La odisea de un Grammy

Escribe: Adriana Seminario / Foto: Macarena Tabja
Ulises Hadjis fue nominado a tres premios Grammy Latino en 2012: Mejor Nuevo Artista, Mejor Álbum de Música Alternativa y Mejor Canción de Rock. Recibió un Grammy en 2007 por la ingeniería de sonido del disco de la banda Voz Veis, maneja su productora en Venezuela y ha tocado con Kevin Johansen y Jorge Drexler. Pero la fama no lo ha cambiado. Sigue siendo un tipo sencillo que vive fiel a su música

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Ulises Hadjis está tocando solo. Llegó al Perú sin su banda, pero esto no le impide tener un sonido sólido y desenvolverse con el público en un bar de Miraflores. Armado con su guitarra, una armónica y unos pedales, Hadjis cautiva a decenas de personas con las canciones de su último disco nominado al Grammy Latino, Cosas perdidas. Ulises ha pisado Lima por primera vez gracias a la invitación de la cantante peruana, también nominada al Grammy, Pamela Rodríguez. Ellos tocaron juntos en noviembre de 2012 en Manhattan, y ha sido la productora de Pamela la que convenció al cantautor venezolano de visitar el Perú.
Ulises nació en Maracaibo, de padre griego y madre venezolana. De ahí viene su nombre mitológico y el de su hermano mayor, Aquiles. Siempre se consideró un niño bastante normal, pero con una increíble capacidad para sintetizar ideas. De las ocho páginas dictadas en la escuela, él podía poner las ideas claves en dos. «Creo que por eso mis canciones son tan cortas –cuenta riendo, al terminar su presentación–. Digo lo que tengo que decir y ya». Sus letras premiadas tienen un aire poético, como si fueran un acertijo. Ulises no lo desmiente. «Para mí, es importante que la gente interactúe con mis letras, que ellos mismos las rellenen con su visión del mundo. No le encuentro sentido a cantar algo donde la gente no pueda tener sus propias interpretaciones», dice, mientras se apunta la sien con el dedo índice.

Ulises Hadjis es un tipo peculiar. Además de músico, está graduado en Sociología, tiene una maestría en Filosofía y además enseña Arte. Por eso no desea que lo encasillen en el mundo del espectáculo, que lo vean como un rockstar. Todo lo contrario. Ulises solo quiere hacer su propia música y tocar las fibras sensibles de quienes lo escuchan. Siempre fue así. En 2004, Ulises era un chico flaco que grababa sus primeras canciones en su cuarto, con apenas una guitarra y los tracks que él mismo había producido. Si alguien le hubiera dicho que tres años después ganaría un Grammy Latino, y que sacaría su primer disco al año siguiente, no se lo hubiera creído.

El músico cuenta que mucho tuvo que ver el apoyo que recibe en su país. En los últimos años, Venezuela ha tenido una explosión de talento musical, fresco y joven: Sunsplash, Jóvenes y Sexys, Americania y La Vida Boheme son algunas bandas que suenan en las radios locales y que han creado toda una movida musical impulsada, en parte, por ellos mismos. «Allá hemos exigido calidad en los conciertos. Buen sonido, buena escena y que el show comience a tiempo. Es como el cine, hay una cultura de ir. La gente llega a tiempo a la sala y exigen buen sonido e imagen. Debería ser lo mismo con la música», añade Ulises, sin mortificarse.

Al día siguiente del concierto, buscamos al músico para hacerle unas fotos. Camino al estudio, Ulises tarareaba una canción, algo que sonaba a un clásico del rock argentino. Más tarde, nos contó que es un gran admirador de Soda Stereo, Andrés Calamaro y Charly García, además de tener gran influencia de bandas como Yo La Tengo y Sonic Youth. «Pero yo hago lo que quiero hacer. No voy a cantar en spanglish para hacerme más famoso», dice Hadjis, y tiene clara esa visión. Las decisiones en su trayectoria musical son suyas y de nadie más. Y no por el ánimo de estar en la eterna pugna del mainstream versus lo underground, sino por ser honesto consigo mismo. Tocar en festivales latinoamericanos en España, llevar conciertos propios en México, Argentina, Ecuador, Colombia y cantar a dúo en Nueva York, no lo hacen cambiar de parecer. ‘Ecléctico’ y ‘honesto’ son las palabras que dibujan su mejor retrato.