Nadine Heredia

Todas las caras de una primera dama

Escribe: César Becerra / Ilustración: Felipe Esparza
Es la Primera Dama del Perú y la segunda persona más poderosa del país. Es trabajadora. Es una fashionista [o intenta serlo]. Es madre. Es el soporte emocional de su esposo. Dicen que ella lleva los pantalones. ¿A qué otras mujeres de la política se parece?

NADINE
Poderosa
El presidente Ollanta Humala ha dicho que las decisiones las toma él, no su esposa. Sin embargo, Ulises, su hermano, ha asegurado que Heredia es «la presidenta del país». «En la percepción de testigos tan directos como sus ministros, Humala y su esposa comparten el poder a partir de un sistema de consultas desarrollado en la intimidad», escribió Ricardo Uceda en un reportaje publicado en Poder 360. Lo cierto es que sería desacertado negar que Heredia ejerce una influencia importante en este gobierno. La encuesta anual 2012 de Ipsos Apoyo fue muy clara al respecto: Heredia es la segunda persona más poderosa del país.

¿A quién nos recuerda esta figura? Un referente cercano es la argentina Cristina Kirchner. Durante el mandato presidencial de su esposo Néstor [2003-2007], Cristina asumió un rol iconoclasta que rompió con la figura tradicional de esposas-de-presidentes-argentinos. Es decir, fue más activa que simple acompañante. Como Primera Dama fue protagónica y bien valorada, a tal punto que le permitió postular a la presidencia en el año 2007 y ganar.

Trabajadora
Heredia tiene una agenda recargada, desde chocolatadas en Palacio hasta viajes a la Antártida. En febrero, por ejemplo, fue a la Asamblea General de las Naciones Unidas para hablar sobre la importancia de la quinua. Este tipo de protagonismo hace recordar al que ejercía Hillary Clinton [1993–2001] durante el mandato de su esposo Bill. Como primera dama de los Estados Unidos, Hillary asumió funciones políticas, como trabajar en programas de salud pública o velar por los derechos humanos en zonas de conflicto. Este rol político provocó que, como ocurre hoy con Heredia, se crea que ella gobernaba el país junto a su esposo Bill. Hillary se tomó un tiempo para postular a la presidencia. Fue recién en 2008 cuando compitió por la candidatura del Partido Demócrata con Barack Obama. Un antecedente así refuerza la idea de que Nadine podría acumular la suficiente experiencia y popularidad como para convertirse en una candidata presidencial, no en 2021, sino en 2016.

Fashionista
La ropa comunica. En las últimas dos campañas presidenciales, los jeans, zapatillas, polos y blusas de Heredia enviaban un mensaje claro: ella era una mujer sencilla. «Creo que todas las mujeres tenemos algo de vanidosas, siempre. Hay que ver que la vanidad no te consuma y te lleve a otro nivel. Pero, sí, ahora se ha vuelto más importante porque tú eres la imagen de tu proyecto y eso es lo que tienes que transmitir», dijo a la revista Caretas en febrero de 2011. Pero Heredia abandonó el look minimalista y deportivo apenas empezó el mandato de su esposo. En su primera presentación oficial, el 28 de julio, Heredia llevó un vestido que provocó reacciones divididas. «Yo también creo que Nadine Heredia es fan de Lady Gaga», fue el nombre de un grupo que se creó en Facebook.

Desde entonces, ha afinado el tino en cuanto a la elección de sus vestidos, los cuales se han convertido en temas de debate nacional. En cada presentación suele sorprender. Por ejemplo, en la Asamblea de la ONU lució un vestido de la diseñadora Ani Álvarez Calderón. En este aspecto estético, los referentes son Michelle Obama, que acaba de aparecer en la portada de la revista Vogue, y la italiana Carla Bruni, que durante cuatro años como esposa del ex presidente francés Nicolás Sarkozy dio cátedra sobre cómo ser una primera dama con estilo.

Crítica
Además de sus compromisos oficiales, Heredia es una pionera en cuanto al uso de redes sociales para emitir opiniones como esposa del Presidente. En su caso, son opiniones concisas y punzantes, como la memorable «Tan difícil es caminar derecho??!!», publicada cuando se cuestionaba la conducta del vicepresidente Omar Chehade. No es que este tipo de participación la convierta en una Eleanor Roosevelt, la mujer que revolucionó la figura de Primera Dama en su país, siendo proactiva y opinando con agudeza, pero sí resulta un fenómeno interesante. De hecho, en momentos críticos del mandato del Presidente Humala, chequear la cuenta de Twitter de Heredia era necesario: «[Twitter y YouTube] Son herramientas que la tecnología pone a nuestra disposición y que yo utilizo con alguna frecuencia. Pero tengo muy claro que la comunicación electrónica no reemplaza al contacto directo, al encuentro personal», dijo Heredia al diario La República. Según una encuesta de Datum, el 39% de peruanos prefiere ver a Heredia como una Primera Dama activa en política.

Compañera
«Creo que en general las primeras damas deben acompañar al Presidente de la República en todo sentido: en el tema familiar, en el tema de la ayuda social y en el compromiso con el proyecto que está dirigiendo su esposo», ha dicho Heredia. Ese todo sentido tiene una arista importante: la emocional. Aquí es inevitable pensar en el tándem Obama. Michelle es una mujer que no duda en demostrar que es el soporte de su esposo. Los medios siempre registran la complicidad que ambos tienen. Michelle recibe sin vergüenza los besos del espontáneo Barack. Ella le toma la mano, lo abraza fuertemente, lo mira a los ojos, ríen juntos. Heredia recuerda por momentos esa actitud. Es frecuente ver que toma de la mano al presidente, que lo abraza, que le brinda una caricia pública. Heredia, como Michelle, tiene una agenda dura como primera dama, pero sabe que también es esposa y, sobre todo, la trinchera sentimental del ex comandante.