Es moderno sin ser sofisticado.

Miles de locales antiguos en Lima, que sobreviven con ofertas de menú a doce soles, podrían tomar La Leche como ejemplo. Poner su decoración al día con poca inversión y ofrecer los clásicos platos que el mundo entero viene a buscar en la Lima gastronómica de hoy.

culinarias3

Obviamente, no todos tienen el curriculum de Oechsle; esto se nota en todos sus platos. Puede parecer una cebichería de esquina, pero está visible la tentación gastronómica en toda su carta y esto lo hace diferente y mejor que otros.

El tiradito de atún o bonito, con sazón oriental, sillau, kion y aceite de ajonjolí, se derrite en la boca. El tataki de atún, simple o en causa, le da todo el protagonismo al producto, al igual que las almejas al carbón.
Los cebiches son buenos, clásicos y frescos. La pesca del día es la cabrilla y la reineta, entre otros peces. Las leches de tigre son contundentes; tal vez demasiado espesas o cremosas, y se le puede añadir conchas, langostinos o hasta chicharrón de calamar.

culinarias1

Los arroces son los que más salen. El arroz de mariscos, casi un risotto de mariscos, podría ser más al dente, pero es la cocción que pide el barrio. El chaufón de pescado llena la boca de sabores orientales ahumados al wok. Las porciones son generosas al igual que los sándwiches, como el de chicharrón de langostinos y calamares, todo un programa para ir al gimnasio al día siguiente. El pan de ciabatta, al ser tostado, termina teniendo mucho protagonismo y sus rellenos tal vez necesiten de un pan más delicado.

Lámparas modernas, sillas confortables, cocina abierta y visible, barra de fríos trabajando frente al cliente; son los códigos antiguos de las cebicherias tradicionales y han sido puestos al día. La cocina es ambiciosa pero sabe funcionar dentro de los limites de este espacio. Que se multipliquen.

culinarias4