La vida inesperada del actor de moda

Para Manuel Gold, no contestar el teléfono se ha convertido en parte de su rutina. Odia tener que comunicarse a través de ese aparato. Pero más que cualquier cosa, le desespera que el resto demande de su atención en cualquier momento. Sus amigos y colegas ya se acostumbraron. Así es Gold, dicen todos.