Los reflejos de Martha Woodman

Por Lucia Solis / Retrato de Oliver Lecca
La fotógrafa peruana presentará, a partir de marzo, su más reciente trabajo fotográfico Entre el cielo y el mar. en el Boulevard de Asia.
4
Desde que estudiaba Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Lima, a Martha Woodman ya le apasionaba la fotografía, por eso cuando terminó la carrera, le regalaron una cámara profesional. «Una pentax con rollito», recuerda Martha, que en ese entonces hacía fotos en blanco y negro. Además tomó varios cursos en diferentes instituciones, como Corriente Alterna, Centro de la Imagen y PhotoEspaña, y volvió así un hobby en una profesión.

Desde hace diez años presenta sus trabajos en diversas muestras. Ha realizado cuatro exposiciones individuales, entre las que destacan Desnuda, en la galería de la Municipalidad de Lima; Fotografiti, en la galería Pancho Fierro, Doppelganger, en el Centro Cultural El Olivar, y Colán, en el balneario La Esmeralda en Piura, ciudad que también ha servido de inspiración para la muestra que presentará los cuatro sábados de marzo en el Centro Cultural Rímac en Asia.

Auténticos reflejos
5
Entre el cielo y el mar es el título de su más reciente trabajo individual. Es una muestra que reúne veinte fotografías en las que reflejos, colores y texturas destacan como elementos principales, una especie de fusión entre el mar y el cielo que da como resultado escenarios únicos con sensaciones diferentes.

«Vi los reflejos en el mar y me gustaron», cuenta Martha, a quien la inspiración le llega sin aviso y sin ningún planteo previo. «Yo tomo mis fotos sumamente relajada; nunca voy con una idea fija. Cuando termino y las veo, me comienzo a divertir. Juego con ellas. Solo basta dar un poco de contraste para que ¡pum! aparezca la foto», continúa. Así fue como nacieron estas fotografías, en medio de la casualidad y la intuición. «Ahora quiero compartirlas. Lo bueno de la fotografía artística es que no sigues necesariamente un patrón; es algo personal, y eso a estas alturas de mi vida es lo máximo», dice con una sonrisa.

El escenario
3
En 2013, mientras realizaba Kunay Foto Infancia, proyecto propio que consistía en un taller gratuito de fotografía para niños en Colán, lugar donde creció y veraneó durante su infancia, Martha estaba sumamente estresada. Nunca había sido profesora y, naturalmente, estaba tensa. «Salí a la playa a hacer fotos, necesitaba relajarme», dice la fotógrafa. «Colán tiene un pueblito de pescadores, una iglesia antigua; es un lugar donde sube y baja la marea permanentemente. Así pude ver estos ‘espejos de agua’, empecé a fotografiar eso, el reflejo, que es donde se unen el cielo y el mar en un mismo plano».

De esta revelación y sus ganas de encontrar tranquilidad nació Entre el cielo y el mar. Cabe resaltar que los días tensos fueron mejorando, logró culminar el primer taller de fotografía Yo Soy Colán para Toda la Vida. Y además, gracias al éxito del curso, en 2014 abrió nuevamente el taller pero esta vez en Paita. «Es gratificante porque me permite transmitir lo que sé», explica Martha, que ahora sueña con dictar el taller en el Cusco para luego pasar por la selva. «Quiero la mirada de niños de las tres regiones del Perú».

Identidad
A Martha Woodman siempre le llamó la atención la fotografía artística. Como dice, a través de ella busca rescatar la parte más sublime del ser humano y su entorno. «La vida ya es demasiado dura como para seguir mostrando crudeza en las fotos; lo que yo busco es la estética, la belleza», cuenta Martha, que afirma además encontrar a través de la fotografía su propio proceso de búsqueda de tranquilidad. Aunque, irónicamente, confiese ser desordenada y hasta tener fotos repartidas por todos lados.
2
Roberto Huarcaya, fotógrafo y curador peruano, le dijo una vez: «Aunque tú no te des cuenta, todas tus fotos nacen de una misma burbuja». Cuando fue invitada a exponer en el Festival de la Luz en Buenos Aires, allá por 2006, otro curador pareció haberse dado cuenta de lo mismo. «¿Crees que tus fotos no tienen relación? Míralas, hay una unidad», le dijo a Martha, que a partir de esas ideas comenzó a armar sus muestras, y se dio cuenta de las similitudes en forma y fondo que tenían sus fotografías.

Grafitis, blanco y negro, desnudos y reflejos. ¿Qué es lo que intenta comunicar Martha Woodman? «¿La verdad? Nada en específico», explica. «Lo único que quiero es que la gente vea la muestra y pueda sentir la calma al observar los reflejos en cada imagen, que vea más allá, que pueda sacar algo positivo», dice Martha, quien durante todos los sábados de marzo presentará una muestra fotográfica que busca generar un diálogo único entre foto y observador. Martha Woodman quiere expresarse a través de sus imágenes y demostrar que el agua también puede ser el reflejo de la realidad y de los sueños.
1