Especial niños

Una ciudad imaginada por los infantes

Una ciudad imaginada por los niños

Niños y padres ven la ciudad como un peligro. El tráfico, la inseguridad y la contaminación no son elementos muy presentes en la imaginación de los pequeños. Un día de sol, juntamos a cinco niños para que nos cuenten, utilizando crayolas y colores, cómo es que imaginan su ciudad.

GAEL MULANOVICH, 8 años

«Es una ciudad tranquila. Detrás de la ciudad, hay un estadio donde se juegan muchos partidos de fútbol. Me gustaría ver a Perú jugar contra Paraguay. Perú gana 5-0, con goles de Guerrero, Pizarro y tres de Farfán».

ABRIL BURGA, 7 años

«Yo quisiera que sea una ciudad tranquila, con animales que puedan volar. Que haya mucha sol y que siempre pueda salir a jugar. Me gustan las ciudades con casas, son más seguras que los edificios, porque a veces los niños se asoman y se pueden caer»

GABRIEL MEDINA, 8 años

«Es una ciudad tecnológica. En el medio hay un aparato que le da energía a todo lo tecnológico. Es como un sol, pero también brilla el sol de verdad. También hay un edificio de oficinas y una mansión tecnológica»

BRISA SAMANEZ, 5 años

«En la ciudad hay una piscina en todos los edificios. También que haya muchas mariposas y perros y que salga el sol todos los días»

MIA CRUZ GRIFFITHS, 5 años

«En la ciudad hay mucho viento. Hay muchos animales y naturaleza. Hay flores en el pasto»

Nuevas tendencias de alimentación

A medida que avanza la ciencia de la Nutrición, cambian las formas de alimentar a los bebés. Lactancia orgánica y alimentación vegetariana son parte de esta nueva manera de entender las dietas infantiles. Pero las modificaciones también suceden con respecto a la introducción de nuevos alimentos.

Lactancia orgánica:

La alimentación orgánica es una tendencia en alimentación que consigue cada vez más adeptos. La leche materna no escapa de esta situación. Muchas madres, en diversas partes del mundo, han optado por un estilo de lactancia orgánica. Esto supone que la madre asuma un régimen alimenticio estrictamente orgánico (libre de aditivos) y que evite el tabaco y el alcohol durante toda su etapa de lactancia. La leche es rica en grasas, y en ella algunos polutantes químicos pueden alojarse y, luego, ser transmitidos al bebé. Por eso, es importante que no se expongan a pesticidas, disolventes, vapores de gasolina, esmaltes de uñas o tintes de cabello.

Una dieta diversa, a tiempo:

Las costumbres dicen que mientras más tiempo la madre pueda amamantar a su hijo, mejor. La leche materna es rica en calcio, hierro y ácidos grasos esenciales, elementos clave en el desarrollo del cerebro y el fortalecimiento de los huesos. Los neonatos poseen una reserva de hierro en el hígado hasta los seis meses. Durante la época de lactante, el bebé necesita un aporte de hierro de entre 6 y 15 miligramos por día. Después de ese periodo, es necesario iniciar la diversificación de la dieta, para cubrir su provisión de hierro. Esto, sin embargo, no debe hacerse muy tarde, sino entre los cuatro y los seis meses. Una diversificación demasiado precoz podría producir carencias de estos elementos esenciales. Tampoco es bueno diversificar demasiado tarde, pues pasados los seis meses podría aumentar el riesgo de manifestaciones alérgicas. Alimentos potencialmente alergénicos como huevos, pescado y los frutos secos deben introducirse en pequeñas dosis a partir de los cuatro o seis meses. La Organización Mundial de la Salud, por ejemplo, recomienda que los primeros alimentos a introducir al bebé sean los cereales sin gluten, las frutas y las verduras indistintamente.

Cuidado con las carencias:

A muchos padres les preocupa la presencia de sal y azúcares en la dieta de sus hijos. De acuerdo con el doctor Tounian, especialista en nutrición infantil, el problema no es la presencia de estos dos elementos en la dieta, sino su ausencia. Una vez que inicien la diversificación de la dieta, es importante que los bebés reciban sal y azúcares (naturales, nunca refinados) de manera moderada en su dieta. Poner algo de azúcar o sal en sus alimentos puede ser útil, pues ayuda en el consumo de la comida al darle un agradable sabor. Por el contrario, servirle a un bebé o un niño demasiados azúcares puede generar carencias de otros tipos.

Baby Veggie:

Es posible una dieta vegetariana para los bebés. Si bien excluye la carne, puede contener huevos, queso y leche. Este régimen no es nocivo siempre que el niño coma cereales, legumbres, mantequilla, aceite, productos azucarados y leche para evitar cualquier carencia. El doctor Tounian recomienda utilizar los preparados infantiles a base de soja, que son una fuente de proteínas. El régimen vegetariano mal seguido (sin huevos ni leche) conlleva grandes carencias nutricionales que se reflejan en un desarrollo insuficiente en los campos físico e intelectual.