Recuerdos de Papel

Memorias de cocina

Escribe: María Jesús Zevallos / Foto: Sergio Zúñiga
Marisa Guiulfo, el nombre más importante dentro del catering en el Perú, ha lanzado el libro Celebra la vida, un compilatorio de memorias, fotos, relatos y recetas que nos lleva por un viaje a través de la vida y el trabajo de esta dama
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Entre muebles barrocos y sobre tapetes de diseños complejos, aparece Marisa Guiulfo, tan impecable como las paredes blancas de su sala. Marisa tiene hoy un compromiso importante, aunque para ella es algo casi cotidiano: el Presidente Ollanta Humala recibirá hoy a Mariano Rajoy, Presidente de España, en el Palacio de Justica, y Marisa es la encargada de cocinar para ellos. Ha preparado tiradito, lomito con hongos de porcón, y marquéis de chocolate con maracuyá de postre para sus clientes de lujo el día de hoy. Es muy importante para ella presentar, con la fusión propia de su cocina, la tradición gastronómica peruana para los visitantes extranjeros. «Reservar tradición, en todo, es algo muy importante para mí», explica Marisa, quien en diciembre de 2012 lanzó Celebra la vida, su libro de memorias.

El libro recopila la historia de vida y negocio de Marisa. Desde sus épocas cocinando en el garaje de su casa hasta hoy. Este libro busca celebrar las ocasiones, situaciones, personas y tradiciones por las que vive Marisa. «Esta es la fiesta de Pascua en Pucusana –la playa en la que veranea desde que tenía cinco años–», comenta la cocinera de 72 años. La pascua es una de las cinco fiestas anuales que Marisa festeja con su familia y amigos a lo grande.

La preservación de tradición en la vida de Marisa viene desde sus diecinueve años, cuando una mudanza a los Estados Unidos hizo que, a través de las recetas de su madre, la adolescente aprendiera a cocinar por su cuenta. El primer plato que cocinó fue para el grupo de amigos de su entonces novio, Tomás Ossio. Todos eran latinoamericanos y se divertían compartiendo las recetas y sabores de sus países de origen. «Me preguntaron qué se cocinaba en Perú. ¡Y yo no sabía cocinar nada!», comenta entre carcajadas. Entonces, pidió a su madre que le mande la receta para hacer butifarras. «Mi mami me mandó esa receta por correo. ¡Imagínate!», explica Marisa. Sus amigos amaron las butifarras y Marisa siguió pidiéndole recetas a su madre y ella siguió mandándolas por correo. «Demoraban como una semana en llegar las recetas, pero al menos cada semana había un plato nuevo para cocinar». Para Marisa, fue la primera escuela de cocina y la mejor manera que encontró de preservar la sazón de su madre.

Marisa pasa las hojas de su ejemplar forrado de Celebra la vida con una sonrisa en su rostro y recrea todas las fotos que encuentra. «Este fue mi matrimonio, en San Francisco», «Esta fue cuando nació mi primer hijo», «Acá estoy modelando para Caretas. ¡Mira qué jovencita estoy!». El libro también contiene recetas del catálogo de la cocinera y fotos de sus trabajos y tiempos de ocio.

Hoy, la tradición sigue en la familia de Marisa. Luis Felipe Ossio Guiulfo, su primogénito, es el gerente de su negocio de catering, y Jorge Luis Coque Ossio Guiulfo, el menor de sus hijos, es un reconocido chef peruano, dueño del restaurante limeño La Bonbonniere. «Estoy orgullosísima de que ellos mantengan la tradición de la comida», dice Marisa, quien espera que las generaciones futuras también mantengan esta costumbre.

«Mis hijos me dicen que deje de trabajar, que me jubile de una vez, pero me encanta lo que hago». Para Marisa, el catering no es solamente un trabajo, sino también una forma de crear recuerdos. Ayer cocinó para la nieta de una de sus primeras clientas. Fue su matrimonio. «También hice el catering del matrimonio de la mamá de la novia. Le he servido a esas tres generaciones», explica. Es así que, para Marisa Guiulfo, la comida, igual que los recuerdos y tradiciones que la cocinera ha construido a través de ella, es el eslabón que une generaciones.