Un blockbuster grabado en el antiguo Perú

Escribe: Javier Wong Q / Fotos: PATRIA
Es lo que parece, pero no lo es tanto. Se trata de una nueva campaña de PromPerú que destaca al país como un imperio de tesoros escondidos. Jorge Carmona y Bruno Alva, director explosivo y arqueólogo metódico, respectivamente, fueron los encargados de contar estas pequeñas historias y poner en pantalla el pasado milenario. ¿Cómo retratar 5 mil años de historia y hacerlos verosímiles?

Historiadores y cronistas afirman que Túpac Yupanqui, el décimo Inca, viajó a la Polinesia. El sucesor de Pachacútec entonces zarpó con 20 mil hombres y conoció diversas islas en medio del océano Pacífico. Ver el amanecer en Machu Picchu es un lujo que tenían el emperador y su familia real. Manco Cápac y Mama Ocllo emergiendo del lago Titicaca, como dice la leyenda, para fundar el imperio inca. Guerreros moches en sus caballos de totora, desafiando las inclemencias del mar. Historias mínimas que ejemplifican la vida de los antiguos peruanos. «Absolutamente todo: los atuendos, los templos, las huacas y secuencias. Es una reconstrucción de lo que ocurrió en esos tiempos», dice Bruno Alva, arqueólogo que ha vivido en Chiclayo, Trujillo y Cusco, pero nunca en Lima. Su padre, Walter, descubrió hace veinticinco años la tumba de El Señor de Sipán.

La escena de Túpac Yupanqui se trabajó enteramente en 3D. La empresa productora Makaco, con varias horas de posproducción y cuarenta días de trabajo, logró captar el movimiento del mar, la lluvia y las embarcaciones. Solo se realizó en vivo la grabación de los tripulantes en la nave, hecha sobre un fondo verde. Esto se concatenó con el trabajo digital y se obtuvo, como resultado, segundos del pasado. Esta sucesión de momentos cumbre será vista por 250 millones de personas en dieciséis países. Son tres trailers, filmados en veintiocho días, en todos los rincones del Perú. La duración de cada uno no pasa de los tres minutos.

Bruno Alva pensó en ser artista. Y sigue pensando que «se puede ver arte siendo arqueólogo». En los once años que lleva investigando la iconografía prehispánica –diversas formas en que los antiguos peruanos representaban su mundo y costumbres– ha logrado recolectar seiscientos personajes distintos. Su conocimiento sirvió para asesorar históricamente el proyecto. «Todo ha sido discutido y nos hemos encargado de ser muy rigurosos». Su conocimiento sobre las culturas preincas e incas fue plasmado en el celuloide gracias a Jorge Carmona, quien no solo dirigió series televisivas como Misterio o Lobos de mar, sino también un documental, The Golden Bridge, una historia con diálogos en quechua sobre la construcción de un puente incaico. Su interés por el pasado y las culturas originarias acaso se forjó durante su juventud, cuando mochileó por casi todo el Perú.