Fuera del Camino

Escribe. Joaquín Salas / Fotos. Alta Ruta 4x4
La agreste geografía peruana tiene rutas escondidas, poco exploradas. Desiertos, bosques secos, lomas, valles y ríos en la Amazonía. A nivel del mar, a 3 mil metros de altura o en plena selva. Agarrar la camioneta y buscar una aventura sobre cuatro ruedas abre caminos por recónditos lugares. Alta Ruta 4x4, empresa conformada por especialistas en caminos y carros, nos dan tres de las mejores rutas off road del Perú,

LA VUELTA AL PARAISO

El norte chico, además del chancho al palo y los chicharrones, ofrece un recorrido que une diversos lugares. Comienza en las Lomas de Lachay –sitio cubierto por una espesa neblina en invierno y con verdes prados– y termina en la playa Salinas, en Huacho, a 130 kilómetros al norte de Lima. El punto de partida es el hito 88 de la Panamericana Norte. Para llegar a este balneario norteño hay que atravesar diversos obstáculos durante un día: zonas rocosas y agrestes, dunas fofas y un terreno irregular.
Esta travesía, con treinta camionetas, fue una de las primeras que realizó Alta Ruta, en el año 2001. Es una ruta con mucha variación de terrenos. Praderas, desierto, rocas y cemento. Es preferible bajar un poco la presión de las llantas e ir despacio y disfrutar del paisaje. Después de los primeros cincuenta kilómetros, desde las lomas hasta la playa Paraíso. Luego, se recomienda tomar un refrigerio y continuar la marcha. La dificultad es media y el recorrido comienza a las nueve de la mañana.

EL OASIS – CALIFORNIA – AVENTURA DE DUNAS

Desierto. Cientos de kilómetros a la redonda de pura arena. Y silencio absoluto. Villacuri y California, dos zonas casi desérticas, suman 50 kilómetros cuadrados de dunas. Alrededor de ellas se encuentran hasta cuatro médanos, dos lagunas naturales, el oasis de La Palma y el de Morón. Existen, además, tres oasis secos a consecuencia del río Pisco, que se encuentra a pocos kilómetros. Ambas, Villacuri y California, se ubican en Ica, al sur de Lima. Aquí se recorren cien kilómetros enteros de puro desierto y se buscarán los tres oasis secos. Se prioriza la observación de dunas, por lo que se localizará el mayor número posible antes de partir. Este recorrido comienza a las 10 de la mañana en el kilómetro 239 de la Panamericana Sur.
A partir del mediodía, las camionetas ingresan al desierto iqueño y comienza la exploración de dunas. Las primeras son el Gran Bajadón y el Nuevo Cruce. Pasadas las tres de la tarde, la expedición se encuentra en la mitad del desierto. Aquí se hace la conexión con el oasis Morón y todos enrumban hacia el campamento, ubicado en la Duna La Hierba. El día dos comienza temprano. A las ocho de la mañana se desarma el campamento y una hora después se parte al norte, donde se observarán las últimas dunas de la travesía. Al medio día, con las camionetas en la carretera de nuevo, termina la expedición.

VILLARICA – IZCOSACÍN

El medio del Perú es selvático. El valle de Chanchamayo, además del verde paisaje, es el sitio elegido para una ruta de cuatro días. Se recorren las orillas del río Palcazu y Pozuzo. Todo comienza en Villa Rica, ciudad a 1500 metros sobre el nivel del mar y cuyos granos de café fueron premiados como uno de los mejores del mundo, en París el año pasado. Allí pasa la expedición durante la primera noche. Al día siguiente, a las siete de la mañana, se recorre la orilla del río Palcazu y se rodea el río Cerveza. Se llega a San Juan de Cacazú, un pequeño pueblo en la ruta, y finalmente al río Izcosacín. Aquí se cumplen los primeros 114 kilómetros de ruta.
En adelante, se bordean y cruzan ríos. Se marcha al costado del río Chuchurras, se cruza un puente en el Río Lagarto y en el Liebre. Luego la expedición duerme en un fundo selvático. Las noches vienen acompañadas de rayos y truenos. En este momento, la travesía se encuentra entre Pasco y Huánuco. Aquí, además, se cumplen otros cuarenta kilómetros del recorrido. Al día siguiente, se recorren pequeñas rutas alrededor de Izcosacín, viendo cataratas y conociendo un poco más acerca de las colonias suizas y alemanas que llegaron después y asentaron allí en la década de los treinta.