Líneas a futuro

Por Pamela Rodríguez

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Cada fin de año nos da la oportunidad de replantearnos todo. La puerta del año nuevo se abre con un sinfín de posibilidades que podemos diseñar a nuestro antojo; el futuro es incierto y visualizarlo es difícil, pero una pequeña guía que nos recuerde lo que queremos siempre ayuda.

En estas líneas quisiera proponer algunos consejos que me han sido útiles en la vida o que me gustaría comenzar a poner en práctica este 2015:

1) Practicar ejercicio todos los días. No necesariamente tiene que ser bajo la presión de un entrenador en un gimnasio. Bastante se puede lograr con dejar el auto y montar la bicicleta o caminar por el barrio. Hoy, en internet, hay videos de yoga buenísimos que pueden funcionar como guía en pequeñas rutinas que nos estiren y tonifiquen. El cuerpo no necesariamente agradece la cantidad de tiempo que se le dedique al ejercicio, sino también la constancia.

2) Comer cada bocado con conciencia. El alimento es la fuente de toda nuestra energía, es la materia prima de cada una de las células que componen nuestro ser. Recordar que la conciencia de la alimentación eleva nuestro cuerpo físico y espiritual es algo valioso para tener siempre en mente. Una dieta bien equilibrada, y la ingesta constante de superalimentos pueden prevenir todo tipo de enfermedades físicas y mentales a lo largo del año.

3) Tener por lo menos cinco orgasmos a la semana [ojo, ya sabemos que no necesitamos estar en pareja para lograrlo]. Está probado que los orgasmos previenen y reducen la depresión, quitan todo tipo de dolores, fortalecen la zona pélvica [fundamental para que nada se nos chorree por ahí] y reducen el riesgo de enfermedades al corazón.

4) Escuchar al corazón. Suena al cliché más manoseado de todos, pero a veces la vida pasa tan rápido y una se pone tantas exigencias que nos olvidamos de escuchar a la voz de la intuición, que es tan sabia. Sabemos que, cuando estamos conectadas con nuestro yo interior, el entendimiento de todo es más nítido y profundo. Y una vez que escuchemos al corazón no olvidemos seguirlo: siempre el camino que señala es el mejor.

5) No tomarse nada personal. No vale la pena. Debemos intentar ponernos mucho lubricante en el alma para que todo simplemente resbale.

6) Liberarnos de resentimientos, de prejuicios, de dolores del pasado… no hay nada más reconfortante que la sensación de libertad. No hay otra manera de alcanzar un estado de ligereza para poder movernos sin pesos, a un paso vivo y luminoso.

7) No olvidarnos de sonreír. Todo lo que se hace en la vida, incluso los abdominales, es más llevadero con una sonrisa en la cara. Sonriamos cuando estemos a solas, y en las calles, a los extraños. Una sonrisa es la mejor apuesta y el mejor punto de partida para los días y todas las relaciones interpersonales.

8) Hay que saber cuándo decir ‘me basta’, y aceptar dónde están nuestros límites. Esto es lo que más me cuesta. Por ejemplo, para no frustrarme debí quedarme en el punto tres; sin embargo, ando en el ocho y con ganas de incluir quince… pero ya, me basta: espero que estas líneas funcionen como mi propio eje, y ojalá te inspiren a dibujar tu propia perspectiva. Feliz año.