Prueba de sonido

Escribe: María Jesús Zevallos / Foto: Marco Garro
Kinder, una banda peruana de post rock instrumental con la que todo es posible
kinder

Primero fueron dos guitarras, un bajo, una caja de ritmos y una voz. Luego fueron tres guitarras y una laptop. Después fueron tres guitarras, un sintetizador y una batería. Ahora, son tres guitarras, un bajo y una batería. No es seguro qué pueden ser en el futuro. «Si mañana viene alguien que nos parece interesante como músico pero que toca la trompeta, la banda va a tener un trompetista por una época», dice Nicolas Gjivanovic, uno de los guitarristas de la banda peruana Kinder, seguro de que ese es uno de los matices que los integrantes de la banda disfrutan más, al igual que su público.

Kinder se prepara para lanzar ARCHIPIÉLAGO, su segundo disco en versión vinilo. Con nueve años de carrera, Kinder ha encontrado un sonido propio y distintivo dentro de su variedad, pero esto resultó ser tan deliberado como circunstancial.

Fue en 2004 cuando Nicolas Gjivanovic y Mariano la Torre formaron una banda con un formato más tradicional. Pero lo poco que habían construido se desmoronaría: los integrantes dejaron la banda uno por uno. «Hacer música en Lima es heróico», dice Nicolas. «Conseguir gente disponible, que no se frustre por las dificultades y la inversión que implica hacer música de calidad, fue complicado». Por suerte, en la busqueda de nuevos integrantes, Nicolas y Mariano se toparían con músicos que compartían un interés: experimentar con instrumentos y sonidos nuevos. Por esto mismo, explica Mariano, al buscar un vocalista, terminaron contratando a un guitarrista más; un músico que entendía lo que Kinder buscaba y lo que se necesitaba para conseguirlo.

Dejar fluir. Eso fue lo que moldeó a Nicolas, Mariano, Elías Mujica [guitarra], Paul Celi [bajo] y Rubén Guzmán [batería] a ser lo que son hoy: una banda instrumental de post-rock, reseñada en revistas de España y Latinoamérica, con dos discos de estudio, once integrantes en su historial, y un momento histórico que, dicen ellos, marcó un antes y un después en la banda. «La gente no entiende que lo que están haciendo ustedes ahora es tan importante como lo que hicimos nosotros hace veinte años», les dijo Robert Smith, vocalista de The Cure, después de haberlos escuchado tocar. No por nada fueron elegidos por el propio Smith para ser teloneros del concierto que dio en el Estadio Nacional hace unos meses.

El hecho de que bandas como Kinder sobrevivan en una escena musical como la peruana es sui generis. Smith ya reconoció el mérito. El de cinco músicos que siempre tratan de sorprender, que no componen en base a lo que su público está acostumbrado a escuchar, sino a lo que puede no haber escuchado antes. «Siempre buscamos el elemento sorpresa», dice Nicolas. «Cuando componemos, pensamos en lo que nos pide la canción. Nos preguntamos: ¿Lo queremos hacer? ¿O queremos hacer otra cosa? ¿Qué piensas que pasará en esta parte? Y, tal vez, tratar de hacer que pase otra cosa».

Esta es la libertad que transmite la música de Kinder. La libertad de probar sin miedo. De hacer, como dice Nicolas, una canción de quince minutos si a eso llega el proceso creativo de la banda. «Nosotros nunca vamos a salir en la radio», advierte Mariano. «Pero eso es parte de la libertad que tenemos al componer. No tenemos que seguir las reglas de nadie».

Descarga ARCHIPIÉLAGO gratis en www.kinder.bandcamp.com