Surfers de asfalto

Escribe: Mauricio Niño / Foto: Alonso Mesía
Desde el 10 de febrero, durante dos semanas, Lima se convirtió en un skate park. Sin público y casi en secreto, el campeonato Skate 4 Frends reunió a los mejores skaters del Perú y les pidió probar sus acrobacias más radicales en las calles

IMG_7339
Donde tú ves peligro –una rampa, una baranda, una pendiente o una escalera– un skater ve una oportunidad, un desafío. Frends, la marca norteamericana de audífonos, organizó un campeonato singular de skate en Lima, donde los participantes debían crear sus propios obstáculos con sacos de cemento, yeso y tablas de madera. Frends propuso un reto. Escogió a los dieciséis mejores, los dividió en cuatro grupos y les pidió buscar los más extremos rincones de Lima para demostrar sus acrobacias.

Los equipos de skaters participaron en cuatro categorías: Gradas, Barandas, Muros y el Spot Creativo, que consistía en elegir un lugar de la ciudad y –gracias a doscientos soles que Frends les dio– modificarlo como quisieran. Los puntos elegidos se repartieron entre todo Lima: el Parque Cáceres en San Isidro, la Vía Expresa en Barranco, el Parque de La Muralla frente al río Rímac y las ruinas del Samoa, el abandonado club setentero al borde del mar en La Herradura.

Cada uno elegió la dificultad de sus trucos y el riesgo que al que se expuso. No es lo mismo bajar en skate por la baranda de una escalera de ocho gradas de un colegio miraflorino que deslizarse a casi 45 grados por 15 escalones que descienden hacia la playa Santa María. Flips, nose slides o nollies, el skater fue libre de escoger la maniobra que ejecutaría. Pero solo se contabilizó la mejor y siempre y cuando el aterrizaje haya sido exitoso. Tenían una hora para calentar y otra para desafiar a la gravedad. Si, por alguna razón no concluían el truco, se les calificaba con cero.

Para la calificación, se evaluó la dificultad del lugar escogido y la técnica de la maniobra realizada. El equipo de jueces estuvo compuesto por tres de los más destacados skaters peruanos: Manuel Villavicencio, Jorge Rebolledo y Yosip Yactayo. Las demostraciones de los competidores se realizaron bajo el más estricto secreto, acompañados solamente por los jueces. Ninguno de los grupos rivales debía saber cuál era el lugar elegido por sus contrincantes ni las maniobras que habían realizado. Así se motivó a que cada skater se concentrara en sus propios trucos.

El equipo ganador fue el compuesto por Diego Rodríguez, Remo Quincot, Massimo Monciatti y Juan Carlos Ninamango. Cada integrante recibió doscientos dólares como premio. Todo el campeonato fue filmado y fotografiado por Frends. Gracias a estas tomas, se presentó un documental este 7 de marzo en el Bar Hensley, el único bar skater del Perú. El filme incluyó entrevistas a los participantes acerca de su visión de Lima como una ciudad amigable hacia la práctica de este deporte, a pesar de los típicos problemas con el serenazgo o los vecinos. Tal vez nunca desaparezca el prejuicio de concebir al skate como una actividad casi clandestina. Ahora la gente en la calle aplaude y se queda con la boca abierta cuando ve a los skaters hacer piruetas sobre una vereda.