Un conflicto Uruguayo

Habla Santiago Roncagliolo a propósito de la polémica de su último libro, El amante uruguayo.

Dos personajes: el poeta Federico García Lorca y su supuesto amante, Enrique Amorim, quien aseguraba haber traído sus restos desde España para enterrarlos bajo un monumento en Uruguay. Una historia que ha conmocionado a la intelectualidad charrúa.

Para escribir este libro recurriste a varias fuentes reales y documentales. Sin embargo, esta ha sido calificada como una novela de ficción. ¿Cómo definirías finalmente su género?
No sé por qué los periodistas siguen diciendo que es ficción cuando es periodismo puro. En la portada dice una historia real. Hay fotos de los personajes. Cada dato del libro está documentado. ¿Qué más necesitan para saber que no hay ficción? No hay nada ambiguo, es una crónica real de la época.

Ya en una opinión más personal, ¿crees que los restos de Lorca podrían estar debajo de aquel monumento? ¿Serías partidario de una revisión?
Era mi idea inicial. Pero la población de Salto (Uruguay) está furiosa porque he descubierto que su ciudadano ilustre era homosexual. El biógrafo de García Lorca dice que es imposible. Los familiares del poeta y de Amorim no tienen interés en desenterrar la caja. Así las cosas, no hace falta hacerlo. A mí no me importa que Amorim guarde algunos secretos. Se los ha ganado.

Fuera de toda la polémica, la muerte de Lorca termina siendo la excusa para hablar de un personaje extravagante como Amorim. Ahora que ya has terminado la novela, ¿cuál es tu percepción de este personaje en su contexto?
Creo que es un hombre que tuvo que sobrevivir con estilo en un medio hostil: homosexual en un mundo homofóbico, despreciado por comunistas e intelectuales, supo ingeniárselas para estar cerca de los artistas que admiraba. Y para vivir con glamour. Me parece más admirable, más fascinante y más divertido que la mayoría de escritores del siglo XX. Además, es la excusa para contar la historia del arte del siglo XX, sus grandezas y sus intimidades, a través de los ojos del segundón, del que nunca sale en la foto. Su mirada es la más cercana y humana que se puede encontrar.
No es la primera vez que una obra tuya está rodeada de polémica. Lo mismo ocurrió con Memorias de una dama (2009), aunque por otras razones. Hace poco dijiste que estás dispuesto a meterte en líos. ¿Qué te atrae tanto de este tipo de historias reales?
Estoy seguro de meterme en problemas cada vez que escribo una historia real. Uno escribe novelas para que lo quieran, pero las historias reales se escriben para que te odien. Al menos, para que te odien algunas personas. Una historia real debe desafiar las verdades aceptadas, debe decir cosas que mucha gente, incluso gente muy poderosa, no quiere que sepas. Si no generas ninguna reacción en contra, a lo mejor es que no has dicho nada.