Cinco peruanos aprenden a ser héroes en Marte

Escribe: César Ochoa / Foto: The Mars Society
El cosmólogo Stephen Hawking dijo que solo hay una forma de que la humanidad sobreviva el próximo milenio: colonizando el espacio. Mientras la Tierra soporta cambios climáticos y amenazas bélicas, un grupo de universitarios peruanos regresa de una expedición de sobrevivencia en lo que, se supone, podría ser Marte. The Mars Society, una organización que promueve la colonización marciana, les encomendó la tarea de perfeccionar el rescate de una persona herida en ese planeta rojo y hostil

P1080797

La escena parece de ciencia ficción: cuatro peruanos vestidos con trajes espaciales exploran el planeta Marte y auxilian a una compatriota herida en medio de la nada. La suben a una camilla de ruedas que parece un skate, la aseguran con varias correas y usan una cuatrimoto para jalar la camilla con unas cuerdas. Todos avanzan en cámara lenta. Corre un ligero viento y el horizonte rojizo se pierde en todas direcciones. Aún falta la mitad del camino para llegar a la base de investigación, pero el terreno de pronto se hace más pedregoso e impide el paso de la camilla. A 56 millones de kilómetros de la Tierra, la situación pone a prueba el ingenio humano y ellos deben solucionar el problema con lo que tengan a su alcance.

El desenlace de esta encrucijada interestelar se sabrá más adelante. Ahora conviene aclarar que el panorama que rodea a estos peruanos no es el Planeta Rojo, sino el desierto de Utah, en Estados Unidos. Ellos están en una misión de The Mars Society, organización internacional que promueve la colonización de ese planeta y que les ha encomendado realizar pruebas de rescate en ese territorio que es un calco de Marte. «Tenemos la capacidad de continuar la obra de la creación dando vida a Marte», asegura The Mars Society. Cinco peruanos están a punto de probar si esta teoría es cierta.

Alejandro Díaz es un ingeniero aeroespacial peruano de la compañía aérea Boeing y colaborador de The Mars Society. Él promovió que se hiciera una selección de universitarios peruanos para participar del proyecto BUILDING THE FUTURE OF MARS, que se encarga de estudiar las misiones humanas en Marte: exploraciones de terreno, manejo de vehículos, cultivo de plantas, control de estados psicológicos, entre otras tareas propias de astronautas. Ya han enviado a 128 grupos de investigadores: desde geólogos para simular estudios del suelo hasta familias enteras para analizar cómo evoluciona su comportamiento en esa geografía roja y solitaria. Incluso a personas comunes y corrientes para estudiar qué sensaciones les produciría escuchar música o sonidos de la naturaleza terrestre en Marte

Humberto de las Casas, uno de los cinco seleccionados a través de una convocatoria nacional, estudia Mecatrónica en la PUCP, igual que los demás miembros. A él se le ha asignado el puesto de Oficial Ejecutivo. Junto a Eiji Onchi, Ingeniero de la Tripulación, están ocupados armando otra camilla, parecida a una bicicleta y con dos ruedas grandes. Su tarea es probar diferentes tipos de camillas para ver cuál es la más adecuada para cada terreno. Mónica Abarca, Ingeniera del Invernadero; y Saúl Trujillo, Ingeniero Encargado de Actividades Extra vehiculares, los ayudan en la tarea. Todos cuentan hasta tres, acomodan a su compañera y retoman el camino con éxito.

Andrea Lazarte es la Oficial de Salud y Seguridad y también quien hace las veces de compañera herida. Estudia Ingeniería Ambiental en la Universidad Nacional Agraria de La Molina e informa si está cómoda o si las vibraciones al avanzar son demasiado altas. Todo tiene que ser registrado: tiempos del recorrido, peso total [la gravedad en Marte es tres veces menor que en la Tierra], esfuerzo requerido, entre otros aspectos.

P1080452

Antes que ellos, otros universitarios habían probado camillas convencionales que resultaban difíciles de maniobrar en ese terreno. Ahora un grupo de peruanos está descubriendo cómo dentro de unos diez años se realizarán los rescates marcianos. El cálculo no es descabellado. The Mars Society dice que aunque Marte es distante, hoy estamos mucho mejor preparados para enviar humanos allá que cuando se viajó a la Luna. Incluso la organización holandesa Mars One ya prepara un reality sobre humanos en Marte. Hay miles de postulantes pese a saber que será un viaje sin retorno.

«Fue una aventura extraordinaria», dice Andrea Lazarte, sentada junto a sus compañeros en un café de Miraflores, luego de regresar de la expedición que se realizó a mediados de marzo. Estuvieron quince días aislados en la estación, donde se les asignó una base de ocho metros de diámetro y dos pisos donde tenían que trabajar, dormir, cocinar, comer y preparar sus expediciones. Todo lo que registraron ahora se encuentra en evaluación y los resultados serán cruciales para las siguientes pruebas.

Además de degustar comida deshidrata y descubrir que la quinua es infaltable en la dieta de un astronauta, tuvieron que aprender a bañarse en dos minutos, superar las diferencias y trabajar en equipo. «En el espacio las individualidades quedan atrás. Vamos allá en nombre de la humanidad», dice Eiji Onchi. El comandante de la misión era Alejandro Díaz, quien demostró a The Mars Society que el equipo peruano fue uno de los más eficientes. Es más, cuando regresaron a casa recibieron un correo de felicitación. Y es que Mónica Abarca, por ejemplo, había notado el aumento de calor en el invernadero y que las plantas morirían. Ella colocó un ventilador más para que el extractor del techo se lleve más rápido el aire caliente. Ahora las plantas siguen floreciendo y el ambiente está listo para recibir al siguiente grupo. Los conocimientos que el equipo tenía de mecatrónica les permitió instalar equipos de localización, meteorología y hasta reparar sistemas electrónicos de los trajes.

En el futuro, con suerte, habrá misiones similares en el desierto de Ica. Los cinco estudiantes acaban de formar The Mars Society Perú, la sucursal oficial de esta comunidad que tiene entre sus miembros a estudiosos, millonarios y celebridades como James Cameron, el famoso director de Terminator y Avatar. «Tenemos que ir, no por nosotros, sino por un pueblo que está por venir: los marcianos», dice esta organización en su página web. Por lo pronto, ya flameó una bandera peruana allá donde se siembran los sueños de esta aventura interplanetaria, la más grande en la historia de la humanidad.