El incansable sonido de Pochi

Por Rodrigo Alomía / Fotos de Oliver Lecca
Tierra Sur, la banda de reggae liderada por Pochi Marambio, estrenó en diciembre pasado SEVEN DAYS BENEATH THE SUN, un disco virtual con canciones en inglés. Sobre su nuevo trabajo, su opinión acerca de la radio y su trayectoria de más de veinticinco años, conversamos con Pochi, quien desde ya se sacude de las etiquetas de ser el pionero del reggae peruano.

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Pochi Marambio y Tierra Sur han abierto los conciertos de las grandes figuras del reggae que han tocado en el Perú, como The Gladiators, Israel Vibration, o The Abbyssinians. Inclusive, en 2006, estuvieron cerca de telonear a Ziggy Marley —el hijo de Bob Marley, el máximo referente de Pochi—, si no hubiera sido porque se canceló la presentación de esa noche.

Lo cierto es que de las muchas ocasiones que Pochi ha conversado con músicos extranjeros de reggae, la mayoría coincidía en una suerte de máxima: hay que cantar y difundir el reggae, primero, en el idioma materno, y después, en inglés. No hay fronteras que valgan. Así, tras cinco trabajos discográficos en español —el último fue LE PEDISTE A DIOS, en 2004—, Pochi hizo caso a los consejos y lanzó SEVEN DAYS BENEATH THE SUN, un disco virtual y con canciones en inglés. «Lo pensé mucho pero decidí componerlo, aunque mi inglés sea un poco limitado», sonríe él.

Un perro mansísimo llamado Lola aguaita cuando se abre la puerta de la casa de los Marambio, en Miraflores. Esta tarde Pochi lleva un pantalón pitillo turquesa que acaso lo haga lucir más flaco de lo que ya es. Su contextura, más la barba crecida y blanca y los cabellos alborotados debajo de una gorra, ha reforzado en los últimos años la iconicidad con la que carga por ser considerado el fundador del primer grupo peruano con un repertorio ciento por ciento de reggae. Pero ante el reconocimiento popular, asoma su humildad. «Yo no quiero ser considerado el precursor ni el pionero ni el Cristóbal Colón del reggae peruano, solamente hago lo que me gusta y en promedio tengo más canciones de reggae que en otros géneros», enfatiza.

Pochi habla pausado y calmo. Casi no se altera, y por un instante uno puede dudar de su personalidad contestataria que más de una vez ha salido a relucir en sus canciones. ¿Él es el muchacho que cuando estudiaba pintura en la Escuela de Bellas Artes tomó la institución junto con sus amigos para impedir el ingreso de un director que había sido designado por la entonces directora del INC, Martha Hildebrandt? «El gobierno era militar [se refiere a la década de los setenta] y ella muy autoritaria; recuerdo que la dibujé con un casco y con botas, ¡y le quedaban muy bien!», dice entre risas. ¿Él es el hombre que en plena dictadura de los noventa se negó a cambiar la letra de sus canciones como muchos otros artistas hicieron para mantenerse vigentes? «Como creador yo nunca iba a hacer canciones del tipo “levanta la mano y muévete pa’acá”, esas cosas no me nacen, no las podría hacer ni aunque me pongan una pistola en la cabeza», afirma, sosegado.

Pero sí, a pesar de su temperamento sereno, Pochi es ese hombre, y también el que está convencido de que las radios comerciales del país no sirven si dan la espalda al artista nacional. Por eso el nuevo disco de Tierra Sur se vende en internet y hasta se puede escuchar gratuitamente en Spotify. «Ya no hay que tener esperanzas en la radio, porque ahora los chicos descargan los temas que ellos quieren y no los que les dicen que tienen que escuchar», comenta Pochi, y solo por un instante parece incomodarse. Suspira. «A nosotros [refiriéndose a Tierra Sur] ya no nos interesa la radio».
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LOS INICIOS

Su abuelo Alejandro era un músico virtuoso conocedor de todo tipo de instrumentos; su padre, Willy, un trompetista que se ganó el sobrenombre de El Príncipe de la Trompeta; y su hermano, Saúl, es un cantante de música cubana que trabaja en Los Ángeles. La historia familiar de Pochi le auguraba una inminente carrera musical que empezó a desarrollar, primero, entre el jazz y el blues, y que, tiempo después, viraría hacia el reggae. A mediados de los setenta, cuando por entonces Pochi vivía en el Cusco, escuchó por primera vez a Bob Marley gracias a los mochileros extranjeros que llegaban con los casetes del músico jamaiquino y los reproducían en los bares de la ciudad.

«Él, como compositor y autor, podía abarcar cualquier tema, como la espiritualidad, el naturismo y la justicia social; me identifiqué y tuve más interés por aprender inglés», recuerda Pochi. Tierra Sur nació en 1988 y estrenó REGGAE 1, su primer trabajo, dos años después. Era un casete artesanal que hizo en un garaje y no en una sala de grabaciones, y que incluía temas de contenido político y social. En 1992 la canción de tono burlesco Llaman a la puerta, que se desprende de su segundo disco MI MARIMBA, aumentó la popularidad del grupo, con lo que vendrían las giras por ciudades del país. El reggae de Tierra Sur sonaba en el Perú.
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SU GRAN SATISFACCIÓN

Sobre los escenarios, uno de los mayores placeres que embarga a Pochi es el que siente cuando toca sus composiciones con sus cuatro hijos. Como si de una suerte de reflejo de su vida se tratara, la historia familiar musical que le antecedía, ahora ha empezado a precederlo en su grupo. Sus dos hijos mayores, los gemelos Alec y Noel, tocan la guitarra y el bajo, respectivamente; Andrei, el tercero, también toca el bajo, y Raquel, la menor, canta en los coros.

«Todos mis amigos y conocidos me dicen “oye, ¡qué placer poder tocar en el escenario con tus hijos!”, y sí, tenemos una buena relación, somos amigos y nuestra comunicación en escena es rápida», exclama Pochi, contento. La vena musical de la familia Marambio parece haberse formado con una armadura contra el paso del tiempo. Hoy sus nietos Tomás [hijo de Alec] y Franco [hijo de Noel], ya han empezado a tocar la guitarra, el bajo, y sobre todo la batería. «Justo en los Marambio hacía falta un baterista [risas], tampoco tenemos pianista, y de repente Kiarita [la segunda hija de Noel, de dos años] podría aprender a tocar», dice.

Hace poco más de dos semanas, Tierra Sur festejó su aniversario veintisiete con un concurrido concierto en una discoteca de Punta Hermosa. En 2018 festejarán tres décadas de trayectoria, y para entonces Pochi tendrá 65 años. El descubrimiento del reggae llegó a él en el preciso momento de su vida en que quería unir su música con los mensajes sociales que habitaban sus pensamientos, y hoy, tras cientos de presentaciones por el Perú, acumulando seguidores incondicionales, está convencido de que Tierra Sur también es una gran reunión familiar donde la música y la alegría han desplazado al tiempo de esta gran fiesta.