La mano derecha del fotógrafo

Escribe: Pamela Ravina
El fotógrafo Javier Falcón ingresó al mundo de la moda después de trabajar con Alex Neumann

Javier Falcón estudiaba Comunicación Audiovisual en la Universidad Católica cuando conoció a Alexander Neumann, el fotógrafo de modas que trabajó para Harper´s Bazaar y Vogue Corea. Ya se había interesado por las editoriales de moda desde el primer curso y comenzó a trabajar asistiendo a Neumann en producciones para revistas internacionales. Se convirtió en su mano derecha: se encargaba de la iluminación, de los equipos y cuidaba las imágenes.

Pasó poco tiempo para que trabajara con Mario Testino, el fotógrafo peruano vivo más importante, en la edición de setiembre de la revista Vogue US. Entonces fotografió en Lima, junto al mar, rescatando la herencia cultural de la capital peruana y sus matices: lo colonial, lo republicano, lo andino, lo costeño. También ha asistido a otras celebridades fotográficas como Jacques Dequeker, Renam Christofolleti y Phillipe Kliot para la edición octubre de Vogue Brasil que presentó un especial de Perú.

«Todas esas experiencias han sido inspiradoras para mí. Todos los fotógrafos con los que he trabajado tienen visiones diferentes, desde las que construyen sus imágenes, técnicas diferentes de usar la luz y formas distintas de encarar los proyectos. Todo eso ha sido un gran aprendizaje», dice Javier Falcón. Cada propuesta fue diferente y se trabajaron como tales. Unas con luz natural y otras, con luz artificial, y también trabajamos combinando ambas técnicas». En la Costa Verde realizaron un concepto de surf y neón. En un mercado de artesanías desarrolló la historia de una turista que conoce este espacio. Y en Cusco trabajaron un concepto futurista.

Las películas retratan el mundo de la alta moda como un lugar oscuro, lleno de obstáculos. Hay gente talentosa pero la competencia es feroz. «En algunas situaciones el clima ha sido un poco hostil, pero nada como para querer cambiar de trabajo. Lo que hago me da la oportunidad de viajar y conocer a personas dotadas de todas partes del mundo».