Activismo en clave reggae

Por Pablo Panizo
Tres años después del exitoso Kultura Babylon, Laguna Pai regresa a las estanterías con su segundo LP, Atento, un disco que consolida la esencia de la banda: un reggae que se mantiene calmo, pero que levanta la voz.
lagunapai

Bastan el sereno susurro de un teclado y un sintetizador para que, desde el primer minuto de ATENTO, se presienta la atmósfera que Laguna Pai registró como propia en su álbum debut, KULTURA BABYLON, y que se completa con la entrada del chucking’ el suave rasgueo de cuerdas que define al reggae. A excepción de las dos primeras guitarras, con licencia para romper líneas con una influencia claramente rockera, el sonido de la banda es sencillo, pero redondo. «Con la simpleza se abren muchas puertas», canta Mariano Palacios, vocalista de la banda que nació en el 2008 en una casa vecina a la laguna de La Molina, y que debe su apellido a la cadencia con que sus ritmos transmiten un estado relajado, tranquilo, ‘pai’. Pero la calma no es pasiva. Mientras el sonido de ATENTO captura sin ser pretencioso —una virtud a la que se aspira en este género jamaiquino—, sus letras son más bien de un activismo explícito, como lo fueron las de su primer disco.

Como ya lo han dicho ellos mismos, el mensaje es una prioridad para la banda. «Queremos que la selva sobreviva a tanta codicia que la tiene en la mira /Que no se bote al mar lo que ensucian en la tierra /Que no saqueen las montañas en la sierra», se escucha en Somos pocos, primer track del álbum. La defensa del medio ambiente, la denuncia política, la igualdad de derechos o la valoración de la libertad son en este disco la consolidación de un discurso que han honrado más allá de las letras, y que ha calado en sus seguidores. Han cantado contra la construcción de un muelle industrial en Ancón, han prestado su música para apoyar campañas de limpieza de playas, se han pronunciado a favor de la ley de protección de rompientes naturales y donan el 1% de lo que ganan con la venta del disco a organizaciones de protección medioambiental. La crítica, sin embargo, no los hace pesimistas. Como muestra está la canción Sopla el viento, tercer track y un canto al espíritu, una celebración de las posibilidades que trae el futuro: «Y allá en el cielo el tiempo de cambio va a regresar / Y nos secamos la frente y seguimos para adelante / Andando por el presente sin hacerle daño a nadie».

Cuando se les acusó de venderse, por participar en la publicidad de un banco con una canción que era una crítica al sistema, la banda respondió inteligentemente: el banco no nos usó; nosotros usamos al banco para llegar a más gente. No puede negarse que lo lograron. Laguna Pai ha sacado dos discos, suena en las radios, llena conciertos y tiene 93 mil fans en Facebook. Afuera la banda comienza a dar sus primeros pasos. En noviembre pasado asistieron con ATENTO a los Hollywood Music In Media Awards, donde para sorpresa de ellos mismos se llevaron el premio a Mejor Banda de Reggae, y cerraron la velada con Seen them, una de las cuatro canciones en inglés del disco. Todo indica que el mensaje de Laguna Pai se seguirá escuchando por un buen tiempo.