Kenneth Cole tiene algo que decirnos

Por Rebeca Vaisman
Encontró en la moda la mejor plataforma de expresión. En esta no solo vuelca su creatividad, que le ha ganado el reconocimiento tras más de treinta años en la industria, sino también sus preocupaciones sociales. Nunca ha tenido miedo de generar controversia si genera también reflexión. Kenneth Cole es el invitado internacional de LIF Week 2014. Es la primera vez que se presenta en una semana de la moda que no sea la de Nueva York, y lo hace porque tiene algo que decir siempre.
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Kenneth Cole se compromete, siempre lo ha hecho. Se involucró en el negocio de zapatos de su padre y luego creó uno propio. Se involucró en el desarrollo de su empresa, y hoy dirige cinco marcas, entre zapatos y ropa, para hombres y mujeres. Formó parte del desarrollo de la industria de la moda, que cambió aceleradamente desde que él empezó oficialmente en 1982. Vio lo que sucedía a su alrededor –en su país, en el mundo–, mientras todo eso pasaba. Y también se involucró.

«Siempre he querido que mis negocios hagan algo más que vender un producto: he querido que sean parte de algo significativo», afirma el propio Cole. Lo hace aun desde Nueva York, cuando faltan pocos días para que llegue a Lima. La visita es especial no solo porque es el invitado internacional y su desfile inicia el LIF Week 2014, sino también porque es la primera vez que el famoso diseñador participa en una semana de la moda que no sea la de Nueva York. «Hemos preparado algo especial para Lima. Estamos emocionados», asegura Cole, y Lima lo espera.
Moda con mensaje

Hace menos de un mes, Chelsea Clinton, quien fuera la Primera Hija de Estados Unidos y que hoy es vicepresidenta de la Fundación Clinton, se paró frente a los estudiantes de la Universidad de Columbia para hablar sobre los retos y las recompensas del servicio social y del trabajo en proyectos de comunidad. Llegó invitada por el Programa de Compromiso Social Kenneth Cole, una iniciativa conjunta entre el diseñador y la reconocida universidad neoyorquina que beca a un grupo de estudiantes para que entiendan y comprueben la importancia de ser líderes con conciencia social. Este es solo uno de los proyectos de Kenneth Cole.

El diseñador está comprometido con amFAR [Fundación para la Investigación sobre el Sida], Help USA, el Centro de Salud de Haití y el Instituto Sundance. Es reconocido como la primera personalidad de la moda que se involucró con la campaña de concientización del sida a mediados de los ochenta, cuando el estigma y el desconocimiento aún evitaban que se tomaran acciones al respecto. «Desde el comienzo he buscado combinar mi pasión por el negocio con causas sociales», dice el diseñador. Para él la manera de destacar era logrando que la moda –su moda– fuese relevante.

Este interés temprano, este reconocimiento del poder que le daba su visión empresarial, combinada con su estética, le ha significado a Cole mucho: retos, recompensas. Ha recibido títulos como controversial o provocador. Y también las críticas de quienes no entienden su mensaje, o no terminan de comprender por qué el diseñador debe decir, a través de su ropa, lo que dice. Kenneth Cole lo explica: «Construir una conexión con la gente que no sea solo moda, que vaya más allá, crea una base más fuerte. Y comunicar mensajes importantes a través de la publicidad me permite conectar con los clientes de una manera que significa algo más».

Su esposa María Cuomo Cole ha sido productora ejecutiva de documentales como La guerra invisible, sobre el abuso sexual en el interior de las Fuerzas Armadas, y Viviendo para 32, sobre los indigentes en Estados Unidos. Los Cole tienen tres hijas que seguramente están aprendiendo mucho sobre conciencia social y responsabilidad. Una gran lección. Pero es inevitable cuestionarse sobre los mensajes que esa otra parte de la vida de Kenneth Cole, la industria de la moda, da a chicas y chicos como a sus propios hijos.

«La moda es una parte importante de la vida de toda persona. Lo que eliges ponerte cada mañana dice mucho sobre cómo quieres presentarte ante el mundo, y cómo este te percibe», reflexiona el diseñador, quien actualmente forma parte de una campaña que promueve los derechos civiles y el matrimonio gay en Estados Unidos. «Pero es necesario darnos cuenta de que para presentarnos es tan importante nuestra postura ante algo como nuestra imagen».

FW14 NEW YORK FASHION WEEK

Comunidad Cole

Quizás como Kenneth Cole piensa en las nuevas generaciones que consumen con mayor facilidad a través de las plataformas digitales, él ha centrado su interés en las redes sociales. «Estas se han convertido en una plataforma importante para expresar quién eres, pero también para crear una conciencia social, de comunidad», afirma el diseñador. Para Cole las redes sociales han tenido un impacto profundo en nuestra industria: las marcas ya no tienen un monólogo con sus clientes. «Ahora tenemos un diálogo en el que el cliente puede decirnos lo que quiere, y nosotros podemos elegir actuar sobre eso. Ahora todos pueden consumir moda de su propia manera».

Hace ocho años, Kenneth Cole decidió dejar las pasarelas. Explica que la industria había cambiado tanto, que montar un desfile perdió sentido para su marca. «Pero con las redes sociales los desfiles ahora tienen un rol diferente», afirma. Cole volvió a presentarse en la Semana de la Moda de Nueva York del 2013. Antes las personas consumían productos para comprarlas o para aspirar a comprarlas. Hoy el 98% del público que ve un show no tiene intención de comprar, pero consume de otras maneras: tomando fotos, posteando, tuiteando o blogueando. «Eso hizo que sea un momento emocionante para volver a la pasarela y usarla como una plataforma que tiene acceso a esta audiencia global. Es eficiente y productivo», asegura Cole.
Consecuentemente, y a diferencia de otras celebridades, se entiende que es el propio Cole quien está detrás de su cuenta de Twitter, por ejemplo. Pero valga recordar que sus posteos han generado más de una controversia mediática. Como aquella vez que tuiteó, a propósito de las manifestaciones en El Cairo, que la bulla se debía seguramente a que se habían enterado de que su colección de Primavera ya estaba online. Kenneth Cole tuvo que borrar el poco pensado tuit, y pedir perdón. Lo hizo a través de su fan page.

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Hombre de negro

Tiene treinta años en la industria de la moda. Más, porque hay que sumar el tiempo que pasó en la fábrica de zapatos El Greco de su padre. Kenneth Cole ha logrado un estilo sofisticado pero práctico, sin importar las tendencias o la estación. «No es bueno fijarse en demasiadas tendencias», aconseja. «Es mejor ser auténtico con la marca y mantener su sentido de la estética». ¿Qué evoca cuando diseña? «Una sensibilidad moderna», responde. ¿Y en quién piensa? «En alguien que está “en tendencia”, no en alguien que la sigue», explica Cole. «Pienso en una mujer segura, femenina y sofisticada. Y pienso en un hombre seguro, masculino y contemporáneo».

Kenneth Cole asegura que siempre sintió interés por el Perú, especialmente por sus textiles. Su marca tiene una buena recepción en el mercado local, y el diseñador expresa entusiasmo ante el potencial de crecimiento del país, y la posibilidad de expandir operaciones en la región. «El mercado latinoamericano se ha convertido en uno muy interesante por varias razones. El creciente número de eventos es una de ellas», finaliza el diseñador. «De esto LIF Week es un gran ejemplo».