Hilos de Justicia

Lucía Cuba

Escribe: Adriana Seminario / Foto: Marco Garro
Luego de culminar una residencia de nueve meses en The Textile Arts Center, y de presentar su colección Artículo 6, sobre las esterilizaciones forzadas en los noventa, en el New York Fashion Week 2012, Lucía Cuba teje para su próxima exposición en la galería The Invisible Dog, en Brooklyn. Con hilos de género y política, la diseñadora unirá las historias de tres mujeres esterilizadas en Perú, China, y Estados Unidos en una misma tela.
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Lucía Cuba tiene prisa. Anda agitada preparando su nueva exposición en Nueva York. No es para menos. Desde el año 2010, su vida transcurre entre la maestría de Diseño de Modas y Sociedad que finalizó en Parsons The New School of Design, y cuanta conferencia de moda se realiza en la ciudad de los rascacielos. Para Cuba, también psicóloga de profesión, la moda puede ser muchas cosas, pero nunca frívola. Es una herramienta, dice, una plataforma de expresión, un lienzo sobre el cual puedes construir tanto una obra de arte comercial como una pieza de protesta. La diseñadora peruana busca derribar los prejuicios de quienes consideran la moda como algo hueco, sin contenido.

En agosto del año pasado, Lucía Cuba debutó en la pasarela del New York Fashion Week con Artículo 6, colección sobre las esterilizaciones forzosas en el régimen del ex presidente Alberto Fujimori. Las heridas se reabrieron, apareció la censura en el ámbito local, pero también la reflexión. Al mismo tiempo, en Nueva York, Nichola Formichetti, el líder del grupo de estilistas de Lady Gaga, eligió uno de los vestidos de Cuba para una presentación de la cantante. Que Gaga llevara las líneas del ARTÍCULO 6 de la Ley General de la Salud sobre la piel generó un rebote mediático que la diseñadora no buscaba, pero que tampoco rechazó. «Si una persona se enteró de este proyecto porque Lady Gaga se lo puso, me alegra también».

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El último hito del proyecto fue aparecer en la portada de WSG, un compendio de ensayos de estudios femeninos sobre ejes temáticos. Para esta edición, el tema fue la moda. El trabajo de Cuba tenía el entalle perfecto. Una imagen de la modelo peruana Carla Rincón, con una peluca negra cubriéndole el rostro y el ARTÍCULO 6 impreso sobre el vestido, es la portada de la publicación. Fue tomada durante un día soleado en Azpitia, al sur de Lima, por el fotógrafo Erasmo Wong Seoane.

«Nunca me había aproximado al textil de esta manera. Antes todo mi trabajo era muy geométrico, con piezas de tela estructurada, pero esto es distinto», dice Lucía Cuba. Para la diseñadora peruana, trabajar el tejido es regresar a las raíces

FIBRA POLÍTICA

Un espacioso loft en Downtown Brooklyn ha sido el segundo hogar de Lucía Cuba estos últimos nueve meses. Ubicado en un segundo piso, con ambientes amplios y ordenados, el Textile Arts Center albergó los proyectos de seis artistas residentes, todas mujeres, desde noviembre del año pasado. La diseñadora peruana llegó desde el terreno de la moda y encontró este espacio donde las posibilidades creativas con el textil son casi infinitas.

Cuba tenía una rutina. Llegaba a la residencia por la mañana, se sentaba frente al telar de tapiz, se ponía sus audífonos y comenzaba a trabajar. Frente a un telar de tapiz de gran tamaño, tejía de manera continua una jornada completa, sin pausas, sumida en un estado comparable al trance. Comparar la altura de los rascacielos de Nueva York con la cantidad de litros de café bebidos por la diseñadora no es exagerado. «Nunca me había aproximado al textil de esta manera. Antes todo mi trabajo era muy geométrico, con piezas de tela estructurada, pero esto es distinto», dice Cuba, quien lleva ese brillo de emoción en los ojos al hablar de algo que ha tenido cerca tanto tiempo, pero que nunca se aventuró a explorar. Trabajar el tejido, dice, es regresar a las raíces.

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TRES HISTORIAS

Las fotos de este artículo son las primeras imágenes publicadas de Estados Unidos de, su nueva exposición. ¿De que tratará este nuevo proyecto, producto de largas horas de tejido artesanal e investigación teórica? «Serán piezas de cuerpos tejidos. Una suerte de segunda piel», explica la diseñadora. La colección consistirá en tres historias tejidas con la hebra de las esterilizaciones forzadas. Un caso en Perú, otro en China y otro en Estados Unidos. Tres mujeres que han sido esterilizadas contra su voluntad en sus propios países. El primer caso puede resultarnos más cercano, pero no es el único. Desde 1979, la política del hijo único en China ha resultado en medidas violentas contra el género femenino, entre ellas la de privar a las mujeres de su derecho reproductivo. «En Estados Unidos, la historia es quizá más oscura, comenta la diseñadora. Desde comienzos del siglo XX, es el primer país en promover la esterilización forzada para fines de eugenesia. Así, se registraron casos de mujeres amerindias y afroamericanas que fueron esterilizadas en hospitales sin consentimiento, al ser internadas por otros males. La última esterilización forzada en Estados Unidos ocurrió en 1981, hace poco más de treinta años.

ESTADOS UNIDOS de pretende materializar estos gritos de justicia. El 17 de setiembre, la exposición que se realizará en The Invisible Dog Art Center, en Brooklyn, no tendrá nada de invisible. Lucía Cuba quiere contar con sus tejidos historias que la política pretende callar.