Pamela Gonzalez

Moda peruana en Soho

Escribe Carlos Fuller / Fotos: Marco Garro
La diseñadora que empezó a hacer sus bocetos en el cuarto de una clínica solo tiene una filosofía de vida: «Salir de la zona cómoda». Tras un promisorio comienzo en el mercado peruano, tomó por asalto la capital del diseño con la presentación de su colección de verano en el New York Fashion Week y con la apertura de su tienda en el corazón de Soho. Según Pamela Gonzales, ser diseñadora en Nueva York tiene más adrenalina que un salto al vacío desde la Costa Verde.

El sueño de todo diseñador, sin importar quién sea, de dónde venga, cuáles son sus gustos y estilo, o incluso lo que coma, es participar en el evento que paraliza tiendas y redacciones, y que transforma a fashionistas de todas partes del mundo en hordas sedientas de novedades atraídas a las pasarelas de Nueva York. Con solo veinte años, la diseñadora peruana no podía creer que estaba en Nolcha, la división de la New York Fashion Week para nuevos diseñadores, considerada por la revista Forbes como la incubadora oficial de los nombres tras las grandes casas de moda.

«No sabes lo feliz que estaba», cuenta Gonzales sobre el momento en el que le anunciaron que era bienvenida. «Me contacté con el comité porque tenía como objetivo participar en el largo plazo». La reunión consistió en un examen del más reciente lookbook de la marca, la colección de otoño, y en una entrevista que terminó con la diseñadora preguntando qué necesitaba para postular, y con el representante de Nolcha respondiendo sonriente: «con lo que hemos visto, ya estás dentro».

«Muchos diseñadores orientan las colecciones de verano hacia colores felices, como el verde limón o azul cielo. Para mí, la temporada tiene que ver con la dialéctica entre el día y la noche, la arena y el mar». Pamela inició con su ropa un juego de roles: la mujer que, de día, desea proyectar una vibra positiva y alegre, pero que al caer la noche cambia hacia una sensualidad cómplice de la oscuridad. La diseñadora define esta colección, inspirada en sirenas y en mitología marina, como la más conceptual que ha trabajado hasta el momento. Sin embargo, se mantiene fiel a su estilo, inspirándose siempre en texturas y asumiendo el reto de desarrollar sus propias telas y combinaciones. En sus tenidas resalta el tejido a mano, combinado con encajes y brocados que emulan el nacarado de las conchas marinas. «Ahora más que nunca las texturas se están convirtiendo en mi firma como creadora», dice mientras hace un recuento de las telas, metales y fibras de algodón cuya mezcla son el principal motivo de las buenas críticas que recibió su desfile y de la fascinación de los clientes que han empezado a visitar la tienda, atraídos por la novedad de los «exóticos materiales de Perú».

El desfile

Pier 59 fue el local propuesto por Nolcha para el desfile de Pamela y de otros dos jóvenes diseñadores. Para combatir sus nervios, contaba con el apoyo de Carlos Luna, diseñador y amigo que se ofreció para asesorarla en las correrías del backstage. «Me sentía intimidada por las modelos, pensé que iba a ser difícil lidiar con ellas y conseguir el ritmo de desfile que quería. Pero, al contrario, éramos de la misma edad y nos hicimos amigas, me entendieron y me ayudaron un montón», cuenta la diseñadora sobre los ensayos.

Desde el desarrollo de la colección, Pamela Gonzales tenía claro el concepto de maquillaje y peinado que acompañaría las tenidas. Las trenzas despeinadas debían dar el toque juvenil y el color coral con bordes dorados en los labios, así como las aplicaciones metálicas en las cejas debían reflejar en las modelos el espíritu de un tesoro sumergido en el mar. Durante la preparación, un estilista sugirió que el peinado podría no funcionar. «Le dije que lo hiciera, era lo que yo quería y no iba a ceder. En algún momento me pregunté si estaba volando demasiado con mi colección, pero decidí no dejar que los miedos nublaran mi visión de este verano». Al final, el estilista tuvo que admitir que el resultado no solo funcionaba, si no que correspondía a una de las tendencias más pedidas en las pasarelas esta temporada. Para cuando terminó el desfile, Pamela se consagraba como una de las jóvenes promesas de la moda en Nueva York y como una de las participantes latinas más destacadas. Igual, le parecía raro salir a agradecer los aplausos frente a su pasarela.